Del ‘entrenamiento europeo’ a encararlo tras un almuerzo: la ruta del portazo de Marcelino Núñez a Nicolás Córdova - La Tercera

2026/10/01

El 23 de septiembre, Marcelino Núñez se mostró encantado con el trabajo de Nicolás Córdova en la Selección. En la antesala del amistoso frente a Canadá, el mediocampista del Ipswich Town resaltó profusamente al estratega. “El entrenador es súper bueno. Los entrenamientos son muy técnicos, es muy parecido al entrenamiento europeo. Allá se juega mucho y hay mucha pausa, pero me gusta mucho la idea de los entrenamientos. El grupo está muy unido, así que tenemos que seguir este camino para competir ahora estos tres partidos y clasificar al Mundial”, establecía el volante.

Una semana después, el panorama es diametralmente opuesto. El mediocampista formado en Universidad Católica deja la escuadra nacional, virtualmente, lanzando diatribas contra el estratega. Sin despedirse de sus compañeros, y solo notificándole a Felipe Correa, el gerente de selecciones, de su decisión. Una dura discusión con el estratega derivó, literalmente en un portazo. “La Gerencia de Selecciones Nacionales informa que el jugador Marcelino Núñez (Ipswich Town) ha sido liberado de la convocatoria por motivos personales”, comunicó, escuetamente, la ANFP. Esos ‘motivos personales’ radican en el profundo desencanto con el técnico, que se tradujo en una dura discusión durante un almuerzo en la concentración.

Del ‘entrenamiento europeo’ a encararlo en un almuerzo: la ruta del portazo de Marcelino Núñez a Nicolás Córdova

Córdova no utilizó a Núñez en la caída frente a Estados Unidos, una situación inexplicable si se considera que el colinano es uno de los escasos jugadores nacionales que integran el primer mundo futbolístico: la escuadra en la que actúa integra la Premier League, por estos días, la liga más importante del mundo.

Naturalmente, el jugador no quedó conforme con la decisión del técnico. En principio, porque entiende que, por su experiencia y por la condición de integrante de un equipo que forma parte de la elite planetaria merece, cuando menos, una mayor consideración. O, al menos, no ese nivel de desaire.

Sin embargo, lo que más lo irritó fue el análisis que realizó el estratega después del último revés del combinado nacional. “Nos jugaron largo, con velocidades muy altas, sobre todo en el gol. Pilló a Felipe (Faúndez) perfilado para el otro lado, tratando de presionar más que defender en profundidad. En este nivel, cuando te equivocas en un paso, ya estás corriendo para atrás”, fue una parte del comentario del entrenador. “Hay hartas cosas que se pueden corregir, porque son jóvenes a este nivel. Hay situaciones que todavía tienen que internalizar, pero me quedo 100% con la actitud y el coraje que tuvieron para seguir jugando este partido”, continuó el DT.

Nicolás Córdova, en el amistoso ante Estados Unidos (Foto: Photosport) JEFF LEE/PHOTOSPORT

La mención de nombres específicos en el fútbol es considerada, prácticamente, una afrenta. Más aún si se produce en una situación altamente pública, como una conferencia de prensa. Es decir, a vista y paciencia de todo el mundo. Es, como dicen internamente, ´mandarlos al frente’. Los jugadores, casi a modo de dogma, prefieren que esas materias se traten en la intimidad que ofrece el vestuario, un espacio que consideran tan propio como inexpugnable. También interpretan ese tipo de intervenciones como intentos de eludir la responsabilidad. De ‘salvarse solos’, como se suele decir en los camarines. Y, difícilmente, lo perdonan.

La situación, sin embargo, se viene repitiendo. El DT, en más de una oportunidad, ha expuesto a la actual generación por los malos resultados. “Cuando Chile estuvo en su mejor momento, nuestros mejores jugadores jugaban en los mejores clubes del mundo”, dijo tras caer ante Estados Unidos. “Hay que ir sacudiéndose, hay que ir entendiendo que es un proceso distinto y ahí parto con otra pregunta: tienen que ir apareciendo los nuevos líderes, tienen que ir apareciendo las nuevas voces dentro del camarín”, agregó.

Estas reflexiones, incluso, fueron contrarrestadas por Jean Beausejour, histórico de la Generación Dorada. Lo hizo recordando a la selección que clasificó al Mundial 2010. “En aquella generación hay tres grandes superestrellas a nivel mundial, que son Arturo (Vidal), Claudio (Bravo) y Alexis (Sánchez), pero resulta que en el inicio de esas clasificatorias Alexis jugaba en el Udinese, Claudio en la segunda división española y Arturo en el Leverkusen, e incluso no era titular indiscutido en la selección”, partió señalando el exlateral.

“Una selección, prácticamente con el 70 por ciento de jugadores de liga local, pudo competir tranquilamente en Eliminatorias”, sostuvo el bicampeón de América.

El plantel de la Roja tuvo libre en esta jornada. Probablemente, para enfriar los ánimos. Su próximo compromiso, en el cierre de la gira, será el martes, ante México.

Falta de liderazgo

En el plantel de la Selección consideran que Córdova los expone innecesariamente. Que exagera en el intento de marcar distancias con el equipo, como parte de un estilo diferente. En definitiva, cuestionan el liderazgo del entrenador.

La realidad es aún más compleja, considerando la situación en que está Córdova. Si bien el entrenador forma parte de la estructura estable de las selecciones juveniles, su rol en la adulta es interino. Es decir, durará hasta que la ANFP resuelva quien asumirá la conducción de cara a las Eliminatorias para el Mundial de 2030.

El propio Córdova ha asumido ese rol y ha declarado que es uno más de los que espera que Manuel Pellegrini asuma el desafío de conducir a la Selección. “Todos queremos que venga, eso no lo puedo esconder. Para nosotros que estamos en las juveniles sería un verdadero honor trabajar con él y eso el tiempo lo dirá”, declaró, a mediados de año.

Hay otra situación que dañó ostensiblemente la imagen del técnico: la incapacidad para convencer a Erick Pulgar de que se sumara al periplo norteamericano. El técnico y el gerente de Selecciones Nacionales, Felipe Correa, viajaron a Río de Janeiro para convencer al antofagastino. Sin embargo, el nortino privilegió a Flamengo, con el que acababa de extender su relación. Hay quienes teorizan que un entrenador de mayor peso jamás habría sufrido ese desaire.