(BUENOS AIRES).- La casa de Cathy Fulop y Ova Sabatini está ubicada en una exclusiva zona residencial y fue pensada para acompañar el ritmo dinámico de la familia. La vivienda combina amplios ventanales, ambientes luminosos y una estética contemporánea que equilibra lo moderno con una atmósfera acogedora. La pareja lleva más de tres décadas de amor y abrió las puertas de un hogar organizado alrededor de la vida familiar, el bienestar y la funcionalidad.
El living concentra los principales encuentros de la casa y se destaca por su amplitud y su atmósfera festiva. Allí se realizan los festejos más importantes, en un espacio con pisos claros, cortinas livianas y una distribución sobria que favorece la comodidad. La luz natural entra por los ventanales, mientras que un sillón de líneas rectas y una pantalla de televisión completan el ambiente destinado al encuentro familiar.
La cocina refleja el espíritu práctico de Cathy Fulop y mantiene la misma estética cuidada que recorre el resto de la propiedad. Los muebles laqueados en blanco, las mesadas de mármol y los electrodomésticos de acero inoxidable conforman un espacio funcional y moderno. La isla central funciona como punto de encuentro para desayunos y charlas, dentro de un ambiente donde el orden ocupa un lugar central.
El dormitorio principal fue ambientado como un espacio de descanso sereno. La habitación tiene una cama king-size con respaldo acolchado en gris, paredes revestidas en tonos de madera clara y una decoración sin excesos. Las sábanas blancas y las lámparas cálidas completan una atmósfera tranquila, mientras que la ausencia de objetos superfluos refuerza la sensación de refugio.
El jardín tiene a la pileta de líneas rectas como protagonista. El espejo de agua está rodeado de vegetación y propone un sector relajado para disfrutar del sol y tomar mate. La arquitectura exterior combina columnas clásicas con una estructura moderna, una elección que mantiene el equilibrio entre la tradición y el diseño contemporáneo presente en el interior.
El gimnasio privado es uno de los espacios más destacados de la vivienda. Está equipado con pesas, bicicletas, colchonetas y otros elementos destinados al entrenamiento, y Cathy y Ova lo utilizan como parte de su rutina diaria. El ambiente también cuenta con espacio suficiente para compartir la actividad con sus hijas, en línea con el lugar que el bienestar ocupa dentro de la vida familiar.
El baño principal completa el recorrido por los ambientes de la casa con una estética minimalista en blanco, negro y gris. Tiene dos bachas, grifería de diseño y grandes espejos circulares, una combinación que le da una impronta similar a la de un hotel cinco estrellas. Allí, Cathy Fulop se maquilla y se prepara cada día. En conjunto, los distintos espacios reflejan el gusto por lo estético, el compromiso con el bienestar y el apego de la familia a la vida compartida.
