Demis Hassabis es un científico de la computación y neurocientífico británico, cofundador y director ejecutivo de Google DeepMind. En 2024 fue galardonado con el Premio Nobel de Química por avances en el diseño computacional de proteínas y la predicción de su estructura mediante inteligencia artificial. Hassabis es uno de los mayores referentes en el conocimiento de la evolución de la IA y es un fiel optimista de la colaboración internacional para mantener esta tecnología controlada.
Hassabis lleva varios meses hablando sobre la llegada de la AGI (la inteligencia artificial general), que es un tipo hipotético de IA que iguala o supera la inteligencia humana promedio. La gran diferencia con la IA actual es que esta está diseñada para resolver tareas específicas; una AGI podría aprender, adaptarse y realizar cualquier tarea intelectual.

El científico advierte de que esta AGI podría llegar en los próximos 50 años. Muchos expertos del sector hablan de que esto suena a algo propio dentro de mil años, pero la realidad es que está más cerca de lo que todos pensamos.
Esto es lo que ha dicho el investigador en una reciente entrevista: "Estas cosas podrían suceder incluso en los próximos 50 años. Para entonces, podríamos haber superado de forma segura el momento de la llegada de la inteligencia artificial general, haberla desarrollado y conseguido que sea útil para la sociedad. Estaría entre nosotros y quizá incluso la llevaríamos en el bolsillo".
"Creo que encontraremos una solución al problema de la energía. Dispondremos de energía limpia, renovable y prácticamente gratuita, ya sea mediante la fusión o gracias a una energía solar mucho más eficiente. Eso nos permitiría viajar realmente a las estrellas", asegura.

"Elon Musk está haciendo un trabajo increíble con SpaceX y otros proyectos, pero el principal coste sigue siendo el combustible de los cohetes, es decir, el coste energético. Si ese coste se redujera prácticamente a cero porque pudiéramos producir una cantidad ilimitada de combustible para cohetes a partir del agua del mar, gracias a haber dominado la fusión, podríamos tener plantas catalíticas y desalinizadoras por todas partes", sentencia Hassabis.
"Eso sería lo que realmente abriría las puertas del espacio. También podríamos acceder a muchos más recursos, porque seríamos capaces de explotar asteroides. Todas estas cosas que hasta ahora pertenecían al terreno de la ciencia ficción podrían convertirse, en mi opinión, en posibilidades muy plausibles durante los próximos 50 años. Todo esto debería conducir, con suerte, al máximo desarrollo y bienestar de la humanidad. Podríamos ayudar a curar todas estas enfermedades terribles, vivir vidas mucho más largas y saludables, viajar a las estrellas y llevar la conciencia al resto de la galaxia", reflexiona el CEO de Google DeepMind.