A falta del diagnóstico oficial de la lesión que se produjo en el partido entre Países Bajos y Marruecos, con unos augurios que hablan en el peor de los casos de un periodo de baja de entre 3 y 4 meses, y Frankie De Jong está siendo víctima de un nuevo linchamiento mediático que lo señala por una supuesta falta de profesionalidad. Los detractores del medio volante holandés entienden que éste se expuso excesivamente, al jugar supuestamente lesionado. Todo arranca en los días previos al partido, cuando en uno de los entrenamientos se produjo un choque en la disputa de un balón, entre De Jong y Biran Brobbey, en que el fornido delantero del Sunderland acabó golpeando con la cabeza la rodilla derecha del blaugrana. Fue el clásico “bocadillo”, que tanto dolor ocasiona, pero que tras las correspondientes exploraciones de los servicios médicos de la federación de la selección ‘oranje’ no impedía a Frenkie poder jugar, sin la necesidad de tener que ser infiltrado, como se ha llegado a apuntar. Falso, absolutamente falso. A lo sumo se le administraron las clásicas pastillas que combaten el dolor que ocasiona el golpe. Además de las sesiones de recuperación con los fisios en la camilla de masajes y el correspondiente vendaje protector.
De Jong estaba para poder jugar y más en un partido de la trascendencia que era el duelo contra los marroquíes en el primer cruce de los dieciseisavos de final, en que el equipo de Koeman, tras adelantarse por dos ocasiones en el marcador, acabó sucumbiendo en los penaltis. En una tanda en la que ya no llegó a tomar parte De Jong, que en el minuto 113, en la prórroga, fue sustituido por Marten de Roon. Lo que pudo suceder, a partir de ese momento, sobre el estado físico del internacional holandés, forma parte de los azares del fútbol y en los que los jugadores son víctimas de un desgaste desmesurado por el excesivo calendario de partidos a los que se ven sometidos.
De aquí, a sembrar la duda de actuar con la negligencia de una supuesta falta de profesionalidad, es ensuciar de manera injusta la imagen de un futbolista como De Jong, a quien de forma gratuita se le pone en el disparadero. Las altas expectativas que se abrieron con su fichaje procedente del Ajax han jugado en contra del jugador y se le juzga de manera desmedida. Habrá que esperar y ojalá que el diagnóstico final sea lo más leve posible y que en un breve espacio de tiempo Frenkie esté a disposición de Flick, un técnico que siempre ha dado muestras de su confianza ciega en el holandés, en una de las posiciones más disputadas de la plantilla. ¿Por alguna cosa será? Pero si se alarga el tiempo de recuperación, permitirá que otro favorito del técnico alemán como Marc Bernal disponga de un mayor número de merecidas oportunidades de jugar.