Emmanuel Macron prepara una respuesta de Estado a la guerra híbrida rusa

2026/09/18

Francia

El presidentes francés celebra una reunión de urgencia con los aspirantes a su sucesión en el Elíseo

El presidente francés, Emmanuel Macron, en el centro de la mesa, en el encuentro de hoy en el Elíseo.

El presidente francés, Emmanuel Macron, en el centro de la mesa, en el encuentro de hoy en el Elíseo.

Carlos FresnedaCorresponsal París

Actualizado Viernes, 18 septiembre 2026 - 20:17

Emmanuel Macron ha ordenado un plan para la protección de las infraestructuras críticas de Francia contra "las amenazas híbridas" de Rusia y aseguró que las acciones contra los intereses europeos "no quedarán sin respuesta". El presidente francés convocó el viernes a los aspirantes a las elecciones presidenciales del 2027 a una reunión de urgencia en el Palacio del Elíseo para informarles sobre "el rápido deterioro de la situación internacional" y de sus consecuencias sobre la seguridad y la energía".

"Las amenazas híbridas rusas contra los europeos y contra Francia se han intensificado desde el verano", declaró Macron tras su reunión con los líderes políticos, con quienes compartió "información de las autoridades militares y de los servicios de inteligencia" sobre las guerras en Ucrania y en Oriente Próximo.

Macron recalcó la necesidad de "mejorar la vigilancia" y proteger las infraesctructuras francesas "contra los drones y los cibertaques", tras los incidentes registrados esta misma semana en Dinamarca y Lituania. El presidente francés informó también a los líderes políticos de la redacción de un nuevo texto legal contra "las injerencias extranjeras".

Guerra de Irán

El presidente alertó de paso sobre las consecuencias de la crisis energética propiciada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. "Francia no ha elegido esta guerra ni participa en ella, pero sufre las consecuencias", declaró a Macron tras el encuentro. "Los precios de los combustibles están alcanzando niveles históricos y causando un gran sufrimiento".

Macron instó por último a los líderes políticos a estar "unidos" por los intereses de Francia y advirtió que "las divisiones nos harán menos fuertes ante la crisis". Ante la situación creada por el aumento del precio de los combustibles, anunció la convocatoria de una reunión especial del G-7 consagrada a la energía.

Marine Le Pen, favorita en las encuestas para las elecciones presidenciales, no acudió personalmente a la llamada de Macron y delegó en su 'delfín' Jordan Bardella. Tampoco se presentó Jean Luc Mélenchon, líder de la Francia Insumisa, representado por su número dos, Manuel Bompard.

El centrista Édouard Philippe, el ex primer ministro Gabriel Attal, el líder de Los Republicanos Bruno Retailleau, el candidato por Plaza Pública Raphaël Glucksman, el líder del Partido Socialista Olivier Faure, el candidato del Partido Comunista Fabien Roussel y la líder de Los Ecologistas Marine Tondelier acudieron puntualmente a la cita.

Convocatoria inédita

Fuentes del Elíseo informaron a la Agencia France Presse que la convocatoria de Macron, que no puede volver a presentarse a las elecciones tras dos mandatos consecutivos, obedece a su convencimiento de que "los responsables para sucederlo deben tener la misma información que él tiene para arrojar luz sobre el debate público en la campaña".

A su llegada al Elíseo, Jordan Bardella reconoció su preocupación por el impacto que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán está teniendo en el precio del petróleo y reclamó sobre la marcha una urgente respuesta a la crisis energética con la bajada de impuestos a los carburantes.

La líder de Los Ecologistas Marine Tondelier puso sobre la mesa "la vulnerabilidad de nuestra seguridad y nuestro sistema energético por la dependencia del gas y del uranio de Rusia, y por el suministro de petróleo de Oriente Próximo, gravemente afectado por la guerra de Irán".

Édouard Philippe, el candidato de centro mejor posicionado para competir con Marine Le Pen en las presidenciales del 2027, aseguró que Macron mostró en la reunión "una gran determinación para que Francia esté lista y vigilante". Raphaël Glucksman destacó por último la referencia directa del presidente a las amenazas rusas como "terrorismo de Estado".