El petróleo y el miedo a la burbuja en la IA arrastran a las bolsas mundiales a una jornada negra

2026/10/22

El precio del petróleo ha vuelto a subir este jueves, sobrepasando la barrera de los 111 dólares por barril de Brent. Este último empuje del 2,3% previo a la apertura de las bolsas europeas llega después de que Irán haya informado de que siete petroleros han sido dañados en el estrecho de Ormuz durante la pasada noche, lo que añade un nuevo grado de tensión a los temores a que se reanude la guerra total después de la elecciones mid-term americanas, como también ha señalado en los últimos días la prensa estadounidense. A la par, la petrolera saudí Aramco ha comunicado sus previsiones de un aumento en la demanda mundial de crudo de hasta casi tres millones de barriles diarios, aunque la guerra acabe ahora, "solo para compensar las cantidades que han sido retiradas de las reservas y responder al aumento requerido en los mercados", una pérdida que estiman en 3.000 millones. La presente es una "crisis sin precedentes para los mercados del petróleo y el gas natural", afirma la petrolera.

En el caso del precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en EEUU, ha aumentado su cotización un 2,1% antes de la apertura de las Bolsas en Europa, hasta los 99,1 dólares por barril. Y detrás del aumento de las tensiones también se halla la noticia de que se ha dado orden de salida de personal no esencial de EEUU en Arabia Saudí por las amenazas hutíes, lo que pronostica una situación aún más crítica en la región.

En respuesta a todo ello, las bolsas mundiales han vuelto a caer. El Ibex ha cerrado la sesión con una caída del 2,12% hasta colocarse en los 18.913,5 puntos, arrastrado prinicpalmente por el sector financiero donde Bankinter ha liderado las caídas (-7,56%) tras publicar hoy resultados con unos ingresos inferiores a los esperados por el consenso de los analistas. A la entidad financiera le han seguido en la debacle CaixaBank (-5,72%), Solaria (-5,26%), ACS (-4,40%), ArcelorMittal (-4,09%) y Banco Santander (-4,06%). En el terreno positivo, Telefónica ha encabezado las subidas (+1,82%), por delante de Cellnex (+1,61%), Colonial (+1,39%), Amadeus (+1,35%) y Logista (+1,03%).

El resto de los principales mercados europeos también han cerrado hoy en rojo: el índice británico FTSE 100 ha caído un 0,26%, el francés Cac 40 un 1,39%, el alemán Dax un 1,07%, el italiano FTSE MIB un 2,54% y el Euro Stoxx50 un 1,94%.

El contexto no es sencillo: el repunte de los precios del crudo, causado por los temores a que la guerra en Oriente Próximo arrecie, se produce también en un momento en el que falta poco para el pánico por la situación de la deuda pública europea. La subida del precio del crudo "alimenta los temores de los inversores a un aumento de la inflación", lo que provocaría una nueva subida de los tipos de interés en la zona euro y presionaría aún más la deuda públia en Europa, explican los analistas de Swissquote Bank.

En España, la rentabilidad del bono español con vencimiento a 10 años se ha situaado en el 4,086%, levemente por encima del 4,081% del cierre del miércoles. Así, la prima de riesgo se volvía a ensanchar hasta los 70,3 puntos básicos. En Alemania, la rentabilidad del bund -referencia en toda Europa- se ha colocado en el 3,25%. Y en Francia -el foco de todas las atenciones internacionales por su crítico nivel económico, político y especialmente social con las útlimas protestas- la rentabilidad de su bono a 10 años ha rebasado el 5% esta semana, un nivel no visto desde 2002 para el coste de financiación del país galo. También es cierto que ahora acumula un déficit público del 5,4%, una deuda que apunta a ser del 122% en 2027, un Gobierno en minoría para aprobar sus presupuestos generales, y unas elecciones presidenciales el próximo abril. Este jueves, la prima de riesgo exigida por los inversores a los bonos franceses con vencimiento a diez años en comparación con el bund alemán se ha disparado por encima de los 160 puntos básicos, la mayor brecha entre ambas referencias desde noviembre de 2011, dejando su rentabilidad en el 5,064%.

