El último y profundo posteo de Chiche Gelblung antes de su partida: «Entro de 30 años, salgo de 90»

2026/09/09

A pocas horas de su muerte, una publicación de Chiche Gelblung volvió a cobrar una enorme fuerza por la crudeza y la intimidad con la que retrató sus últimos tiempos. El posteo había sido compartido el 16 de junio de 2025 por Facundo Pedrini, periodista y director de noticias de Crónica TV, quien acompañó a Chiche durante buena parte de su etapa final y estuvo cerca de él hasta el último momento.

En aquel relato apareció una frase que hoy, inevitablemente, adquiere otra dimensión. «Entro de 30 años, salgo de 90», le había dicho Chiche a Pedrini al contarle cómo atravesaba las sesiones de diálisis que realizaba tres veces por semana. El periodista describió con crudeza aquellas jornadas en las que Gelblung debía permanecer durante cuatro horas en un sillón reclinable mientras una máquina realizaba el procedimiento. 

«Una máquina le cambia toda la sangre del cuerpo. Lo viejo se mezcla con lo nuevo en un sillón reclinable durante 4 horas», escribió Pedrini. Pero aun en medio de ese desgaste físico, Chiche seguía pensando en lo mismo: volver al aire. 

El periodista contó que Chiche Gelblung intentaba escapar antes de que regresaran las enfermeras para poder llegar a tiempo a su programa. Y dejó una de las frases más contundentes del texto: «estar en vivo es mejor que estar vivo». La escena que describió Pedrini muestra a un Gelblung atravesando una situación límite, pero sin resignar su lugar frente al micrófono y las cámaras. Incluso después de pasar por las sesiones de diálisis, volvía a discutir la actualidad como lo había hecho durante décadas.

Un retrato de los últimos días de trabajo de Chiche Gelblung

En ese momento, Chiche abría su programa hablando de política y de los temas que dominaban la agenda. «Un presidente no puede ir preso, increíble», decía, mientras acompañaba sus palabras con gestos y movimientos frente al escritorio antes de comenzar la emisión. El relato también mostró al periodista atento a los cambios de la Argentina cotidiana. 

Mientras hablaba de reuniones, planes de acción y del mundo del periodismo, su mirada volvía una y otra vez a lo que ocurría afuera, en la calle, en los comercios y en la vida diaria. «Quiero hablar con un pollero», pidió en un momento, mientras Cristina salía a saludar desde el balcón. 

El texto fue publicado cuando Chiche todavía continuaba trabajando y llegando al aire pese al enorme esfuerzo que implicaba sostener su rutina. Hoy,  tras conocerse su muerte, aquel posteo recuperó un significado especial: el retrato de un periodista que, aun atravesando un duro momento personal, seguía aferrado a aquello que había sido parte central de su vida durante décadas, estar frente a un micrófono, hablar de la actualidad y hacer televisión.