Desigualdad: el Gini bajó a 0,428, pero superó el nivel del segundo trimestre de 2025

2026/10/02

(BUENOS AIRES).- La desigualdad en la distribución del ingreso retrocedió en el segundo trimestre de 2026, aunque siguió por encima del nivel de un año antes. El INDEC registró un coeficiente de Gini de 0,428, frente a 0,442 en los primeros tres meses del año.

El indicador compara cómo se reparten los ingresos y toma valores entre cero y uno: cuanto más se acerca a cero, más pareja es la distribución; cuanto más se aproxima a uno, mayor es la concentración. El informe de la Encuesta Permanente de Hogares abarcó a la población de 31 aglomerados urbanos. En el segundo trimestre de 2025, el Gini había sido de 0,424, por debajo del registro de este año.

La brecha entre las medianas de ingreso per cápita familiar del decil de mayores ingresos y el de menores recursos fue de 13 veces, igual que en el segundo trimestre de 2025 y en el último trimestre sin incidencia del aguinaldo. El 10% de menores ingresos recibió el 1,8% del total y tuvo un promedio de $124.142 por persona; su mediana fue de $134.000. En el extremo superior, el décimo decil concentró el 32,3% de los ingresos, con una media de $2.221.170 y una mediana de $1.800.000.

El ingreso per cápita familiar promedio llegó a $688.496 y la mediana fue de $500.000. El relevamiento indicó que el 17,3% de la población tuvo ingresos inferiores a la mitad de esa mediana. La proporción había sido de 16,6% en el primer trimestre de 2026 y de 17,6% entre abril y junio de 2025.

#DatoINDEC
Distribución del ingreso: en el 2° trimestre de 2026, el ingreso medio per cápita familiar del total de la población que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) fue de $688.496; mientras que el ingreso individual medio fue de $1.094.136 https://t.co/APx6mREFkN pic.twitter.com/ofs7ozS5tS

— INDEC Argentina (@INDECArgentina) October 1, 2026

Los ingresos laborales representaron el 78,1% de los ingresos totales de los hogares, mientras que los no laborales aportaron el 21,9%. La composición varió entre los extremos de la escala: en los hogares del primer decil, los recursos no laborales representaron el 67,3% del total. En el décimo decil, en cambio, el trabajo explicó el 86,6% de los ingresos y los recursos no laborales, el 13,4%.

La desigualdad por género se sostiene

La desigualdad también se observó en los ingresos individuales por género. Entre quienes percibieron ingresos, el promedio fue de $1.266.369 para los varones y de $927.252 para las mujeres. En la ocupación principal, la brecha de ingresos entre ambos grupos fue del 26,3% durante el segundo trimestre. El ingreso promedio de esa ocupación alcanzó $1.129.527, con una mediana de $900.000.

De los 30,2 millones de personas comprendidas en los aglomerados urbanos relevados, 18,807 millones percibieron algún ingreso, equivalentes al 62,4% de la población; el promedio entre ellas fue de $1.094.136. Entre los 9,4 millones de asalariados, el ingreso medio fue de $1.161.833. Quienes tenían descuento jubilatorio promediaron $1.433.794, mientras que quienes no lo tenían percibieron $706.204. La desigualdad también se reflejó en esa diferencia entre los promedios de ambos grupos de trabajadores.