Los Celtics se hallan negociando con los Milwaukee Bucks, a ver qué pueden hacer para engatusarles para traerse para Boston al Greek Freak, al hercúleo doble MVP Giannis Antetokounmpo. No conformes los Bucks con Jaylen Brown y dos picks de primera ronda de draft, la franquicia de Wisconsin pregunta a la de Massachusetts qué tal incluir a Hugo González en el paquete. Los Celtics dicen que nanay. Fin de las negociaciones.
Por Anteto lo que haga falta, pero no por lo que es y lo que será, tanto como para que los Celtics renunciaran a utilizarle como moneda de cambio para la súper estrella. Pasada tal prueba de algodón y puesta a prueba de fuego la fe de Boston en el canterano del Real Madrid, el presente verano ha confirmado el valioso proyecto a largo plazo que es el alero de 20 años para la franquicia más laureada de la NBA.
Esencia Hugo de anti héroe de estrellas y jugador two-way en ciernes, los Celtics le cuidan -Joe Mazzulla fue a verle durante las ventanas con la selección-, pero también la exigen de lo lindo. Le echaron al fuego ya de buenas a primeras en su año de rookie mandándole perseguir a los Jalen Brunson, Karl-Anthony Towns y Luka Doncic y ahora le retan a expandir su rol y no sólo ser ese Hugo con el cuchillo en los dientes en defensa, sino también un jugador punzante e incisivo en ataque, tan fiero como lo es en el otro lado de la cancha. Para muestra ese ambicioso y agresivo Hugo anotador que se vio en la Summer League.
“Algunas veces simplemente tienes que tener el balón en tus manos y sólo tienes que hacer que algo pase”, decía el entrenador de los Celtics en la Summer League, Amile Jefferson. “Y eso no pasa de manera aislada, tienes que trabajar en ello cada día”, añadía el técnico, quien en particular estuvo muy encima de Hugo en sus instrucciones durante la liga de verano. El alero estuvo omnipresente en ataque en contraste con ese rol más tímido y estático del pasado curso, más en un segundo plano esperando tiros abiertos en las esquinas. De alguna manera, los Celtics le animaron en la liga de verano a que se atreviera más con el balón.
El canterano del Real Madrid promedió en su primera temporada en la NBA 4 puntos y 3,3 rebotes en 14,6 minutos con un 47,6% en tiros de campo y un 36% en triples con un volumen de 1,6 intentos por partido. Aunque su impacto ofensivo fue irregular y en ocasiones incluso residual, tuvo un más-menos total de +426 como señal inequívoca de su influencia con su defensa y esfuerzo, siendo el mejor rookie en este apartado estadístico. Además de poseer ese intangible que se tiene o no se tiene de contagiar con su energía al resto.
En la Summer League, los números del internacional español fueron de 8 puntos, 8 rebotes y 5,6 asistencias con un 32% en tiros de campo y un 26% en triples en un menor acierto fruto del mayor volumen de lanzamientos que asumió en este rol más protagonista en ataque.
Lógicamente, las estadísticas de la liga de verano no pueden ser referencia para quien, tendrá que encontrar un punto intermedio entre lo que ofreció en la NBA el curso pasado y la liga de verano en ese desafío de asumir mayores responsabilidades ofensivas. El ’28’ reflexionaba sobre cómo puede trasladar esa versión en ataque a su segunda campaña en la mejor liga del mundo.
“Es simplemente intentar ampliar todas las facetas de mi juego para cuando haga falta. No sé si será la siguiente temporada o cuándo será, es simplemente tenerlo preparado para cuando haga falta”, decía el alero a MD.
Boston le pide más a Hugo pero, a la vez, no le pone más presión.
“Creo que tiene que simplemente ser él mismo”, decía Amile Jefferson.
“Obviamente le estamos pidiendo un rol más grande, pero no le estamos pidiendo nada que no creo que pueda hacer cada vez que pisa la pista. Eso es presionar el balón, eso es ser un creador cuando tiene la oportunidad, eso es ir a por el rebote. Si está abierto, que tire. Que mueva el balón y ponga bloqueos. Eso es lo que le vamos a pedir de hacer con los Celtics también y hacer a los jugadores mejores”, argumentaba el técnico. Aparte del papel más o menos relevante que pueda tener un Paul George en declive, con la salida de Jaylen Brown, jugadores que desempeñan en las alas como Hugo tendrán que dar un paso adelante en el capítulo ofensivo.
con más recursos técnicos con la bola
Más y mejor manejo de balón
Hugo González está poniendo énfasis este verano en el tiro pero también en el manejo de balón, esencial para que el canterano del Real Madrid dinamice ese rol demasiado estático en ocasiones que tuvo el curso pasado en las esquinas. Un mejor manejo de balón le permitirá atacar más frecuentemente desde el perímetro si le tapan el tiro y ofrecer alternativas para penetrar cogiendo el balón más tarde en la posición y enfilar el camino de la pintura nada más coger el balón como se le vio hacer en la Summer League.
“Creo que es mejorar un poco todo”, decía Hugo al respecto. “Es lo que tengo que hacer, intentar ser un jugador más completo, unos días las meto y pierdo muchas pelotas, otros días juego bien pasando, el pick and roll y no meto tantas. Es simplemente seguir trabajando un poquito todo y enfatizar un poco la creación con balón y el tiro”, explicaba el canterano del Real Madrid.
El ’28’ tuvo jugadas en la Summer League donde se cambiaba rápidamente el balón de mano nada más entrar en acción y también hasta metió algún triple sobre bote, situaciones que reflejan las horas que le ha echado este verano a trabajar su habilidad con la bola.
