Àlex Palou sigue rompiendo moldes: se corona campeón de la Indycar por quinta vez en seis años

2026/08/30

Àlex Palou Montalbo (Sant Antoni de Vilamajor, 1997) ha vuelto a poner América a sus pies. Al tercer intento en dos días de locos en Milwaukee, el piloto catalán se coronó por quinta vez –cuarta consecutiva– en los últimos seis años en la Indycar (2021, 2023, 2024, 2025, 2026), el principal campeonato de monoplazas de Estados Unidos. 

Un hito que lo sitúa entre los más grandes de la historia. Palou se acerca a solo un título del récord de su compañero Scott Dixon (6), pero es el más joven, a sus 29 años, en almacenar sus cinco coronas.

Al tercer intento

Palou se coronó tras completar los 160 giros de la Milla de Milwaukee del sábado, que se había suspendido por la lluvia

En el circuito oval de Milwaukee, tras la cancelación motivada por la lluvia el sábado por la tarde en Wisconsin al cabo de 90 vueltas de las 250 programadas, y tras quedar quinto en la segunda carrera, el domingo, Palou tuvo que esperar a la reanudación de las 160 vueltas pendientes de la primera, esta pasada medianoche española, para levantar su quinta Copa Astor, el trofeo acreditativo del campeón de la Indycar, tras finalizar décimo en la carrera. 

Contaba con 97 puntos de ventaja sobre el estadounidense Kyle Kirkwood (Andretti) y 137 sobre el danés Christian Lundgaard (Arrow McLaren), y necesitaba acabar la carrera manteniendo 54 puntos para ser matemáticamente campeón, sin necesidad de recurrir al último cartucho de la carrera de Laguna Seca (6 de septiembre).

Palou, una mezcla explosiva de talento y perseverancia, ha encajado a la perfección en el hábitat estadounidense, en un campeonato que combina veteranos de raza (los Dixon, Castroneves, Power, Carpenter...), jóvenes locales habilidosos (Malukas, Kirkwood), europeos formados en fórmulas de promoción (Lundgaard, Rosenqvist, Rasmussen), con retales centrifugados de la F1, como Grosjean, Sato, Ericsson o Mick Schumacher. Precisamente, del gran circo huyó Àlex Palou para triunfar en Estados Unidos, demostrando que para triunfar en el automovilismo no todo pasa por la F1.

El joven vallesano, uno de los alumnos aventajados de los 26 que pasaron por el programa Joves Pilots del Circuit de Barcelona-Catalunya, extinto en el 2018, eligió una vía poco común para abrirse camino: emigró a Japón con solo 19 años para poder competir, al no disponer de medios para crecer en la GP3 con Adrián Campos, y a los 22 años, en plena pandemia de covid, hizo las Américas para triunfar donde ningún español lo había hecho, en las series de monoplazas de más prestigio y más completas, la Indycar, que combina circuitos urbanos, ruteros clásicos y ovales.

En solo siete temporadas en la categoría, Palou ha edificado una hegemonía sin precedentes, incluso bajo los parámetros yanquis. Los analistas estadounidenses no dudan en compararlo con grandes estrellas del deporte como Tom Brady en la NFL de fútbol americano, Wayne Gretzky en la NHL de hockey sobre hielo, Tiger Woods en el golf,o Jimmie Johnson en la Nascar.

Como en el curso pasado, Palou ha vuelto a impresionar por su eficacia pilotando, rozando la perfección, fruto de su gran sintonía con el equipo Chip Ganassi, al que se unió en el 2021, y en el que prefirió quedarse y plantar a McLaren y la F1 (lo que le costó pagar una indemnización de 10 millones de euros).

Esta temporada, el piloto catalán ha logrado 6 victorias y 7 poles en 16 carreras, lo que eleva su cuenta a 25 triunfos en la Indycar que le convierten en el cuarto piloto más victorioso de la historia de las actuales series (desde 1996).

Toni López Jordà