Cuidarse es cada vez más agotador. ¿Lo que compras es lo que parece? Si para meter un producto en el carro debes analizar tablas nutricionales, comprobar la lista de ingredientes, esquivar los ganchos publicitarios y recordar el último vídeo viral de TikTok, surge la parálisis por análisis. Buena prueba de ello es el último bulo del verano tildando el gazpacho de bomba de azúcar. Ante toda esta información ultraprocesada, a la ingeniera informática Dori López Nieves se le ocurrió crear Sabia, el primer supermercado conversacional de España que te va guiando a elegir más saludable gracias a la inteligencia artificial. "Hoy en día tienes que ser un antisistema para comer bien", defiende.
Según los informes del Global Wellness Institute (GWI), el organismo de referencia que analiza la economía mundial de la salud y el bienestar, el sector del wellness ha crecido a un ritmo prácticamente doble al del PIB mundial. Dori López, que lleva tres años trabajando en este proyecto, se percató de este ritmo exponencial con su consultora Innova Digital Export, con la que acompaña a multitud de marcas de alimentación y suplementación. "Veía que todos entramos en el supermercado en modo ninja, porque te ponen el aceite de oliva escondido al final y las chucherías en la caja. Para poder cuidarte tienes que volverte experta en todo, y nos saturamos ante tanto mensaje contradictorio", explica.
En qué se diferencia de ChatGPT o Gemini
"Ya no sabes si el café es bueno o malo, si es antioxidante o es un veneno", relata. Ese sentimiento de que para intentar recuperar la salud nos la estamos dejando por el camino la llevó a buscar una solución apoyada en la IA. Sin embargo, aclara que no se trata simplemente de pedirle un menú a un modelo generalista. "A diferencia de ChatGPT o Gemini, que tienden a hacer la compra de forma invisible, algorítmica y sin reparar en las marcas, Sabia nace como un supermercado especializado con valores, supervisión humana y un catálogo cuidadosamente seleccionado".
La plataforma "no busca diagnosticar ni sustituir al especialista", puntualiza, sino conectar al usuario con profesionales de la salud, pues escala la consulta a un experto humano si detecta un problema de salud complejo, ofrecer productos con garantías y adaptarse a la logística real del mercado español. Su fin, en definitiva, es evitar más ruido: "En apenas segundos, una inteligencia artificial puede procesar más información de la que nosotros procesaremos en toda una vida. Por ejemplo, en Amazon, donde se publica un libro cada 22 segundos, el 70% en el sector de autoayuda ya están escritos por IA", advierte la experta en tecnología y autora de Liderar con Magia, además de docente y conferenciante.
Una ninfa que convenció a los inversores

La ingeniera, en la presentación oficial de Sabia.D.R.
Ya trabaja para integrar la atención profesional dentro de la propia cesta: que una nutricionista pueda elaborarte una planificación personalizada y la herramienta te guíe directamente hasta los productos necesarios para cumplirla. "La necesidad de cuidarse va a ir a más. Tiene sentido: la población envejece y las tasas de estrés no paran de crecer. La inteligencia artificial será para mejor, pero por el camino habrá un punto de inflexión retador para mucha gente".
López diseñó a Sabia con la estética de una ninfa que habla con sus plantitas y ayuda a la gente a comer con criterio. "Y resulta que eso, montado sobre la tecnología correcta, convence a una sala llena de inversores de que merece la pena. Lo mejor no fue el cheque gigante, sino que mi manera de entender la alimentación tuviera sitio. Que un súper pueda hablarte, tener criterio y no tratarte como un carrito con patas resulta que es premiable y me he llevado el Best AI Solution, según 25 expertos internacionales", comenta feliz y con orgullo.
Una guía para elegir mejor
Ya reúne más de 30.000 productos y supera los 40.000 usuarios. Su manifiesto habla de transparencia y honestidad. Pone un ejemplo de cómo se usa. "En la web pulsamos Habla con Sabia y le preguntamos cómo mejorar los desayunos, localizar productos compatibles con intolerancias o encontrar opciones para una rutina más saludable. A partir de esa información, la plataforma orienta la compra. Es una experiencia más guiada y adaptada a sus hábitos, preferencias y objetivos". A ella misma le ha ayudado hace unas semanas: "Tengo alergia, me he ido a vivir a un sitio donde hay más polen y le pregunté por remedios más naturales. Me respondió y me dijo que como también tenía en la cesta un té, tuviera cuidado de no tomarlo a la vez".
Con esta idea quiere huir de una venta que concentre el poder en pocos agentes. "Ahora va a ser todavía más evidente. Es decir, un ChatGPT, un Gemini o un Claude se van a conectar directamente con la API del catálogo del mayor distribuidor o de una base de datos gigante. La parte de visualizar los productos o elegir un packaging ya no va a tener tanto sentido. El proceso de compra se va a volver invisible para bien y para mal", asevera. Las compras por experiencia, en cambio, serán para quien quiere saber qué se está tomando, qué marca hay detrás, quién lo está fabricando y cómo... "Todo el catálogo de Sabia está curado y nosotros respondemos por él, no va a ser automatizado", zanja.
El tiempo dirá si Sabia tiene éxito, se consolida y permanece. Pero esta ingeniera española ya ha dado un paso importante entre tanto algoritmo y tanta etiqueta trampa. Quizá la inteligencia artificial sirva al menos para devolverle la dignidad al gazpacho...