Amanal Petros posa en Victoria Square, en Birmingham, el pasado domingo (16.08.2026) con la bandera de Alemania sobre los hombros y la medalla de oro sobre el pecho. Once meses después de quedarse a las puertas del título mundial en Tokio por apenas tres centésimas de segundo, el atleta de 31 años conquistó en Birmingham su primer gran título internacional.
Después de poco más de 25 kilómetros, Petros acelera en una subida y deja atrás al grupo de cabeza. Nadie consigue seguir su ritmo. A falta de dos kilómetros, ya puede saborear la victoria. Tras 2:09:11 horas, cruza la meta: ningún maratonista había corrido tan rápido en un campeonato europeo.
"Mi objetivo era dejarlo todo claro desde el principio”, declaró Petros. "Funcionó muy bien”, agregó. El italiano Pietro Riva terminó apenas siete segundos después. "Lo tenía todo bajo control”, celebró el alemán.
Llegó solo un día antes de la carrera
Debido a problemas para ingresar al Reino Unido, Petros llegó a Birmingham recién el sábado (15.08.2026), un día antes de la carrera. Según informaron medios de comunicación, hubo dificultades con su autorización electrónica de viaje.
"Tardó muchísimo, fue terrible. Estuvimos dos días de un lado para otro”, contó el deportista. La Federación Alemana de Atletismo ayudó a solucionar los problemas.
Un día después lo esperaban ocho vueltas en un circuito ondulado, con subidas y numerosas curvas. Petros se había preparado durante meses en la altura de Kenia.
"120 curvas, las subidas, un desafío enorme”, reconoció Petros. Pero la preparación había valido la pena. Aun así, el recorrido dejó huella: "Me duele todo. Creo que ahora mismo tengo que ir al fisioterapeuta”.
Dedicó su oro europeo a su madre. "Ella es mi reina y mi fuente de fortaleza”, afirmó. Su madre vive a más de 5.000 kilómetros de distancia, en la región etíope de Tigray.

Huyó solo hacia Alemania a los 16 años
Petros nació en 1995 en la ciudad portuaria eritrea de Assab. Cuando era pequeño, huyó con su familia de la guerra entre Eritrea y Etiopía hacia Tigray, en el norte de Etiopía. Allí creció junto a sus dos hermanas menores. A los cinco años ya trabajaba en el campo y cuidaba animales.
A los 16 años abandonó Etiopía solo. A principios de 2012 llegó a Alemania y fue acogido inicialmente como solicitante de asilo en Bielefeld. Su madre y sus hermanas permanecieron en Tigray.
A finales de 2021, debido al conflicto en la región, pasó más de dos meses sin poder comunicarse con ellas. "Es muy difícil, pero intento no perder la esperanza”, dijo entonces a DW. Correr lo ayudó durante ese período. "Si hubiera dejado el deporte, lo habría perdido todo”, declaró a DW. "Ya perdí a mi familia y, además, habría perdido lo último que tengo ahora”, agregó.
Del fútbol al maratón
Tras llegar a Alemania, Petros jugó primero al fútbol. Un entrenador se dio cuenta de su talento para correr y lo puso en contacto con un club de atletismo. En junio de 2012, apenas unos meses después de su llegada, disputó su primera carrera oficial de diez kilómetros y ganó con una ventaja de unos dos minutos y medio.
También tuvo que acostumbrarse a la vida en Alemania. "Aprender el idioma fue un gran desafío, pero aún mayor fue entender la mentalidad alemana”, dijo a DW.
En 2015 obtuvo la ciudadanía alemana y posteriormente se convirtió en soldado deportista. En los Juegos Olímpicos de 2021 corrió por primera vez para Alemania la maratón.
En diciembre de 2025 estableció el récord alemán de maratón en Valencia, con 2:04:03 horas. En marzo de 2026 consiguió otro récord nacional en el medio maratón de Berlín, con 59:22 minutos.
Le faltaron tres centésimas de segundo
Lo cerca que estaba Petros de la élite mundial quedó demostrado en septiembre de 2025, durante el Mundial de Atletismo de Tokio. A 350 metros de la meta aceleró el ritmo. Fue el primero en entrar al estadio y parecía el nuevo campeón mundial.
Pero el tanzano Alphonce Simbu volvió a acercarse. Petros miró dos veces hacia atrás durante el esprint final y Simbu lo adelantó en los últimos metros. Ambos marcaron 2:09:48 horas. La foto de llegada decidió el resultado: a Petros le faltaron 0,03 segundos para ganar el oro.
"Como atleta profesional, simplemente tengo que aceptarlo y mirar hacia adelante", dijo después de la carrera. Al obtener la de plata, fue el ganador de la primera medalla mundialista alemana en maratón masculino desde 1983.
También en Tokio habló de su madre, a quien llevaba ocho o nueve años sin ver. En su pueblo no hay electricidad ni internet, por lo que ella no pudo seguir en directo su carrera.
"Para mí es una historia enorme haber conseguido esto. Especialmente por mi familia, por mi madre", afirmó entonces. Esperaba poder llevarla algún día a Alemania para que viera una competición.
Once meses después de la final perdida en Tokio, Petros pudo celebrar en Birmingham su primer gran título internacional. Después de la plata mundial de 2025 y el bronce europeo en medio maratón de 2024, esta vez subió a lo más alto del podio. "La carrera fue terrible, terriblemente dura", resumió Petros. "Pero con un poco de vino tinto volveré a estar de pie rápidamente".
(ct/cp)