
Los últimos días han estado marcados por lluvias intensas en Lima Metropolitana y otras regiones, provocando inundaciones, aniegos y hasta huaicos que afectaron la vida cotidiana de miles de familias.
Desde el sábado 15 de agosto, la capital registra precipitaciones constantes, generando acumulación de agua en calles, viviendas y espacios públicos. Los distritos de Chorrillos, Villa El Salvador (VES), Villa María del Triunfo (VMT), Chorrillos y San Juan de Miraflores (SJM) experimentaron mayores complicaciones, enfrentando la saturación de sistemas de drenaje y la falta de infraestructura adecuada para evacuar el exceso de líquido.
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En paralelo, regiones como Arequipa, Moquegua y Tacna reportaron la caída de huaicos que bloquearon vías y dejaron vehículos varados. Las autoridades mantienen la alerta ante la persistencia de las precipitaciones, mientras los vecinos buscan proteger sus hogares ante la amenaza del ingreso de agua contaminada.
Esta situación pone en evidencia las dificultades estructurales que enfrentan barrios y ciudades, donde los sistemas de desagüe colapsan y facilitan la acumulación de aguas residuales en zonas habitadas.

La acumulación de aguas servidas tras lluvias e inundaciones representa un riesgo sanitario que podría disparar los casos de leptospirosis. Según el infectólogo Manuel Espinoza, del Instituto Nacional de Salud (INS), este entorno se convierte en un escenario favorable para la transmisión de la bacteria responsable de la enfermedad.
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Espinoza explicó a Buenos Días Perú que la leptospirosis puede propagarse a través de la orina de roedores, contaminando charcos, techos y superficies donde el agua estancada entra en contacto con objetos y alimentos en las viviendas.
El especialista advirtió que los sistemas de drenaje saturados permiten que gérmenes y residuos, incluidos los provenientes de la orina de roedores, se dispersen por los desagües y alcancen los hogares.
“Con una leve llovizna, hay lugares que se han inundado no solo por el agua, sino por el colapso de sistemas de colección de desagüe”, señaló Espinoza en declaraciones recogidas por el referido medio.
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Hasta la semana epidemiológica 31, el Ministerio de Salud (Minsa) reportó 8.929 casos y 34 fallecidos por leptospirosis, superando las cifras de años previos en el mismo periodo.
En Lima se registraron más de 12 muertes, mientras que en regiones como San Martín, Tumbes y Piura se identificó la presencia de formas graves de la enfermedad en personas de todas las edades, incluyendo niños y gestantes.
La leptospirosis se desarrolla en dos fases: una inicial, caracterizada por fiebre, malestar y dolor muscular, y una fase inmune, donde la bacteria se aloja en órganos tras su paso por el torrente sanguíneo. Las consecuencias pueden variar desde cuadros leves hasta complicaciones severas, dependiendo del momento del diagnóstico y tratamiento.
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Frente a este panorama, especialistas insisten en la importancia de extremar las medidas de limpieza, higiene y control sanitario en zonas expuestas a aguas servidas, prestando especial atención a la desinfección de alimentos y superficies.
El llamado apunta a prevenir un aumento de casos de leptospirosis y limitar el impacto de la enfermedad en la salud pública de Lima y otras regiones afectadas.