Blandi jugó en Boca y explicó por qué es tan difícil ser 9: «Esperan que seas Palermo»

2026/08/14

(BUENOS AIRES).- “Esperan que seas Palermo”, afirmó Nicolás Blandi en Planeta Bostero, el stream de Planeta Boca Juniors. El exdelantero de Boca analizó por qué ser el centrodelantero del club sigue siendo tan exigente.

“El paso de Martín por Boca marca un antes y un después para los 9, más allá de que siempre la exigencia es máxima. Hoy esperan que un 9 sea Palermo”, sostuvo Nicolás Blandi. Para el exfutbolista, la huella de Martín Palermo, máximo goleador histórico del club, condicionó desde entonces la mirada sobre cada delantero que ocupa ese lugar.

La exigencia, según Blandi, no deja lugar para delanteros que no conviertan. “A la gente no le llena el jugador de Boca si no hace goles. Por historia, el 9 de Boca tiene que hacer goles”, explicó.

Al mismo tiempo, remarcó que el contexto futbolístico actual favorece al centrodelantero. “El fútbol cambió y la demanda de los DT es distinta y yo siento que en este momento debería ser un placer ser el 9 de Boca por los jugadores como Paredes o los extremos”, planteó.

Los 9 que vio para Boca y su historia en el club

Nicolás Blandi consideró que Alejo Véliz y Guido Carrillo eran los que mejor podían encajar en ese puesto, sobre todo tras la lesión de Cavani. “Me daba la sensación que los dos que podían encajar eran Alejo Véliz y Guido Carrillo, pero por una cuestión de características. Potentes, que van bien de arriba, aguantan bien la pelota”, describió.

Sobre los integrantes actuales del plantel, opinó: “Merentiel aporta mucho, a Adam lo conozco y es más luchador, de área, potente y cabecea bien. Enner Valencia no voy a descubrir nada, ojalá que su físico lo acompañe”.

Blandi también repasó su propia historia en el club. “En Boca desde que sos chiquito te enseñan a ganar. Miles y miles de chicos se prueban y quieren estar en tu lugar. Te preguntan ganaste o perdiste? Pero eso es lo que es Boca”, relató. En el Apertura 2011 reemplazó a Lucas Viatri por una lesión y, en 2013, Carlos Bianchi lo retuvo ante una oferta de Alemania; meses después pasó a San Lorenzo y ganó la Copa Libertadores 2014.