Hay derrotas que se cobran en las urnas y venganzas que se cocinan en unas primarias. La pugna que enfrentó a Reyes Maroto y Enma López para decidir quién lideraría la papeleta del PSOE al Ayuntamiento de Madrid es un claro ejemplo.
El respaldo sottovoce del ya ex delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, a Enma López acabó costándole su puesto en las listas del Congreso y el Senado.
Fueron gestos discretos, pero en el partido los interpretaron como una traición, como un respaldo a la exsecretaria de la Ejecutiva que se atrevió a retar a una ministra de Sánchez en las primarias.
El más evidente fue la participación de su jefe de Gabinete, Fernando Estarás, en el acto central de Enma López, celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, al que también acudió el secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez.
Fue un mitin masivo, pero también un arma de doble filo: había más simpatizantes que militantes, y son estos últimos quienes, llegado el momento, depositan el voto en las primarias.
Entre aquella multitud estaba Estarás, mano derecha del delegado del Gobierno en Madrid, respaldando a la exsecretaria de la Ejecutiva que ya por entonces estaba proscrita en Ferraz, después de anunciar su candidatura apenas unas horas antes de un Comité Federal en el que Sánchez buscaba cerrar filas en el partido.
La brecha también crecía en el PSOE de Madrid, liderado por Óscar López y donde Martín ocupa un puesto en la Ejecutiva.
Mientras el aparato se volcaba con Reyes Maroto, con llamadas y presiones, el delegado parecía no cumplir las órdenes de las direcciones federal y regional de apoyar a la exministra.
Incluso elogiaba a ambas candidatas en distintos mensajes en X, mientras otros cargos del Ayuntamiento y de la Asamblea iban mutando y dejaban de lado a Enma López —por la que muchos habían mostrado inicialmente su simpatía— para respaldar sin ambages a Maroto.
Ni Martín ni su mano derecha se posicionaban públicamente.
Como siempre, creo que las primarias deben ser respeto, compañerismo, proyecto, ilusión, y, por supuesto, impulso para el futuro. Nada debiera desviarnos de elegir pensando precisamente en la cuestión sobre la que se nos convoca a elegir. En Madrid, el domingo tendremos la oportunidad de elegir a quien encabece el proyecto socialista para echar a Almeida y comenzar, por fin, una nueva etapa en la capital de España. Todas y todos los militantes tenemos ocasión de hacer esa reflexión, escuchando a nuestro entorno, percibiendo el sentir de los votantes progresistas. Y, el domingo, podremos votar a quien consideremos que, desde su liderazgo, mejor pueda contribuir a la victoria socialista en mayo de 2027. Es una responsabilidad apasionante🌹
— Fran Martín Aguirre (@franmartagui) July 15, 2026
Al final, Maroto se impuso a López por 204 votos: 1.045 frente a 841. La viguesa afincada en Madrid logró, pese a la derrota, el 45% de los sufragios y ganó en distritos como Centro, Arganzuela y Retiro.
Algunos dirigentes de la dirección federal admiten que Martín, como "cargo público", no debería haber "tomado determinadas decisiones internas".
La matrícula a Fran Martín se la habían tomado desde ese momento, aunque lo cierto es que algunos en Ferraz ya tenían ganas a Enma López desde hacía tiempo.
Durante los tres meses transcurridos desde aquellas primarias, la relación entre Martín y las direcciones regional y federal se fue enfriando mientras la ira de Sánchez iba creciendo.
Pese a que su nombre sonó en algunas agrupaciones del PSOE para formar parte de las listas al Congreso, finalmente no fue incluido.
La tensión aumentó cuando Martín, pese a su cargo en la Ejecutiva, no asistió al Comité Regional en el que debían aprobarse las candidaturas.
En cambio, la secretaria de Organización de los socialistas madrileños, Pilar Sánchez Acera, copaba uno de los puestos de salida y Vicente Montávez Aguillaume, secretario general del PSOE de Puente de Vallecas y uno de los dirigentes que más se volcó con Maroto, era recompensado con el puesto número 11, pese a las polémicas que le habían acompañado.
Más purgas
De nada le sirvió a Martín haber sido un reconocido sanchista: presidente del crowdfunding de Sánchez en las primarias del PSOE y exsecretario general de la Presidencia del Gobierno.
Martín se quedó fuera de las listas, con lo que perdió también la posibilidad de obtener un escaño que le habría proporcionado aforamiento, mientras que hasta 13 delegados y subdelegados del Gobierno sí entraron en las candidaturas al Congreso y al Senado.
De hecho, seis delegados fueron cesados el pasado lunes para comenzar la campaña, entre ellos Pilar Bernabé y Adriana Lastra. Desde entonces, un Martín "dolido" empezó a amagar con renunciar al cargo.
"Tampoco hay un derecho adquirido que diga que ser delegado implica ir en listas", admite en privado un ministro que "intentó disuadirle". Fue en vano.
Otros, más próximos a Fran Martín, admiten que "no se han portado bien con él".
En cambio, Reyes Maroto ha admitido que no existe "ninguna asociación" entre la dimisión de Martín y las primarias, porque estas se celebraron ya en julio. Aunque en el partido pocos se creen esa versión.
La venganza de Sánchez va cocinándose en forma de más purgas. No sólo Martín: también Maroto ha despojado a Enma López de sus cargos en el grupo municipal, y en el partido dan por hecho que tampoco irá en las listas al Ayuntamiento.
También existen dudas sobre la inclusión de Antonio Giraldo, el único concejal que respaldó a López. Las listas negras existen y, en Ferraz y en el PSOE de Madrid, las disidencias no salen gratis.