El engaño detrás de un feroz asalto en Berisso | El Dia

2026/10/09

Una mujer de 64 años vivió un momento de extrema tensión en su casa del barrio El Carmen, en Berisso, cuando dos jóvenes llegaron con una excusa que parecía confiable: dijeron ser sobrinos de una amiga con la que mantiene una relación desde hace unos 30 años. Sin embargo, todo habría sido parte de una maniobra para entrar a la vivienda y cometer un robo.

El hecho ocurrió a plena luz del día, en una propiedad de 33 entre 123 y 124. Según denunció la víctima, poco antes había mantenido una conversación por WhatsApp con una persona que creyó que era “Mónica”, su amiga de toda la vida. En ese intercambio, la supuesta interlocutora le pidió un favor: necesitaba cambiar dólares y quería saber si podía ayudarla.

Según se informó, la mujer aceptó. La explicación que recibió después tampoco le despertó sospechas: la presunta amiga le dijo que enviaría a sus sobrinos porque no tenía cómo trasladarse. Por eso, cuando los dos jóvenes se presentaron en su domicilio, su llegada no le resultó extraña.

Pero la situación cambió apenas cruzaron la puerta. De acuerdo con la denuncia, los hombres la empujaron y uno de ellos logró ingresar a la vivienda. En ese momento, comenzó a amenazar al marido de la mujer y le advirtió: “Te voy a pegar un tiro”, mientras se tocaba la cintura, aunque no llegó a exhibir ningún arma.

En medio de la intimidación, los asaltantes se apoderaron de la billetera de la víctima, en la que llevaba dinero y documentación personal. Entre los elementos sustraídos estaban su DNI, el registro de conducir y la cédula verde de un Volkswagen Gol Trend.

Tras concretar el robo, los dos sospechosos escaparon en la motocicleta en la que habían llegado. La mujer manifestó que no sufrió lesiones y que no detectó otros faltantes ni daños en la propiedad.

La maniobra

Uno de los aspectos que ahora deberá esclarecer la investigación es cómo se concretó el engaño a través de WhatsApp y quiénes estaban detrás de la comunicación. La víctima creía estar hablando con una amiga de confianza, un vínculo de décadas que hizo que el pedido de ayuda y la posterior llegada de los supuestos familiares no le generaran desconfianza.

Según la descripción que aportó en la denuncia, los dos sospechosos serían jóvenes de aproximadamente 20 años y vestían ropa oscura. Uno llevaba casco negro y el otro, uno rojo.

El caso ocurrió en el barrio El Carmen y se suma a una modalidad delictiva en la que los delincuentes pueden recurrir a identidades conocidas o engaños previos para ganarse la confianza de sus víctimas y conseguir que les abran la puerta.

Ahora, los investigadores deberán determinar la identidad de los autores y establecer si la cuenta o el número utilizado para contactar a la mujer pertenecía realmente a su amiga o fue empleado por terceros para montar la maniobra.

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