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En el sur de Islandia, allí donde la vegetación cede paso a la inmensidad de la tundra y los volcanes que vigilan el horizonte, la arquitectura ha encontrado una nueva forma de dialogar con el entorno. Apenas a un par de horas en coche desde la capital y a tiro de piedra de la emblemática cascada de Seljalandsfoss, emerge Harmony Retreat Lodge, una propuesta de refugio íntimo concebida para disolver cualquier barrera entre el ser humano y el paisaje ártico.
Nacido de la experiencia personal de su creador, Djamel Cheboub -quien buscó en los paisajes islandeses un santuario de sanación y desconexión tras un viaje transformador-, el proyecto cobró vida junto al estudio de diseño Studio Bloom Paris. La idea de partida era tan sencilla como audaz: crear un espacio de calma absoluta desde el cual contemplar la indomable meteorología islandesa sin renunciar al máximo confort y calidez.
Un refugio íntimo concebido para disolver cualquier barrera entre el ser humano y el paisaje ártico

Arquitectura de cristal para abrazar la tormenta
El complejo consta de dos exclusivas cabañas, separadas por unos 150 metros para garantizar la privacidad e independientes, de diseño contemporáneo y estilo estonio (Lilja y Georg), de unos 26 metros cuadrados cada una, cubiertas con revestimiento de madera carbonizada. Impresionan sus ventanales panorámicos de suelo a techo en tres de sus paredes, y un techo completamente acristalado sobre la cama king-size, así la sensación es la de dormir al aire libre, aunque protegidos del frío.

Aquí, la inclemencia del tiempo deja de ser un inconveniente para convertirse en el principal del espectáculo. Desde la cama o el jacuzzi exterior se puede contemplar el paso veloz de las nubes en los días de tormenta, la luz dorada e infinita del sol de medianoche en verano, o la danza hipnótica de las auroras boreales surcando las noches de invierno. Para preservar la oscuridad pura del firmamento islandés, la propiedad carece de iluminación exterior artificial, sumergiendo al viajero en una sombra mágica arropada únicamente por la luz de las estrellas.
Spa privado frente al volcán Eyjadjöll

Más allá del diseño de sus interiores, la experiencia en Harmony Retreat se completa en el exterior. La cabaña dispone de su propio circuito de bienestar privado: un baño nórdico (hot tub) al aire libre y una sauna panorámica de cristal con vistas a la montaña de Eyjafjöll. Sumergirse en el agua caliente bajo una nevada silenciosa o tras una caminata por los campos de lava se convierte en el auténtico ritual de bienestar y desconexión.
Además, la ubicación es privilegiada para explorar la Costa Sur. A pocos minutos a pie se encuentra la secreta cascada de Gljúfrabúi, oculta tras una grieta rocosa, mientras que a un corto trayecto en coche se extienden las impresionantes caídas de agua de Skógafoss, las playas de arena negra de Reynisfjara en Vík, y las imponentes masas de hielo del glaciar Mýrdalsjökull.

Guía práctica
Ubicación: Cerca de la cascada Seljalandsfoss y la localidad de Hvolsvöllur, en la Costa Sur de Islandia.
Cómo llegar: Desde Reikiavik o el aeropuerto internacional de Keflavík, la mejor opción es alquilar un vehículo para recorrer unos 100 km hacia el sudeste por la carretera principal Ring Road (Ruta 1).
Consejo: Entre los meses de octubre y marzo es totalmente imprescindible alquilar un vehículo con tracción a las cuatro ruedas debido a la presencia de hielo y nieve en la zona. Asimismo, se recomienda programar la llegada antes del anochecer para familiarizarse fácilmente con el entorno rural.
Equipamiento: Se aconseja llevar traje de baño para el baño nórdico y calzado adecuado para caminar por el terreno de tundra hasta la cabaña.