El verano ya está aquí y con él las vacaciones que muchos llevan meses esperando. Son días en los que buena parte de nosotros preparamos ya el viaje, y no pocos los que han elegido como destino un país que visitan por primera vez, quizás exótico, a modo de recompensa tras 11 meses de trabajo. Pero, más allá de los intereses turísticos, ¿tenemos realmente toda la información que necesitamos antes de emprender ese soñado viaje? ¿Nos hemos informado o lo ha hecho el médico de Familia o el farmacéutico comunitario de si hay algún riesgo de salud y de las vacunas que hacen falta llegado el caso?
Ahora esos profesionales, pero también los viajeros, disponen del Atlas Global de Riesgo, que recoge, a través de fichas, toda la información que se necesita y que responde a esas y otras preguntas.
Manuel Linares, médico de Familia, microbiólogo y director de Continuidad Asistencial del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, de Alcalá de Henares, es uno de sus impulsores. Se trata de una herramienta, tanto en versión web como ahora en formato libro, que reúne en fichas información sanitaria, climática, política y de seguridad de 207 países en tiempo real. Desarrollado por Fundación iO, de la que Linares es presidente, está conectado con la experiencia de plataformas como HRadar y GlobalRiskAtlas.com que recibió uno de los Premios Ennova que otorga Diario Médico, en 2025.
Las fichas de esos más de 200 países incluyen los riesgos que se pueden encontrar en el país que se visita en un simple vistazo: riesgos generales, sanitarios, vacunas necesarias, riesgos potenciales y hasta un checklist del viajero.

Manuel Linares, director de Continuidad Asistencial del Hospital Príncipe de Asturias, posa con el 'Atlas Global de Riesgo'.EM
El proyecto, explica Linares, nació hace una década, cuando su equipo detectó que en España existía poca formación en medicina del viajero y que muchos de esos viajeros no acudían a los centros de vacunación internacional. A eso se sumaba la dificultad de acceso a información actualizada en ámbitos como atención primaria o la farmacia comunitaria. La idea, señala, era "reunir en una sola herramienta la información esencial para que cualquier profesional pudiera ofrecer un consejo al viajero útil, sencillo y basado en evidencia".
El objetivo principal, apunta, es facilitar el acceso a información fiable y actualizada, condensando en una sola mirada datos que normalmente exigen consultar numerosas fuentes oficiales.
Más allá de las infecciones
El Atlas Global de Riesgo se apoya en fuentes como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Banco Mundial y otros observatorios internacionales, y combina información sanitaria, riesgos climáticos, fenómenos naturales, situación política, seguridad personal y transporte. Linares insiste en que la herramienta no se limita a las enfermedades infecciosas: "Los viajeros no solo enferman por infecciones. También pueden sufrir accidentes de tráfico, problemas relacionados con fenómenos meteorológicos extremos o situaciones de inseguridad", afirma, motivo por el que quisieron incorporar todas esas dimensiones al tener un impacto directo sobre la salud.
Actualmente la plataforma cubre 207 países, aunque el equipo ya trabaja en una siguiente fase para lograr una mayor zonificación, "porque no todas las regiones presentan los mismos riesgos ni las mismas condiciones climáticas o epidemiológicas".
¿Qué diferencia este Atlas Global de Riesgo de guías como las de la OMS o la de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)?
Linares señala dos: "La accesibilidad y facilidad de visualización, y la actualización en tiempo real, de modo que si surge un brote o una alerta relevante en una zona concreta, la información puede incorporarse de forma inmediata".
Esa actualización continua se sostiene, explica, en "una plataforma de inteligencia epidemiológica automatizada apoyada en Inteligencia Artificial y validada por expertos", con la colaboración de profesionales de 35 países que revisan y aportan información de manera constante, lo que él describe como "una red internacional muy potente que nos permite mantener la herramienta viva y actualizada".
Para quien atiende al viajero
Aunque se trata de una herramienta generalista, está pensada especialmente para profesionales que, sin formación específica en medicina del viajero, atienden a estas personas: médicos y enfermeras de atención primaria, farmacéuticos comunitarios y otros sanitarios con un papel relevante en la prevención.
Linares reconoce que la medicina del viajero ha sido tradicionalmente una asignatura pendiente en España, aunque considera que la situación ha mejorado "mucho" respecto a hace 15 años, con más formación, más recursos y mayor sensibilidad hacia estos temas. El problema que persiste, matiza, es "el tiempo y el acceso a la información, ya que mantenerse actualizado resulta complicado".
Como médico de Familia y microbiólogo, Linares identifica varias amenazas actuales para la salud pública: las arbovirosis -dengue, Zika o chikungunya- y la gripe aviar, a las que se suman los efectos del cambio climático, la expansión de vectores como mosquitos y garrapatas, y los cambios sociales que favorecen la aparición o reaparición de enfermedades.
Sobre la inclusión de riesgos climáticos en el Atlas Global de Riesgos, sostiene que "la salud está directamente relacionada con el entorno" y que el clima condiciona la aparición de enfermedades, modifica ecosistemas y genera nuevos riesgos. Pone como ejemplo las olas de calor, los cambios en las temperaturas del agua o los eventos meteorológicos extremos, con consecuencias directas sobre la salud.
Viajeros VFR, los más vulnerables
Linares hace una mención especial sobre los viajeros VFR (Visiting Friends and Relatives), aquellos que vuelven a sus países de origen para visitar a sus familias y amigos, como uno de los colectivos más vulnerables. "Muchas veces no perciben el riesgo, no acuden a los servicios de vacunación internacional y quedan fuera de los circuitos preventivos habituales", dice. Por eso cree que es una población para la que es necesario reforzar la educación sanitaria y el consejo al viajero.
Para aquellos profesionales que se enfrentan a su primera consulta de medicina del viajero, Linares les aconseja utilizar fuentes fiables y trabajar en equipo, ya que esta disciplina requiere la colaboración de médicos, enfermeras, farmacéuticos y otros profesionales. Recomienda, además, evitar el sensacionalismo y basar siempre las recomendaciones en información contrastada.
Y concluye con un mensaje sobre la prevención: si los profesionales disponen de información útil y los viajeros reciben un consejo adecuado antes de desplazarse, "evitaremos problemas de salud y mejoraremos la protección de las personas".