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Mientras el Gobierno busca instalar la discusión política de cara a las elecciones presidenciales de 2027, distintos analistas coinciden en que la principal preocupación de los argentinos sigue pasando por la economía cotidiana.
La pérdida de poder adquisitivo, la necesidad de generar ingresos adicionales y el agotamiento frente a una situación que no termina de mejorar aparecen como elementos comunes en diagnósticos realizados por consultores de opinión pública en las últimas horas.
En una entrevista con Radio Mitre, el analista político Carlos Fara describió una sociedad atravesada por las dificultades económicas. “Es una sociedad muy tomada por la angustia”, afirmó al analizar el escenario actual. Según explicó, la mayoría de los argentinos mantiene una percepción negativa sobre la situación económica y, además, comenzaron a deteriorarse las expectativas sobre el futuro.

Sin embargo, Fara sostuvo que ese malestar todavía no encuentra una expresión política capaz de desafiar al oficialismo. “También es absolutamente cierto que no hay alternativas”, señaló al referirse a las dificultades que enfrentan quienes intentan construir una opción por fuera de la polarización entre La Libertad Avanza y el kirchnerismo.
El consultor también planteó que existe una desconexión entre buena parte de la agenda política y las preocupaciones inmediatas de la población. “La agenda del gobierno está más allá de lo que pueda representar importante para las reformas que quiere hacer el Presidente; a la calle no le importa”, afirmó al ser consultado sobre iniciativas como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
El pluriempleo como respuesta a la crisis de ingresos
La dimensión económica del problema fue abordada por Claudio Montiel, director de Zentrix Consultora, durante una entrevista con Víctor Hugo Morales en AM 750.
Según explicó, los relevamientos de la consultora muestran un deterioro persistente del poder adquisitivo. “El 66%, dos de cada tres, te dicen que no superan el 20 del mes”, señaló.
Montiel relató que cada vez son más frecuentes los casos de personas que, luego de cumplir una jornada laboral formal, recurren a aplicaciones de transporte o reparto para sumar ingresos. En ese contexto, aseguró que “el 90% de la gente te dice que necesita 2, 3, 4 empleos para poder cubrir el mes”.

El consultor también vinculó esa situación con el crecimiento del endeudamiento y el uso de créditos de corto plazo para cubrir gastos corrientes. Pero advirtió que incluso el trabajo adicional comienza a rendir menos por el aumento de la competencia en las plataformas digitales. “Todos salen a trabajar y cada vez ganan menos”, resumió.
Los datos del Monitor de Opinión Pública (MOP) de julio de Zentrix ayudan a dimensionar ese fenómeno. Según la consultora, el 86,6% de los argentinos considera que hoy se necesitan dos o más empleos para llegar a fin de mes, mientras que el 66% asegura que agota sus ingresos antes o desde el día 20. Apenas el 9,3% afirma llegar al cierre del mes con capacidad de ahorro.
El cuadro es todavía más crítico entre los menores de 40 años: el 85,5% de ese segmento se queda sin ingresos antes de terminar el mes.

La pérdida de poder adquisitivo aparece como el trasfondo común de esos indicadores. El 87,4% de los consultados sostiene que su salario no le gana a la inflación y el 61,9% tomó deuda en los últimos seis meses.
Más de la mitad de quienes se endeudaron (53,7%) lo hicieron para cubrir gastos básicos y no para financiar consumos de largo plazo. Al mismo tiempo, el 55% considera que las tasas de interés son tan elevadas que el crédito “termina siendo una trampa”, reflejando una percepción de creciente vulnerabilidad económica.
El relevamiento también muestra que la preocupación económica sigue estructurando buena parte del clima de opinión. Aunque la corrupción encabeza el listado de inquietudes con el 48,8%, inmediatamente detrás aparecen los ingresos y salarios (46,9%), la incertidumbre económica (41,6%), el desempleo (29,1%) y las tarifas de servicios públicos (26,8%).
Cuatro de los cinco principales problemas mencionados por los encuestados remiten de manera directa o indirecta al deterioro del bolsillo.
El riesgo del cansancio social
Por su parte, Lara Goyburu, directora ejecutiva de Management & Fit, puso el foco en el desgaste emocional que provoca una situación económica prolongada. En una entrevista con FM Now, la consultora explicó que una parte significativa de la población percibe que tiene escaso margen para sostener las condiciones actuales.
“Hay un 36% que dice: ‘Mirá, que no tengo mucho resto’”, afirmó al referirse a quienes consideran que sólo podrán afrontar su situación económica durante algunos meses más.
Desde esa perspectiva, advirtió sobre el riesgo de que la política adelante excesivamente la campaña electoral. “En ese clima de no tengo mucho resto, llevar la discusión tan al límite tan temprano puede provocar un cansancio en la ciudadanía”, sostuvo.

Goyburu también vinculó el fenómeno con transformaciones más profundas que exceden a la Argentina. A su juicio, el surgimiento de liderazgos disruptivos como el de Javier Milei se relaciona con “las promesas incumplidas de la democracia” y con la sensación de amplios sectores sociales de haber quedado al margen de los beneficios del sistema.
El diagnóstico de Goyburu aparece en línea con los últimos relevamientos de Management & Fit. En su medición nacional de junio, el 57,1% de los consultados calificó como “mala” o “muy mala” la situación económica y social actual, mientras que sólo el 17,3% la consideró buena o muy buena. A la vez, las expectativas tampoco terminan de consolidarse: el 46,3% cree que el país estará peor dentro de un año, frente a un 34,7% que espera una mejora.

La percepción sobre los ingresos familiares acompaña ese diagnóstico. Según el mismo relevamiento, el 52,1% de los encuestados reconoce dificultades para llegar a fin de mes.
Dentro de ese grupo, un 32,6% afirma que sus ingresos no alcanzan y enfrenta algunas dificultades, mientras que un 19,5% sostiene que directamente no logra cubrir sus gastos y atraviesa grandes dificultades.

En contraste, apenas el 13,2% asegura que sus ingresos le permiten ahorrar.
La respuesta del Gobierno
Frente a estos diagnósticos, Javier Milei sostiene que los indicadores sociales muestran una mejora respecto del punto de partida de su gestión. Este lunes rechazó las interpretaciones más pesimistas sobre la situación de los ingresos y afirmó que, aunque persisten dificultades, la cantidad de personas que no llega a fin de mes es menor que al comienzo de su mandato. También defendió la baja de la pobreza registrada durante su administración y resumió: “No somos Suiza, pero estamos mucho mejor”.
Frente a las advertencias sobre el crecimiento de la morosidad y el endeudamiento de los hogares, otro dato recurrente en las encuestas y mediciones del clima social, el Presidente relativizó la responsabilidad del Estado en esas situaciones.

Consultado, el domingo a la noche, en La Nación +, por quienes tomaron créditos y hoy tienen dificultades para pagarlos, respondió: “¿Alguien les puso una pistola en la cabeza?”, una definición que volvió a poner de manifiesto la diferencia entre la lectura oficial sobre la situación económica y las preocupaciones detectadas por distintas consultoras de opinión pública.