Anmat: “Me gustaría que no tengan que llamar a alguien conocido para que mueva un trámite”, dijo el titular de la agencia - LA NACION

2026/10/06

Las deficiencias de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (Anmat) son tantas que, a diez meses del recambio de autoridades por el escándalo del fentanilo contaminado, todavía queda camino para que sea una agencia regulatoria “confiable, ágil y transparente”, según lo definió este martes su titular en la que constituyó su primera aparición pública. Fue en el Foro de Salud que organiza la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (Amcham) en el país.

Luis Fontana, actual número uno de la Anmat, asumió en enero de este año. Reemplazó a Nélida Bisio, una de las dos exfuncionarias que la Justicia procesó el mes pasado en la investigación por la salida al mercado del opioide de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo no apto para su uso. Sin hacer referencia al caso bajo investigación judicial, el funcionario se refirió a la necesidad de que la Anmat agilice los procesos, reduzca los tiempos de los trámites de aprobación de productos y cuente con sistemas informáticos seguros.

“No es la agencia que queremos. Es la que tenemos”, admitió luego de referirse, por ejemplo, a la precariedad de los sistemas y el equipamiento con los que opera la agencia. En el auditorio, representantes de la industria farmacéutica y de tecnología médica, que son áreas de incumbencia de la agencia, seguían con atención su exposición. “Necesitamos incrementar y robustecer nuestro aspecto tecnológico. En eso estamos trabajando ahora para asegurar que la confidencialidad de los datos es un hecho –dijo Fontana–. También, necesitamos acordar tiempos para cada trámite y que no se agilicen porque tienen algún conocido [en la Anmat] al que llaman”.

En el auditorio había representantes de la industria farmacéutica y de tecnología médicaGentileza Amcham

Este fue un punto sobre el que volvió al describir cómo debería funcionar la agencia con los cambios “progresivos” en los próximos años. Con esa reestructuración, mencionó como objetivos priorizados que aumente la seguridad de los medicamentos, los procedimientos y la tecnología sanitaria para los pacientes y los profesionales que los indican, facilitar el acceso a las terapias, exportar medicamentos y convertir al país en un polo de desarrollo de ensayos clínicos.

“Me gustaría que cuando presenten un trámite ante la Anmat o se abra un expediente –dijo al auditorio–, no tengan que llamar a alguien conocido para que lo mueva [internamente]. Que sepan exactamente cuánto va a tardar cada uno, que lo puedan seguir desde una pantalla y que desde la Anmat se pueda responder con agilidad, seguridad y profesionalidad. Y que los excelentes profesionales que hoy están en la Anmat, en lugar de dedicarse día a día a sacar el trabajo en forma manual, puedan empezar a sentarse en mesas de trabajo para definir políticas regulatorias a futuro”.

Una oficina de la FDA en Buenos Aires

Más temprano, durante la apertura del foro de Amcham, el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, anunció que la Agencia de Alimentos y Medicamentos de ese país (FDA, por su sigla en inglés) podría abrir una oficina en la Argentina durante 2027. Al cerrar el encuentro, Mario Lugones, ministro de Salud, terminó por confirmarlo. “Veníamos trabajando en eso”, dijo sobre los encuentros que tanto la cartera como la Anmat comenzaron hace un año con sus pares de Estados Unidos.

El ministro Mario Lugones confirmó que la FDA abrirá una oficina en Buenos AiresRodrigo Nespolo

Tanto Lamelas como Lugones también abordaron un compromiso pendiente entre ambos países: la adhesión argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT, por su nombre en inglés). “La Argentina tiene grandes científicos y grandes médicos –expresó el embajador–. Ahora, necesitamos que las decisiones acompañen ese talento. Porque una decisión [en salud] tomada a tiempo puede salvar una vida. Y una demora cuesta mucho más que el dinero”.

Agregó que la embajada está trabajando para “identificar oportunidades y resolver obstáculos” para el intercambio comercial en materia de salud entre ambos países. Enumeró las prioridades. La primera es la puesta en marcha del acuerdo bilateral para el comercio y las inversiones suscripto en febrero de este año: “Ya pasaron ocho meses y esperamos dar el próximo paso. Queremos verlo plenamente aprobado e implementado”, dijo Lamelas.

Recordó que hay una promesa de las empresas farmacéuticas que integran Amcham de invertir 8000 millones de dólares en investigación en los próximos años. “Detrás de cada medicamento, hay años de trabajo, hay inversiones y hay estudios que fracasan antes de encontrar una respuesta –continuó–. Necesitamos proteger las patentes y los datos regulatorios que demuestran la seguridad y la eficacia de los productos. Toda esa información tiene que estar protegida en redes confiables, seguras, con reglas claras y sin demora.” Con esto, Lamelas reclamó la adhesión del país al PCT, lo que está pendiente en el Congreso de la Nación.

El embajador Lamelas, al hablar en AmchanGentileza Amcham

Lugones expresó al respecto que el Poder Ejecutivo completó su parte en ese proceso. “Está en manos del Poder Legislativo. Lo que teníamos que hacer, lo hicimos todo”, manifestó el funcionario.