Cristina Kirchner prepara su jugada para 2027: Zamora aparece como alternativa y crece la tensión con Kicillof

2026/10/12

La expresidenta busca un candidato del interior, con plata de Santiago del Estero, vínculos con el fútbol y llegada al periodismo no kirchnerista. El lavarropas está prendido. El prontuario, intacto.

Jonatan Viale

12 de octubre 2026, 20:38hs

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La gran propuesta del peronismo es repetir otra vez lo mismo: Cristina Kirchner poniendo un candidato a dedo. Esta vez, su apuesta para 2027 es el exgobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora. (Foto: AFP).

Algunos lo llaman “operativo lavandina”. Otros, “operativo tintorería”. Otros hablan de un “operativo amnesia”. Como sea, está claro que el peronismo acaba de prender el lavarropas para lavar la imagen de la señora de Kirchner y tratar de construir su tercera presidencia.

Una aclaración necesaria: ¿puede el “Gordo Valor” ser candidato? No. ¿Robledo Puch puede ser candidato? No. ¿El Bebote Álvarez puede ser candidato? No. ¿El Chapo Guzmán puede ser candidato en México? No. La señora de Kirchner no puede ser candidata en Argentina. Fin. No es solamente un castigo para el delincuente. Es una protección para la sociedad. Es una barrera de protección para la democracia. Porque el Estado no puede convertirse en un aguantadero.

Ahora bien, ¿por qué aparece el nombre de Gerardo Zamora? ¿Por qué Cristina Kirchner estaría pensando en el exgobernador de Santiago del Estero? Hay varias razones. Primero, porque Zamora tiene mucha plata para la campaña —plata de Santiago del Estero—. Segundo, porque es socio del fútbol argentino: Pablo Toviggino y el Chiqui Tapia operan en su órbita. Tercero, porque tiene relaciones muy aceitadas con sectores del periodismo no kirchnerista. Y cuarto, porque Cristina Kirchner no quiere seguir poniendo candidatos del AMBA. Basta de porteños. Basta de bonaerenses.

Hay que recordar los tres palazos que se pegó Cristina Kirchner.

  1. En 2015 puso a Scioli a dedo y perdió contra Macri.
  2. En 2019 puso a Alberto a dedo y terminó haciendo el peor gobierno de la democracia.
  3. En 2023 puso a Massa a dedo y terminó perdiendo contra Milei.

De hecho, hoy aparece Alberto Fernández diciendo que si le hubiera hecho caso a Cristina, el país habría estallado por el aire. Primero: el país con Alberto Fernández efectivamente estalló en mil pedazos. Ese gobierno generó 1020% de inflación en cuatro años, 24.900.000 pobres, 8.500.000 indigentes y 7.300.000 chicos menores de 14 años en situación de pobreza.

Alberto Fernández dijo que si le hubiera hecho caso a Cristina Kirchner, el país habría estallado por el aire. (Foto: REUTERS/Agustín Marcarian)

Alberto Fernández dijo que si le hubiera hecho caso a Cristina Kirchner, el país habría estallado por el aire. (Foto: REUTERS/Agustín Marcarian)

La gran propuesta del peronismo es repetir otra vez lo mismo: Cristina Kirchner poniendo un candidato a dedo. ¿Cómo terminó Alberto Fernández? Explicando sus almuerzos con Tamara Pettinato. Esto fue la última gran idea de la señora de Kirchner. Y ahora su nueva jugada maestra se llama Gerardo Zamora. ¿Por qué? Porque le va a hacer la vida imposible a su exhijo putativo Axel Kicillof. De hecho, mandó a su soldado Sergio Berni a llamarle “pecho frío” a Axel. Excelente clima laboral en Peronia.

“Pecho frío” se dice de una persona que no tiene coraje, pasión ni carácter para afrontar situaciones difíciles. En criollo: cobarde, timorato, tibio, miedoso, pusilánime. Esto muestra que el peronismo tiene una seria dificultad para renovar el liderazgo. Y no es un problema exclusivo del peronismo: es un problema que tiene el progresismo y la izquierda en toda la región. Lo mismo pasa con Lula en Brasil, con Evo en Bolivia, con los Castro en Cuba, con Correa en Ecuador. Las figuras que aparecen no convencen. No tienen rock. No tienen carisma.

Juan Grabois sabe que está lejos del poder y se radicaliza. Se llama desesperación. (Foto: Prensa Congreso).

Juan Grabois sabe que está lejos del poder y se radicaliza. Se llama desesperación. (Foto: Prensa Congreso).

De hecho, Juan Grabois se da cuenta y le pide a la dirigencia que cambie la actitud. Acá aplica el viejo y querido teorema de Baglini: cuanto más cerca está un político del poder, más moderadas y realistas se vuelven sus propuestas. Cuanto más lejos está del poder, más radicales y extremas son sus propuestas y sus formas. Ergo: Grabois sabe que está lejos del poder y se radicaliza. Se llama desesperación.

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De hecho, ya hay gente en el kirchnerismo que habla sin ningún problema de “volver peores”. Grandes ideas. Volver peores significa: Ley de Alquileres, Ley de Góndolas, Ley de Abastecimiento, Ley de Medios, cepo, impuesto país, precios máximos, dólar soja, dólar Qatar, dólar Coldplay, dólar turista, dólar tecno, dólar Malbec, dólar tarjeta, dólar litio, dólar Netflix, dólar cripto, emisión y destrucción del BCRA. Todo eso significa volver peores. Volver más parecidos a lo que son.

Facundo Moyano burlándose de todos desde España. El Chiqui Tapia cagándose en la despedida de Messi para hacer unos mangos extra. Romina Uhrig con su supuesto certificado de discapacidad trucho. Martín Insaurralde fumando habanos en el Mundial mientras le aparecen videos con US$10 millones en un vestidor. Corrupción, impunidad y burla. Las tres palabras que definen hoy al peronismo. Por eso vuelven a prender el lavarropas para tratar de tapar lo que son. Pero no hay caso. El zorro pierde el pelo, pero nunca pierde las mañas.

Opiniones libres; hechos sagrados.