Ángel Illescas, floricultor: “Con estos dos métodos triunfarás para hacer tus esquejes de buganvilla”

2026/09/01

La buganvilla necesita cuidados especísicos

Montaje Infobae en el que aparece Ángel Illescas junto a la buganvilla.

La jardinería es una de esas actividades que requieren paciencia y constancia, especialmente cuando se busca que las plantas crezcan fuertes y se mantengan en buen estado. Además de los cuidados habituales, existen diferentes técnicas que permiten reproducir algunas especies y conseguir nuevos ejemplares a partir de una planta que ya tenemos en casa.

Una de las formas más habituales de hacerlo son los esquejes, un método sencillo para multiplicar tu cultivo. Sin embargo, no todas las especies responden de la misma manera y es importante conocer algunos aspectos para aumentar las posibilidades de que desarrollen raíces. En el caso de la buganvilla, el floricultor Ángel Illescas (@angelillescasnombela) ha compartido en uno de sus últimos vídeos de TikTok dos métodos para triunfar con su cultivo.

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El acodo aéreo es el método que Ángel Illescas considera más fiable para reproducir una buganvilla. Para ponerlo en práctica, lo primero es escoger una rama que tenga suficiente fuerza y que pueda manipularse con facilidad. El experto advierte de que no conviene utilizar plantas demasiado pequeñas, ya que cortar una rama puede debilitarlas.

Una vez seleccionada, hay que raspar una parte del tallo para retirar ligeramente la capa exterior. Sobre esta zona se coloca el sustrato, que debe quedar en contacto con la parte raspada y mantenerse sujeto alrededor de la rama para crear el acodo. Illescas también recomienda introducir una pequeña cáscara de plátano en la zona antes de colocar el sustrato.

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A partir de ahí, solo queda mantener el conjunto hasta que la rama desarrolle raíces. Cuando estas sean suficientes, se podrá separar el acodo de la planta madre y plantarlo como un nuevo ejemplar.

La segunda alternativa consiste en reproducir la buganvilla mediante un esqueje. En este caso, el experto recomienda escoger un brote joven de una planta que tenga suficiente fuerza y realizar el corte en la zona del nudo o coyuntura, ya que es el punto de la rama que presenta mayor facilidad para desarrollar raíces.

Una vez preparado, hay que retirar las hojas de la parte inferior del esqueje y colocarlo en un recipiente pequeño, aproximadamente del tamaño de un dedal. El floricultor insiste en que no debe utilizarse una maceta grande, ya que puede aumentar las posibilidades de que el proceso fracase. El sustrato debe conservar bien la humedad y el esqueje debe permanecer inicialmente a la sombra.

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La época también es un factor importante. Ángel Illescas señala que finales de agosto, principios de septiembre y febrero son los mejores momentos para intentarlo, coincidiendo con periodos en los que las temperaturas son más suaves.

Si se realiza a finales de agosto o principios de septiembre, el esqueje puede haber desarrollado raíces para octubre. Durante las primeras semanas debe mantenerse protegido de la luz directa y, cuando haya comenzado a enraizar, puede trasladarse progresivamente a una zona con más claridad para continuar su crecimiento sin someterlo a cambios bruscos de temperatura.