Chimy Ávila: ¿Boca o Central? La pulseada por el delantero libre

2026/08/06

(BUENOS AIRES).- Boca ya cerró al ecuatoriano Enner Valencia, pero no se retira del mercado de pases. Según informó TyC Sports, el Xeneize hará un intento por sumar a Ezequiel “Chimy” Ávila, el delantero de 32 años que quedó libre de Real Betis en julio y tiene el pase en su poder.

La decisión de la dirigencia de buscar otro centrodelantero responde, sobre todo, a las dolencias físicas de Adam Bareiro. El paraguayo padeció un doble desgarro en mayo y una lesión lumbar en el último mes que todavía no tiene fecha de regreso. A eso se le suma el bajo nivel de Miguel Merentiel y de Milton Giménez, una falta de gol que precipitó que Juan Román Riquelme reactivara un viejo interés. El presidente xeneize ya había buscado al Chimy en enero, aunque en aquel momento las negociaciones con el Betis no prosperaron.

Ávila hizo parte de las inferiores en Boca, donde compartió categoría con Leandro Paredes —ambos son clase 1994—. Surgido en Tiro Federal, llegó a Primera con San Lorenzo y en 2017 partió al Huesca de España. Luego vistió las camisetas de Osasuna y Real Betis; en su última temporada en el club verdiblanco marcó tres goles en 30 partidos. En el medio, llegó a integrar la prelista de Luis de la Fuente para la Eurocopa 2024, aunque no quedó en la nómina final.

El regreso del Chimy al fútbol argentino tiene, sin embargo, otro pretendiente fuerte. Rosario Central, club del que Ávila es hincha, ya le hizo una propuesta formal para que dispute la Copa Libertadores. En el Canalla milita su hermano Gastón Ávila, con quien nunca compartió equipo de manera profesional, un factor que podría inclinar la balanza. En Boca son conscientes de esas charlas abiertas y, por ahora, mantienen la competencia abierta.

El Xeneize cuenta con cupo disponible para refuerzos por la cesión de Iker Zufiaurre al Albion de Uruguay y podría liberar más en los próximos días si se concretan las salidas de Exequiel Zeballos y Santiago Zampieri. Además, el cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena ya descartó por los altos costes a otros delanteros que había seguido de cerca, como David Romero, Luciano Gondou y Lucas Passerini. La situación contractual de Ávila —llega con el pase en su poder— lo vuelve una opción accesible para completar la ofensiva.

Los apuntados para la defensa

Mientras se define la llegada del delantero, la dirigencia también analiza cómo reforzar la zaga central. Los dos nombres que maneja el Consejo de Fútbol son Santiago Núñez, de Estudiantes, y Francisco Álvarez, de Argentinos Juniors. La negociación por Núñez aparece complicada porque el Pincha afronta la próxima semana la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores ante Universidad Católica y no quiere desprenderse de un titular. Por Álvarez, el presidente Cristian Malaspina pediría alrededor de 7 millones de dólares, una cifra que en la Ribera no están dispuestos a desembolsar.

El futuro de Ávila podría resolverse en las próximas horas. Central tienta con la chance de jugar la Libertadores y reunirlo con su hermano, mientras que Boca le ofrece volver a un club que conoce desde las divisiones juveniles y pelear el torneo local con un plantel que ya sumó a Valencia.