Tres meses recluido en un hospital, debido a una severa crisis, Matt Shultz, notó que tenía el material suficiente para una canción. El deseo de escape alimentó la letra para Beaches in Tennessee, la nueva canción de Cage the Elephant, que abre una etapa para la banda de Kentucky.
La canción ofrece la perspectiva de un hablante que busca una salida. Un deseo de escape, planteado como un relato. "Estoy de manos y rodillas, ¿quién vendrá por mí?/Dile a todas las revistas que soy una celebridad/Tienen los ojos puestos en mí, nunca dejaré que me vean", dice la letra.
Y aunque la canción aborda un momento complejo, la música mantiene la vitalidad. Sostenida en un riff de guitarra, ofrece una perspectiva más bien luminosa, distinto a lo más evidente respecto a una canción que habla de un proceso tan personal y complejo.

“Durante la mayor parte de nuestra carrera, hemos escrito sobre experiencias vitales turbulentas, todo tipo de experiencias vitales, pero hemos intentado encontrar la forma de contarlas con una perspectiva desenfadada y sin perder el sentido del humor -explica Shultz a Culto-. Así que sí, creo que, en mi caso, se trataba simplemente de poder, por fin, hablar abiertamente de lo que pasó”.
Musicalmente, la canción arrancó desde el riff de guitarra compuesto por Brad Shultz. Luego, la trabajó junto a la pareja de productores Justin Raisen y SADPONY (Jeremiah Raisen). Una vez que ya estaba avanzada, Matt se sumó. “Me gusta hacer lo que llamamos, home run derby, como en el béisbol. Empiezo a improvisar melodías, vemos cuáles son las mejores y, a partir de ahí, creamos la letra -cuenta Shultz-. Esta vez decidimos componer así en lugar de que surgiera de diversas formas. Se trataba de encontrar el impulso inicial con las melodías. Y a veces, cuando vas puliendo esas melodías, surgen las letras. Es como cuando pintas: a veces no sabes lo que estás pintando y luego se te revela. Sin duda, eso es lo que pasó con esta canción en concreto”.
La inclusión de productores es una innovación en el proceso de composición de Cage the Elephant. Un sello que marcará su próximo disco de estudio. El primero desde que Matt Shultz superó sus problemas. “Este es el primer disco desde entonces en el que he podido profundizar y afrontar lo que pasó. Sabes, creo que antes de empezar a componer este álbum, en el día a día y en las conversaciones, no paraba de decir: «¿Te acuerdas de cuando estuve enfermo?». Y ahora que hemos compuesto el álbum, ya no siento esa necesidad. Siento que, por fin, lo he dejado atrás, que ya es cosa del pasado y que sigo adelante. Miro hacia el futuro, así que, para mí, este disco ha servido para abrir esa herida y, por fin, afrontarla".

-Este año además cumplen 20 años juntos como banda ¿cuál es el secreto para mantenerse?
Si la esposa está contenta, la vida es feliz. No, en realidad no es tan diferente, sobre todo para nosotros, ya sabes, como jóvenes, uno tiene una causa y, sin duda, seguimos teniendo una causa. Creo que quizá sea algo tácito, pero no te tomas tan a pecho esas ideas que crees que se te ocurrieron a ti y por las que quieres luchar. Creo que ahora buscamos oportunidades para participar todos en ese proceso de toma de decisiones que nos ilusiona a todos. Desde luego, no quieres comprometer ningún instinto artístico ni nada por el estilo. Pero siempre que puedas hacer concesiones, es algo muy importante. Y además, como ser humano, como persona al margen del ámbito creativo, es una gran lección que aprender.
De alguna forma el cariz guitarrero y crudo de Beaches in Tenneessee dialoga con un momento especial que vivió el sexteto; en 2025 fueron considerados como número de apertura para el tramo norteamericano de la gira de reunión de Oasis, la misma que pasó por Chile con una presentación en el Estadio Nacional. Cuando se le pregunta, a Matt Shultz se le dibuja la sonrisa de la satisfacción.
“Fue increíble. Quiero decir, más allá de verlos cada noche durante la gira —eso, solo eso, ya era un sueño de la infancia—, nos quedamos alucinados cuando nos pidieron que nos uniéramos a la gira. Fue inspirador de muchas maneras diferentes, para seguir adelante con esta carrera, para hacer realidad este sueño y vivirlo al máximo, y seguir alimentando esa pasión -dice Shultz-. Creo que un aspecto en el que sin duda nos inspiró fue el de los conciertos en directo; en el escenario siempre nos hemos sentido muy cómodos y nos ha resultado muy natural. Y luego, en el estudio, intentar plasmar lo que ocurría en directo ha sido un poco difícil porque tenemos gustos diferentes en esos aspectos. En el estudio, nos gusta mucho jugar con él como si fuera un instrumento. Y creo que con este disco, gracias a la gira de Oasis, entramos en el estudio y lo utilizamos más como un estudio que como un instrumento, donde tocábamos nuestros instrumentos. Ahora con este disco nos parece como si fuera en directo, queríamos igualar esa energía. Sin duda, nos ha servido de inspiración en ese sentido“.
-¿Tuvieron oportunidad de compartir con Noel o Liam?
No pude hablar con Liam durante esa gira. Creo que tenía a gran parte de su familia allí y estaban muy ocupados. Era una gran producción, obviamente, y ya están en una etapa muy avanzada de sus vidas. Pero mantuve unas conversaciones estupendas con Noel. He hablado con Liam en otras ocasiones, pero sí, en cuanto terminamos la gira, nos metimos directamente en el estudio y compusimos una canción. Y sin duda eso se reflejó en la música.

Cage the Elephant ha tocado en Chile en tres ocasiones; como invitados en Lollapalooza Chile en 2012, 2014 y 2017 y un show en solitario en Sala Omnium durante su segunda visita. “Me encanta Chile, me encanta Sudamérica. No se puede pedir un público mejor, de verdad que no -dice Matt Shultz-. La gente es tan auténtica, la comida es increíble. Sinceramente, es una locura”.
-¿Hay planes de venir a Chile con este nuevo disco?
Sí, claro, al 100 %. No sé si puedo decirlo todavía, pero tenemos planes oficiales en la agenda para ir pronto. Desde hace años y años hemos estado tratando, pero tú sabes, es difícil conseguir que se cierren los acuerdos. Y llevamos años insistiendo, insistiendo, insistiendo y insistiendo para volver. Bueno, sé que volveremos. Sí, al 100 %.