“Hugo ha puesto énfasis en el manejo de balón y el tiro”, subrayaba Amile Jefferson, que profundizaba en las sesiones que los Celtics están llevando a cabo para desarrollar al ex del Real Madrid, quien también lució un elegante y eficaz eurostep para anotar y asistir con el que ya llegó a la NBA.
“Trabaja con Tyler Lashbrook (entrenador asistente) y él ha hecho un trabajo increíble enseñándole diferentes lecturas con y sin balón. Siempre hablamos de trabajar para poner bloqueos con todos nuestros exteriores y le hacemos tomar decisiones en la pintura”, decía Jefferson, quien también entró al detalle de cómo sacan constantemente a Hugo de su zona de confort en los entrenamientos, algo de lo que Joe Mazzulla siempre habla: variar las sesiones para que los jugadores no se acomoden y estén preparados para cualquier circunstancia en los partidos.
“Está en su plan de desarrollo, en sus trabajo de cada día. Es tirarle cuerpos, tirarle entrenadores, es ponerle en situaciones incómodas. Es, durante sus sesiones, hacerlo todo vivo, ganar o perder. Puedes hacer una sesión en un entrenamiento de los Celtics y perder en cada ejercicio, no es que repitamos lo mismo es algo nuevo. Es sentir esto, cuando sientes que no todo va a ser perfecto. No sólo tiramos desde posiciones fijas, hacemos lecturas del juego y que cada decisión tenga una repercusión y que entonces pasen a la siguiente acción y siguiente jugada. Así es como se crece”, explicaba Amile Jefferson.
Al alero se le ve más grande
Un Hugo más fuerte para defender
Lo primero que salta a la vista del que será el Hugo González sophomore es su más esculpida figura, con el alero habiendo añadido una evidente masa muscular extra a su tren superior, sobre todo los brazos.
“Siempre intento estar en la mejor forma posible”, señalaba Hugo al respecto, refiriéndose también a la necesidad de prestar atención al físico en un verano de varios partidos de competición para él entre las ventanas para el Mundial de principios de julio y la Summer League a continuación. El alero de 1,98 también estará en los partidos de España ante Portugal y Grecia a finales de este mes de agosto.
Amile Jefferson hablaba también de este cambio físico del ’28’.
“Él es un profesional y creo que es un chico más grande de manera natural. Lo visteis la pasada temporada, cuando le pusimos sobre los pívots de los equipos, le pusimos a defender del ‘1’ al ‘5’ sea quien sea el mejor jugador porque no puede ser sólo físico, se puede mover y juega con tanta energía e intensidad que para un entrenador realmente ayuda tener un chico así que tiene un cuerpo más grande. Este verano ha trabajado en todas estas facetas de su juego, eso es también fuera de la pista y también tiene que ver con su cuerpo, con lo que todo el mundo puede ver estas mejoras”, explicaba el entrenador de los Celtics.
Este físico más esculpido permitirá a Hugo finalizar mejor con contacto y hará de él un defensor más poderoso que aún podrá sacar más ventaja de su pecho, aún más importante si cabe en esta NBA cada vez más estricta con el uso de brazos y manos para defender. El internacional español y los Celtics hablaban también de su rol defensivo.
“Es simplemente intentar hacer el mismo trabajo”, decía el ex del Real Madrid. “Intentar ser intenso, aportar la energía para el equipo, que es lo que se me pide, y a partir de ahí construir, sentirme cómodo. Utilizar mis instintos, que es lo que me piden que utilice, que sea un poco libre en defensa y que haga jugadas ganadoras”, explicaba Hugo.
Boston le da libertad al madrileño para que no se corte tirando de sus instintos defensivos.
“En su caso, le llamados creador defensivo”, destacaba Amile Jefferson. “Creo que todo el mundo sabe lo que es un creador ofensivo, alguien que puede crear y dar el balón. Queremos que Hugo tenga defensivamente ese tipo de mentalidad, tiene muchas herramientas y que use esas herramientas para crear ventajas defensivas para nosotros, que intente fomentar las desviaciones y robos, siempre le ponemos en el mejor jugador del equipo rival. Simplemente le dejamos ser él”, argumentaba Jefferson.
En determinadas situaciones González aparece desde el lado débil para ayudar cuando la posesión se agota en lo que parece ser un ejemplo de cómo el internacional español ejerce su libertad en defensa.
“Creo que jugadores con sus dotes deberían tener la libertad de ir ahí fuera y hacer algunas cosas. Le das la libertad para hacer cualquier cosa que sienta porque ve el juego a un nivel muy alto, entiende lo que nuestra defensa está buscando y cómo ejecutar eso”, decía también Jefferson sobre los instintos defensivos de esos que en particular le encantan al entrenador jefe de los Celtics, Joe Mazzulla.
Si el madrileño ha caído de pie en Boston es en parte porque ha conectado de buenas a primera con Mazzulla por su similar modo de entender el baloncesto. A achuchones ambos en la visita del técnico a España, Mazzulla idolatra a ese tipo de jugadores que van a la guerra cada vez que pisan el parqué y Hugo González simplemente goza revolcándose en las trincheras.
“Hugo es uno de mis jugadores favoritos para entrenar. Es duro, trabajador y un gran chico”, decía el técnico en su visita a España. “Es un gran grano en el culo para mí”, bromeaba también Joe Mazzulla. La temporada que viene será un culo inquieto en defensa y también en ataque Hugo González, tan valioso como los Celtics como para renunciar por él a Giannis Antetokounmpo.