El Chocón, al pie de la obra del siglo y un barrio esperaba agua y cloacas desde hace 33 años

2026/09/25

Villa El Chocón vive al pie de una obra que marcó la historia de la Argentina.

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La represa que lleva el nombre de la localidad transformó el paisaje del valle y se convirtió en una pieza central del sistema energético nacional. Pero a pocos kilómetros de ese enorme complejo hidroeléctrico todavía hay vecinos que esperan servicios básicos.

El contraste aparece en el barrio Llequén, uno de los sectores de la localidad que no cuenta con una infraestructura de agua y cloacas acorde con las necesidades actuales.

El intendente Pablo Di Fonzo explicó que la planta cloacal existente quedó superada por el crecimiento de la población y que hace años esperan una solución.

“Es una obra más que esperada. Hace muchísimos años estamos esperando que lleguen este tipo de inversiones para la localidad”, señaló Di Fonzo en declaraciones radiales.


La obra del siglo y una deuda pendiente


La historia de Villa El Chocón está ligada a la construcción de la represa.

Durante décadas, la localidad estuvo asociada al proyecto hidroeléctrico que modificó el curso del río Limay y convirtió a la zona en uno de los puntos estratégicos para la generación de energía del país.

Hoy, la postal es otra. El lago, la represa, los miradores y el paisaje que atrae a turistas conviven con necesidades de infraestructura urbana que todavía no están resueltas.

El nuevo acuerdo firmado entre la Municipalidad y el Gobierno provincial busca avanzar sobre esa situación. Di Fonzo detalló que se proyectan obras de agua, cloacas, gas y energía eléctrica, con especial impacto en el barrio Llequén.

El intendente destacó que el convenio forma parte del esquema de acuerdos de gobernanza impulsado por el gobernador Rolando Figueroa con municipios y comisiones de fomento.


Agua, cloacas y también turismo


La inversión no estará limitada a los servicios básicos. Villa El Chocón también recibió financiamiento para obras de infraestructura menor vinculadas con el desarrollo turístico.

Di Fonzo mencionó entre los proyectos la finalización de senderos, paseos costeros y miradores. La intención es mejorar los espacios que rodean al lago y ampliar la infraestructura para quienes visitan la localidad.

El jefe comunal también destacó el nivel actual del embalse. Según explicó, la cota del lago viene en aumento y espera que durante el próximo verano el paisaje permita aprovechar especialmente los espacios costeros.

Entre los puntos turísticos mencionó el mirador de la Fe o de la Cruz, desde donde se observa buena parte de la localidad y la represa. El lugar tiene además un vínculo con la historia de la construcción del complejo hidroeléctrico: era utilizado por trabajadores para observar el avance de la obra.


Una localidad que sigue creciendo


Di Fonzo describió a Villa El Chocón como una localidad que continúa incorporando espacios de recreación y mejorando su infraestructura. Pero el desafío inmediato está también en llevar servicios básicos a sectores que quedaron al margen del desarrollo original de la villa.

La imagen resume una parte de la historia de El Chocón: una localidad construida alrededor de una de las grandes obras de infraestructura del país que todavía tiene barrios que esperan contar con servicios esenciales.

El acuerdo firmado con la Provincia busca comenzar a cerrar esa brecha. Para los vecinos del barrio Llequén, la obra de la represa puede seguir siendo parte del paisaje cotidiano. La llegada del agua y las cloacas, en cambio, sería una transformación mucho más cercana y concreta.

l barrio Llequén fue construido como parte del desarrollo de Villa El Chocón para alojar a un sector de los trabajadores vinculados con la construcción y puesta en marcha de la represa. El sector quedó además asociado a uno de los atractivos paleontológicos más conocidos de la zona: las huellas de dinosaurios, preservadas en las inmediaciones. La historia del barrio también está ligada al traspaso de la administración de la villa: en 1993, la administración que hasta entonces estaba bajo la órbita de Hidronor pasó a la Provincia de Neuquén y al municipio, en un proceso que modificó la organización de la localidad.