"Se podría ver como un riesgo estructural, presionado por la presión fiscal, fragmentación política y costes de financiación al alza, con votantes que favorecen a partidos populistas que prometen proteger el gasto y recortar impuestos"; analizan desde Renta 4. "El escenario central sería un lastre económico prolongado, no un impago inmediato" que ya se contagia a los bonos de Italia y Bélgica, precisan.

A todo ello se le suma la incertidumbre en el sector de la inteligencia artificial. "Los temores relacionados con la IA vuelven a cobrar fuerza después de que Meta anunciara un nuevo aumento de sus gastos de inversión" enumeran los expertos de la firma Natixis. El grupo de Mark Zuckerberg -cuyos futuros de este jueves adelantaban caídas en la sesión de Wall Street- anunció que tendría que captar "cientos de miles de millones de dólares a lo largo de varios años" a partir de este otoño, tras publicar un flujo de caja trimestral negativo. Claro que "se trata del primer trimestre desde 2013 en el que la compañía no consigue generar suficiente caja operativa para cubrir sus inversiones", explican desde Banca March. En paralelo, Tesla ha comunicado esta semana en la presentación de sus resultados un beneficio a la baja, una facturación estable, y un recorte de su previsión de inversión. Y la firma especializada en IA CoreWeave, que ha recurrido al endeudamiento para comprar más chips de inteligencia artificial de Nvidia, encadena varias sesiones de especial inestabilidad bursátil durante las últimas semanas debido a la preocupación por su deuda.

Así que las acciones relacionadas con la inteligencia artificial hoy se muestran inestables ante la preocupación de que el auge del sector pueda verse amenazado por el encarecimiento de los préstamos necesarios para construir centros de datos y comprar más chips de inteligencia artificial... derivado de la subida de los tipos de interés y con origen en la inflación que empuja los precios de los combustibles, cada vez más altos.

En las bolsas asiáticas, con alta presencia tech, la sesión ha terminado en rojo. En más detalle, la bolsa de Seúl cedió un 3,52%, lastrada por Samsung Electronics (-4,03%) y SK Hynix (-5,49%). Tokio perdió un 2,65 %, con una caída de Advantest (-6,01%). Taipéi retrocedió, arrastrada por TSMC (-1,45%). Incluso las bolsas chinas se vieron afectadas por este movimiento, como demuestra Hong Kong, que perdió un 3,03%. Al escepticismo tecnológico se le añade la intervención regulatoria de China sobre sus empresas de comercio electrónico. Y al mercado no le gustan las medidas intervencionistas.

El miedo a la burbuja se extiende a Europa: dentro del sector tech, STMicroelectronics cedía un 3,43% en la media sesión de París, Infineon un 2,66% en Fráncfort y ASML un 2,81% en Ámsterdam.

La última en abrir el telón, la bolsa americana, lo hizo también en rojo: al toque de campana, el Dow Jones ha cedido un 0,54%, el Nasdaq un 1,48%, y el S&P 500 ha pedido un 0,95%. Al cierre de las bolsas europeas, Wall Street seguía cayendo, y con fuerza: el Dow Jones ha cedido un 0,21%, el S&P 500 un 1,30% y el Nasdaq, índice especializado en valores tecnológicos, se ha dejado un 2,24% lastrado por las pérdidas de Lam Research (-10,35%), uno de los proveedores de referencia dentro del sector tech.

Entre tanto, los rendimientos de los bonos estadounidenses han caído al 5,03%, frente al 5,13% registrado al cierre del miércoles y al más del 5,30% alcanzado a principios de este mes. Ello podría ser señal de que los inversores están comprando deuda pública de EEUU en busca de activos más seguros mientras decae el interés por la IA. Aunque el rendimiento a diez años del bono americano sigue muy por encima del nivel del 3,97% que registraba antes de la guerra en Oriente Próximo. "La TIR del bono estadounidense a 10 años supera el 5%, máximos desde 2002, y la del japonés a 10 años supera el 3% por primera vez desde 1996. Detrás hay inflación y ciclo, pero también la situación de las finanzas públicas y la competencia de la IA por el mismo ahorro. Un dato lo resume: la volatilidad de los bonos, el MOVE, ha repuntado con fuerza, mientras que el VIX, la volatilidad de las bolsas, apenas se ha movido", concluyen los analistas de Renta 4.