El FMI sitúa a España como líder de las economías avanzadas en aumento de gasto de la Administración desde 2018

2026/10/24

Actualizado Domingo, 25 octubre 2026 - 01:27

Es el propio Fondo Monetario Internacional el que escoge el período 2018-2027 para medir la evolución reciente de las economías avanzadas, que coincide con la etapa de Pedro Sánchez en España. En estas cifras de su informe de Perspectivas de la Economía Mundial se aprecia cómo la economía española fue la que más se hundió de todas en el año de la pandemia (un desplome del 10,9%), pero también la que más ha rebotado después, afortunadamente.

Sin embargo, hay un componente controvertido que explica una parte de ese crecimiento diferencial en el que España lidera la estadística del FMI: el llamado "consumo público de la Administración". Ninguna otra gran economía avanzada ha aumentado tanto el gasto corriente operativo gubernamental en bienes y servicios como España, incluidas las Administraciones territoriales. Lo ha hecho en un 2,7% desde 2018. La media de las avanzadas es del 2,1% y la de la Eurozona, del 1,8%.

Esta distancia se va a reforzar a partir de la prometida subida salarial del 4,5% de los empleados públicos, a la que hay que añadir medio punto más (hasta llegar al 5%) por la subida de la inflación. Cada punto de aumento supone un sobrecoste de unos 2.000 millones para todas las Administraciones. Por tanto, ese incremento implicará un coste de unos 10.000 millones de euros más en la factura del "consumo público".

El FMI ya incluye en sus previsiones que esta partida seguirá creciendo un 2,5% este año y volverá a hacerlo un 2% en 2027. Es más pesimista BBVA Research en su informe Situación España. "El consumo público (+2,5% y +2,4% en 2026 y 2027) continúa aportando al crecimiento de la demanda interna, apoyado por la remuneración de trabajadores y en un entorno donde se vuelve cada vez más difícil el cumplimiento de las reglas fiscales", recalca. E incide en que "mientras que el PIB ha crecido un 12% desde el último trimestre de 2019, el consumo público lo ha hecho en un 20%". Los empleados públicos superan los tres millones, frente a los 2,5 millones de 2018. También es llamativo que, en términos porcentuales, el ritmo de subida del consumo público en España casi duplica al del privado desde 2018 (2,7% frente a 1,5%), según el FMI.

¿Por qué ha subido tanto el gasto de la Administración? Un estudio de CaixaBank apunta sobre todo al incremento de los "consumos intermedios, especialmente en las áreas de Salud, Servicios públicos generales y Asuntos económicos". El impacto de la pandemia ha elevado el gasto sanitario de forma estructural, pero también en el resto de economías avanzadas, así que no explica por sí solo lo sucedido.

Los dos partidos de la coalición de Gobierno hacen gala de la subida y multiplican en la campaña electoral su mensaje de que hay que "defender lo público" como supuesta seña de identidad frente a la oposición. Alientan así que, de ganar las elecciones, seguirán aumentando partidas como la del consumo público. Se avecinan, por tanto, fuertes decisiones de gasto para el Estado en las próximas semanas que van más allá de este concepto y abarcan todo el gasto corriente. Es el caso de la revalorización de las pensiones con la inflación y la subida del salario mínimo interprofesional, que implica también aumentos de gasto en empresas públicas, no solo privadas.

El contrapunto de los "martes sociales" es que avanzan las investigaciones sobre los casos de corrupción con dinero público. También es reciente el modelo de financiación impulsado desde Moncloa, que favorece a una comunidad próspera como Cataluña frente a otras más desfavorecidas.

Mientras, el responsable para Europa del FMI, Mateusz Szczurek, declaró al presentar los últimos informes que España debería aprovechar los años de bonanza para bajar más el déficit público ante lo que pueda avecinarse. Las pensiones, los empleados públicos, el gasto militar y el coste de la deuda llaman ya a la puerta de las arcas públicas y los mercados ya han visto claro lo que eso implica para Francia y van a mirar con lupa. El próximo Gobierno tendrá ajustar el gasto y ya no contará con fondos europeos.

¿Habrá recortes como antaño? El FMI no los encuentra. En el período 2008-2017 -que incluye la congelación de sueldos de Zapatero y las medidas de austeridad del PP- el consumo público en España creció un 0,7%, no mucho menos que el 1,1% de la Eurozona. En época de propaganda electoral, el consumo público que cae es el de datos reales.