Francia e Inglaterra afrontan el partido por el tercer puesto todavía desolados y con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad histórica. Las dos selecciones llegaban a semifinales convencidas de que podían pelear por el título, pero terminaron superadas por España y Argentina, respectivamente. Ahora buscan acabar el torneo con una victoria que les quite un poco el mal sabor de boca. El golpe fue muy duro para Francia ya que era la favorita para todos. Los de Didier Deschamps, que habían mostrado una gran solidez durante el torneo, fueron claramente inferiores a España. La presión francesa nunca funcionó, el centro del campo perdió la batalla y Kylian Mbappé apenas pudo entrar en juego. El 2-0 reflejó la superioridad española y dejó a los galos sin respuesta en una noche para el olvido.
Tras el encuentro, Mbappé hizo autocrítica y reconoció que el equipo falló “táctica, técnica y colectivamente”. Además, el partido tiene un componente emocional para Francia, ya que será la despedida de Didier Deschamps como seleccionador después de catorce años al frente del equipo. El técnico dejará el cargo al término del Mundial, con Zinedine Zidane preparado para tomar el relevo.

Inglaterra también llega muy tocada. El conjunto de Thomas Tuchel acarició la final tras adelantarse frente a Argentina, pero terminó cediendo ante la reacción de la Albiceleste, con la que tiene mucha rivalidad. Los ingleses volvieron a quedarse a las puertas de una gran final y el encuentro dejó la sensación de otra oportunidad que se fue al limbo por miedo.
Más allá del valor simbólico del tercer puesto, el encuentro puede decidirse por la capacidad de ambos equipos para levantarse anímicamente. Francia necesita recuperar el protagonismo de Mbappé y mejorar la circulación de balón tras una semifinal en la que fue completamente superada. Inglaterra, por su parte, volverá a confiar en el liderazgo de Jude Bellingham y Harry Kane para imponer un ritmo más físico y evitar que la frustración vuelva a pasar factura. Se espera varias rotaciones y a Kane y Mbappé buscando goles para llevarse el pichichi.
Sobre el papel, el premio puede parecer menor, pero tanto Francia como Inglaterra tienen motivos para competir hasta el final. Aunque la realidad es que el partido solo será verdaderamente especial para aquellos jugadores que han tenido poco o nulo protagonismo hasta la fecha.