Ecuador y la Unión Europea presentaron los protocolos finales de seguridad logística para las cadenas del banano y el cacao como paso decisivo para proteger la competitividad del comercio exterior y frenar el crimen organizado transnacional.
La iniciativa se desarrolla en el marco de la estrategia Serpaz-Carga Segura, un programa integral cofinanciado por el bloque europeo que arrancó oficialmente en julio del 2026, en el que participan la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Corpei), la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), el Puerto de Amberes-Brujas y la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ), para hacer frente a la contaminación de contenedores por el narcotráfico.
El marco operativo presentado establece pautas técnicas de control y trazabilidad estructuradas en tres segmentos clave de la cadena de exportación: el tramo tierra (fincas, depósitos y transporte de carga), el tramo agua (ingreso y gestión en terminales portuarias) y el tramo de destino en los puertos receptores del continente europeo.
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El objetivo central consiste en cerrar las brechas de vulnerabilidad operativa e integrar el uso de sellos estandarizados y dispositivos digitales supervisables por las autoridades aduaneras y policiales de ambas regiones.
La presentación de los protocolos, realizada el lunes en Guayaquil, contó con la participación de una delegación técnica del Reino de los Países Bajos encabezada por su embajador en Ecuador, Alexander Kofman, e integrada por representantes de Aduanas, Policía, el Ministerio de Justicia y directivos de los puertos de Róterdam, Port Alliance Róterdam y Deltalinqs. Esta articulación internacional responde al intercambio de delegaciones y autoridades municipales de grandes nodos portuarios europeos como Róterdam, Amberes y Hamburgo, quienes han venido evaluando la realidad local ecuatoriana para establecer un frente común de protección logística.
Kofman enfatizó la visión compartida entre ambas naciones sobre el origen de esta alianza estratégica: “Al final, y eso es lo que tenemos que celebrar, este reto nace porque Ecuador hace productos increíblemente ricos que nosotros queremos tener en Europa, el banano, el cacao... y porque son productos perecederos, los criminales aprovechan la buena logística que hay para contaminarlo. Nuestra tarea conjunta es identificar toda esa cadena de exportación, ver dónde hay los riesgos, y de ahí en cada momento hay tratar de poner la barrera un poco más alta para que para ellos se ponga más caro de exportar a Europa”.
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El diplomático destacó que la relación bilateral abarca el envío de más de 1.600 millones de dólares anuales en mercancías ecuatorianas hacia Países Bajos —principalmente banano, cacao y flores— que luego se distribuyen al resto del mercado europeo. Kofman también detalló que el trabajo conjunto trasciende lo logístico para abordar el tejido social en las comunidades adyacentes a las zonas portuarias, donde ambos países comparten desafíos similares en la prevención del reclutamiento de jóvenes por parte de redes delictivas. Asimismo, confirmó que la cooperación continuará el próximo año con la llegada de más expertos neerlandeses para profundizar los intercambios técnicos y extender los aprendizajes a otros sectores productivos.
Por parte del sector exportador nacional, el presidente ejecutivo de Corpei, Eduardo Egas, detalló que el diagnóstico técnico ha logrado mapear casi la totalidad del proceso logístico. Y que las acciones de diagnóstico abren paso a la capacitación, la adopción de tecnologías de trazabilidad y la formalización de acuerdos institucionales, lo que permitirá generar mecanismos de alerta temprana entre las aduanas ecuatorianas y europeas para intervenir contenedores sospechosos directamente en los puertos de llegada, afectando la estructura financiera y compradora del delito en destino.
Sobre la visión integral del proyecto, Egas remarcó que la seguridad logística ya no puede entenderse como un asunto exclusivo del puerto. Requiere una mirada integral sobre toda la cadena, desde el origen de la carga hasta su destino internacional, a la vez de destacar los resultados obtenidos en estos meses.
“El hecho de habernos juntado para juntos colaborar, juntos tratar de cerrarle el espacio al enemigo, de poder delinear adecuadamente los procesos, ya es un éxito tangible. Y hoy lo que tenemos aquí es una demostración tangible. Un equipo de primer nivel de Países Bajos, todas las autoridades que tienen que ver con el proceso de carga de exportación: autoridades aduaneras, judiciales, policiales, etcétera, y de puerto que están involucradas...”, apuntó el titular de Corpei.
En esa misma línea, Vianna Maino, asesora técnica del programa, resaltó el avance técnico que representa contar con documentos unificados para los distintos tramos de la carga. Coincidió con Egas en el “logro inédito” de sentar en una misma mesa de trabajo a productores, transportistas, operadores portuarios y fuerzas de seguridad.
Tras la consolidación de esta fase piloto en el banano y el cacao, los actores involucrados prevén convertir estos manuales operacionales en políticas públicas exigibles y replicar el modelo en otros sectores exportadores del país.
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“Como todo piloto, el objetivo es que funcione y se pueda replicar. Idealmente debería ser con los mismos socios. Ojalá tengamos una parte dos que nos permita eso, ya que hemos avanzado tanto y estamos tan acoplados, a otras cadenas y, eventualmente, a otros puertos también. Ese sería el objetivo y estamos seguros de que otros países, probablemente también europeos o de otros lados, tengan interés en replicar esto una vez que tenga el éxito que se espera”, concluyó Maino. (I)