El nuevo disco de The Strokes divide a la crítica: ¿un gran álbum o una obra desconcertante? - La Tercera

2026/07/28

La noche del 8 de noviembre del 2025, apenas se apagó la última nota en la explanada de la Ciudad Empresarial, Roberto “Mono” Parra comenzó a pensar en la edición 2026 de Fauna Primavera. Y había un nombre que desde hace un tiempo anhelaba como un posible headliner para el evento, el de los neoyorquinos The Strokes. “Apenas terminó la edición 2025 empezamos la gestión -dice el director del evento a Culto-. Aun sin saber que se venía un nuevo disco siempre fue un sueño poder considerarlos en el festival”.

Un empeño que se coronó en abril, cuando el combo anunció su nuevo disco, Reality Awaits. “Cuando nos enteramos, simplemente nos hizo redoblar los esfuerzos ya que sabíamos que la banda iba a querer mostrarlo -sigue Parra-. Y les hizo mucho sentido que fuera en un festival como Fauna Primavera que básicamente está enfocado en ser un festival para el público que le gusta The Strokes”.

Y así, con su nuevo disco en las bateas, los Strokes se presentarán por cuarta vez en Chile, el próximo viernes 27 de noviembre, como uno de los números principales del Festival. Un regreso que los encuentra en un momento de reactivación con algunas apariciones que han generado comentarios, como su participación en Coachella, en la que incluso desplegaron una imagen del expresidente Salvador Allende, como parte de las visuales de la canción Oblivious, con la leyenda “Derrocado por la CIA en 1973”.

The Strokes en vivo.

Una actitud que se condice con los comentarios que Julian Casablancas ha desplegado en los últimos años, en una actitud crítica hacia el establishment. Algo de eso se cuela en el nuevo disco. Su crítica al consumo está presente en Going Shopping (“Hemos estado expandiendo nuestra grandeza / Construyendo ruinas futuras / Estamos construyendo castillos con los huesos de árboles muertos”) y en la notable Going to Babble On, uno de los puntos altos del disco, parece hablar desde el hastío (“Tal vez sea hora de que lo veas por ti mismo por una vez/¿Nadie quiere saber qué está pasando?”). Para Francisco “Pancho” Reinoso, editor musical en radio Sonar, esa canción es uno de los momentos pivotes del álbum.

“Tiene esa onda ochentera que Strokes ya había mostrado, con las melodías que el tándem de guitarristas desarrollaron en Is This It, tiene una melodía muy Strokes -dice al teléfono con Culto-. Y también esta canción muestra esa suerte como de desencanto político que Julian Casablancas, sobre todo, y la banda, ha manifestado”.

El álbum ha tenido críticas mixtas. En general ha generado tanta admiración como desconcierto por su marcado acento aventurero. Reality Awaits es una adición a la historia del grupo que resulta a ratos entretenida, a menudo inescrutable y, en ocasiones, francamente extraña”, apuntó Rolling Stone. Por su lado, The Guardian fue mucho más entusiasta y lo puntuó con cuatro estrellas de cinco posibles. “Combinando la extravagancia desquiciada de los proyectos paralelos de Julian Casablancas con el talento de su banda para el minimalismo pop, los neoyorquinos están en plena forma, llenos de alegría y diversión”, detalla. Igualmente positiva fue la valoración de NME, que lo puntuó con tres de cinco estrellas. “Ya sea lanzando indirectas o adentrándose en lo extraño y maravilloso, veinticinco años después de su debut, The Strokes suenan más vivos y compenetrados que nunca”.

The Strokes Photo: Johann-Rashid

Grabado en Costa Rica, con la producción musical del legendario Rick Rubin, el regreso de los Strokes equilibra un vuelo experimental, que remite al trabajo solista de Casablancas con The Voidz y el sonido de sus últimos años. “Yo creo que este es un disco experimental, pero que no pierde la esencia de la banda”, dice Reinoso. “En mi opinión, tiene por lo menos tres o cuatro singles que van a permitir que el grupo logre renovarse como ha ocurrido con casos mucho más exitosos. Yo creo que es lo mejor que han hecho en bastante tiempo”.

La opinión de Reinoso tiene un sustento; su disco anterior, The New Abnormal (2020), logró posicionar temas como The Adults are Talking, Selfless y Ode to the Metz, acercando al grupo a una nueva generación. Y de paso, consolidando una renovación que les permite capear algo del lastre de haber publicado un disco debut que se volvió un clásico, el ineludible Is This It? Y ahí hay una clave. “The Strokes están un paso adelante del resto de su generación gracias a este reencuentro de Reality Awaits, porque sus pares no han sido consistentes, o no han podido reencantar a un público joven -dice el hombre de radio Sonar-. Interpol va a lanzar nuevo disco, pero no ha movido mucho la mesa, es como lineal. Uno piensa en Jack White, que ya es un mundo propio, hace rato que dejó la estela de White Stripes. Por su lado, Arctic Monkeys, todos estamos esperando a ver si vuelven, porque claro, sus últimos dos álbumes son buenos, pero no pasó nada con ellos, tienen un sonido casi de cámara donde Alex Turner solo pensó en él. Y haciendo memoria, Yeah Yeah Yeahs no ha sacado nada relevante desde It’s Blitz! (2009), Kaiser Chiefs sigue robando con el aniversario de Employment (2005), The Bravery ya no existe y The Black Keys hace rato que están desinflados. Creo que Strokes tiene todo para volver a liderar esa manada y reinspirar a todos los artistas de esta nueva generación”.

Uno de los aspectos controversiales del disco, es el uso extensivo del autotune, un efecto usado habitualmente para corregir afinación, pero que en los últimos años se ha usado como un color más para tratar voces, especialmente en la música urbana. “The Strokes se pierden en un mar de auto-tune en ‘Reality Awaits’”, tituló Le Monde, como para marcar la presencia del efecto en el álbum. De hecho se nota mucho en Tyrants of the Mellow Moon, el tema final que se siente algo farragoso. “Los trinos con Auto-Tune de Casablancas parecen contradecir el ambiente sonoro melancólico de la banda; da la sensación de que, por primera vez en todo el disco, su lado más experimental amenaza con eclipsar su lado más cercano a The Strokes”, detalló la reseña de The Guardian.

Lo cierto es que Casablancas siempre mostró interés en trabajar el sonido de su voz. Ya en el fundamental disco debut Is This It? (2001) se escucha la voz muy saturada en temas como Hard to Explain, New York City Cops, y también en su trabajo solista, como en el sencillo Instant Crush, aunque ahí sonaba más limpio y algo más controlado.

Con todo, el grupo firmó un material propositivo y que no tiene mucho interés en mirar hacia atrás. “Lo lindo de bandas como Strokes, es que están fuera de la caricatura que uno puede tener con estas bandas que partieron súper arriba y después se fueron desinflando por sus propios infortunios personales -dice “Pancho” Reinoso-. Yo creo que la discografía de ellos ha crecido con el tiempo”.

NEWSLETTER

NewsletterCultoMiércoles, AMSeries, libros, música y cine que están en boca de todos. La guía pop para entrar con estilo a las conversaciones del momento.

Al suscribirte estás aceptando los Términos y Condiciones y las Políticas de Privacidad de La Tercera.