Dibu ‘el manco’ frente al muro Unai Simón

2026/07/19

Al Dibu Martínez le han marcado siete goles en lo que llevamos de Mundial, una media de 1 gol por partido. Unai Simón en 7 partidos sólo ha tenido que recoger una vez el balón del fondo de la red. Tendríamos que dividir el balón en siete partes para hacer una media. El portero de Argentina no entrenaba con la selección al principio de este torneo. Llegó con la mano derecha destrozada. Todos los médicos a los que consultó tras lesionarse le decían que se operase, los de EE. UU. y los nórdicos, los ingleses y los españoles, todos le decían que con la fractura en el dedo anular de su mano derecha no aguantaría el dolor. Pero aguantó. “Aunque al principio me tiraba con una mano, parecía manco”, explica.

Se entrenaba por separado para evitar el contacto y sólo cuando empezaron las eliminatorias directas empezó a trabajar con el grupo. A otro no le habrían convocado. Pero al Dibu sí. “Me llamó el seleccionador y me dijo que me esperaría, que yo era su portero”. Y así se ha plantado en la final del Mundial, sin tener el protagonismo de Qatar donde fue héroe en el campo y showman en la celebración.

Dice que su lesión le ha hecho mejorar en otros aspectos como el juego de pies. Que intenta siempre calmar a sus defensas, ordenar el juego, ayudar a sus compañeros. Cinco finales consecutivas. Cinco. Dice que no se pone nervioso “porque tengo el barrio dentro” y eso le ayuda a seguir siendo un líder. Aunque la mano le duela.

El palmarés del Dibu y Unai son sus selecciones
El palmarés del Dibu y Unai son sus seleccionesMD

Unai Simón es el muro. Sólo un gol en siete partidos. El portero menos goleado con mucha diferencia. Y pasa desapercibido. Como la gran virtud de la selección española es que frena los ataques rivales, llegan pocos disparos entre los tres palos al portero de Álava. Al tipo tranquilo y estudioso.

En todo el Mundial, Unai ha realizado 14 paradas. El guante de oro tiene que ser para él. Otros han salido más en las fotografías porque han sido protagonistas en los éxitos de sus selecciones en partidos puntuales, a Unai le encanta ese papel secundario del que pasa desapercibido porque sencillamente hace bien su trabajo.

Como el portero de la selección española no tiene redes sociales no verá los comentarios que hacen sobre él destacando el hecho de que la selección española tiene la mejor pareja de centrales, que toda la selección tiene plenamente interiorizada que deben recuperar rápidamente el balón tras perdida, como si ser portero de la selección española tuviera menos mérito.

El Dibu fue el héroe de Argentina en Qatar desde la tanda de penaltis. Paró tres a Países Bajos en los cuartos de final y uno a Francia en la final. Y si, se llevó el Guante de Oro y en la celebración el trofeo lo exhibió al lado de sus partes más íntimas para sorpresa de las autoridades qataríes que no sabían como interpretar la celebración.

A Unai no le verán llevándose el guante de oro a ninguna parte. Será feliz el portero yendo a celebrar el Mundial con su cuadrilla y disfrutando desde el anonimato de sus éxitos. Dice Unai que este será su último Mundial, el Dibu, cuatro años mayor que él, quiere seguir con la selección albiceleste porque estar con este grupo le da vida. Y a él le ha costado muchísimo llegar a la élite y está disfrutando como un niño del Mundial en EE. UU., México y Canadá.

El portero español conoce perfectamente a Argentina aunque no le guste el fútbol al punto de obsesionarse. Unai necesita al equipo para que el balón no le llegue a Messi porque ahí es sorprendente el crack de Rosario. Y que además de Lionel, está Julián Álvarez y sus disparos a media distancia, y Lautaro Martínez que lo remata absolutamente todo. Y que tendrá que estar más atento que nunca porque los córners y las faltas servidas por Messi son medio gol.

Unai quiere su primera estrella como campeón del mundo. Ha ganado muchísimo con la selección española desde categorías inferiores pero el campeonato del mundo es otra historia. Ganas la estrella y te puedes retirar. El Dibu no. Él quiere más. Porque organiza el asado, lo graba con su móvil y lo pasa en sus redes sociales para que todo el mundo vea lo unido que está el grupo. Le hace feliz bromear continuamente, charlar con Samuel y Ayala, sentarse a tomar mate, escuchar cumbia. Le hace feliz bailar en el vestuario y cantarle a Messi. Aún le duele la mano derecha, paró durante medio Mundial sólo con la izquierda. Es su punto débil. Unai lleva 1 gol en contra, el Dibu 7. Es una magnífica estadística que fotografía no sólo la portería, también la defensa.