Después de complejas negociaciones y con tensión hasta el final, el proyecto de ley que recorta los subsidios al gas en más de 680.000 departamentos cordobeses y otras localidades del país fue convertido en ley. El nuevo régimen de Zonas Frías, que contaba con aval de la Cámara de Diputados desde mayo, recibió este jueves 38 votos afirmativos y 8 negativos en el Senado.
La Libertad Avanza contó con apoyo del grueso de sus aliados. Los votos en contra fueron, en su mayoría, de radicales que verán el impacto en sus provincias: los mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri, los santafesinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto, el bonaerense Maximiliano Abad y el pampeano Daniel Kroneberger. Se sumaron los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano, de un bloque independiente. El peronismo (interbloque Popular) vació el recinto.
Zona Fría: cerca de 1,6 millones de usuarios dejarán de tener el descuento en la tarifa de gas
La legisladora Alejandra Vigo (PJ cordobés) estuvo ausente, de viaje en el exterior y, si bien no fue decisiva para la votación, resultó paradójica dado que el gobierno de Martín Llaryora hizo del rechazo a esta ley una bandera. El mandatario provincial había encolumnado a los intendentes y también había ordenado el voto en contra en Diputados. Según supo este medio desde el oficialismo cordobés, Vigo se fue a Europa junto a su esposo, el diputado y exgobernador Juan Schiaretti.
El desenlace de Zonas Frías se dio en cuestión minutos. Cuando comenzó el debate del proyecto, alrededor de las 19, los peronistas al mando de José Mayans abandonaron el recinto con la intención de quebrar el quórum y hacer caer la sesión. De inmediato, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, les ordenó a sus senadores que se mantuvieran en las cercanías del recinto porque, sin los oradores del kirchnerismo, la votación se aceleraba.
Poco después, la tensión se apoderó del recinto: el santacruceño Carambia pidió ir a un cuarto intermedio y La Libertad Avanza no llegaba al quórum (37) para poder votar. El senador Bartolomé Abdala, quien presidía la sesión en reemplazo de Victoria Villarruel, pidió esperar 15 minutos más y, en el interín, el oficialismo alcanzó el número. La moción de Carambia fue rechazada y enseguida se pasó a votar el proyecto, que se aprobó sin modificaciones.
Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero, los dos senadores de La Libertad Avanza por Córdoba, acompañaron la ley. Juez ya había votado en contra, como diputado, de la ampliación de las Zonas Frías que se aprobó en 2021 a instancias de Máximo Kirchner. Por eso, el senador se mantuvo coherente con esa postura.
“Cuando el tema se votó en Diputados, mi voto fue negativo porque se establecía un sistema de subsidios al azar sin ningún tipo de estudio por parte de los gobernadores de a quiénes había que ayudar. Para algunos sectores era imprescindible para poder bañarse con agua caliente, y para otros sectores era la posibilidad de calentar la pileta de natación en invierno. No me parecía justo que el dinero público se distribuya de esa manera”, fundamentó Juez en diálogo con este medio.
La flamante ley, que ahora deberá ser promulgada por el presidente, revierte la ampliación de las Zonas Frías que se aprobó hace cinco años. En ese momento se incorporaron 13 departamentos cordobeses: Capital, Calamuchita, General Roca, General San Martín, Juárez Celman, Marcos Juárez, Roque Sáenz Peña, Río Cuarto, Río Segundo, San Javier, Santa María, Tercero Arriba y Unión. Totalizan, según cálculos del gobierno provincial, unas 688.000 familias: alrededor de 2.200.000 cordobeses.
En esos departamentos, ahora solo seguirán recibiendo el beneficio los hogares de menores ingresos inscriptos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Abarca a familias con ingresos netos menores o iguales a tres canastas básicas totales (unos $4,8 millones a valores actuales).
Solo mantendrán el beneficio original las regiones de la Patagonia y la Puna, y la ciudad de Malargüe en Mendoza, aunque allí también sufrirán un aumento de tarifas porque los descuentos generales pasarán a aplicarse sobre el precio en el punto de ingreso y no sobre el valor total de la factura, que incluye transporte y distribución.
Según estimaciones del Gobierno, en 2021 se sumaron a nivel nacional 3.400.000 usuarios al sistema, de los cuales se espera que 1.600.000 pierdan el beneficio y 1.800.000 lo mantengan. La secretaria de Energía, María Tettamanti, blanqueó en el Senado que con la nueva ley se ahorrarían 400 millones de dólares por año.
Dos de los senadores que rechazaron la ley fueron los mendocinos Suárez (exgobernador) y Juri. “Es injusto para los mendocinos. En 2021, como gobernador, trabajé para que Mendoza fuera incorporada al régimen de Zona Fría. Fue el reconocimiento de una condición climática objetiva, que impacta directamente en lo que cada familia paga para calefaccionar su casa durante el invierno”, argumentó Suárez.
Y agregó, en redes sociales: “Una cosa es mejorar la política energética y otra muy distinta es resolver una cuestión nacional pasándoles la factura a los mendocinos”.
Otro de los que se expresó en contra en el recinto fue el radical Abad, proveniente de Mar del Plata, una de las localidades bonaerenses que perderá el beneficio. Cuestionó el impacto que tendrá la reforma sobre “1,3 millones de hogares” bonaerenses de “94 municipios” donde viven “alrededor de 5 millones de personas”.
Desde el mismo bloque también votó en contra Losada, quien suele acompañar a La Libertad Avanza en las votaciones. La senadora aclaró ante este medio que “ideológicamente” está de acuerdo con la reforma, pero “no es el momento” para avanzar por las dificultades económicas que enfrentan las familias (el INDEC informó este jueves que la pobreza se ubicó en 32,3% en el primer semestre).
Por el lado contrario, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, salió a presionar fuerte para que se sancionara la ley este jueves a cambio de avanzar con los beneficios para la tarifa eléctrica en Zonas Cálidas. El mandatario informó que ya hay una resolución del Poder Ejecutivo para avanzar con esa otra reforma, pero de momento solo hay una promesa de palabra.
“Quienes voten en contra o pretendan dejar sin quorum la sesión de hoy tendrán que explicar en sus provincias por qué priorizaron la política y no las necesidades de su pueblo. Y si la ley finalmente se aprueba, quienes hayan votado en contra deberán asumir el costo político en cada uno de sus pueblos por haberle dado la espalda a las familias que realmente lo necesitan”, lanzó Sáenz.