Adam Hanga puso fin el pasado mes de junio a su etapa en el Asisa Joventut tras finalizar su contrato. El alero húngaro, uno de los jugadores con mayor recorrido en la Liga Endesa tras vestir las camisetas de Manresa, Baskonia, Barça, Real Madrid y Penya, repasó su trayectoria en una entrevista concedida a 'La Bombilla'.
Hanga recordó especialmente el verano de 2017, al que definió como "el más frustrante" de su carrera. Su prioridad era dar el salto a la NBA tras firmar una gran temporada con el Baskonia, donde fue elegido Mejor Defensor de la Euroliga. "En mi último año estuve muy bien, tenía muchas ofertas desde enero. De Madrid, Barça, del propio Baskonia... Pero las rechacé todas porque quería jugar en la NBA. Llegó el verano más jodido por la espera. Todos los días llamaba a mis representantes; estaba sin equipo, hasta que un día me dijeron que no me querían fichar. El problema era que todos los equipos de la Euroliga ya estaban hechos. La única oferta que tuve fue la del Barça", relató.
El húngaro permaneció cuatro temporadas en el Palau Blaugrana, aunque reconoció que el comienzo de aquella etapa fue especialmente complicado. El inicio del primer curso estuvo muy lejos de las expectativas. "Empezamos fatal. Deportivamente fue horroroso. Empecé con mucha ilusión por estar en el Barça. Individualmente teníamos buenos jugadores, pero como equipo no funcionó. Sito (Alonso) lo intentó todo, de verdad. Intentó hacer cosas, cambios, trabajó el aspecto mental... pero era muy frustrante", recordó.

"Había días en los que llegaba a casa y decía: '¿Dónde me he metido?' Madre mía, no ganábamos ningún partido. Perdíamos en casa contra equipos que teníamos que ganar, perdíamos de 30, íbamos penúltimos de la Euroliga. Sentí muchas veces vergüenza. Luego llegó febrero y, una semana después, gané mi primer título. Fíjate, de estar aquí abajo a estar arriba", añadió, recordando el cambio de rumbo que supuso la llegada de Svetislav Pesic al banquillo.
La Euroliga, objetivo primordial para Hanga
Pese a conquistar varios títulos nacionales, Hanga reconoció que siempre tuvo una espina clavada: la Euroliga. Un objetivo que creyó imposible cuando el Barça decidió no renovarle. "El año siguiente llegó el covid, cuando perdimos con Baskonia en el último segundo. Jugué una Final Four con Saras (Jasikevicius). Cuando llegó el momento en que me dijeron que no podía seguir en el Barça, pensé: '¿Qué Euroliga voy a ganar ya? Ni Liga ni nada", confesó.
Fue entonces cuando apareció el Real Madrid, donde ganó la Euroliga en la temporada 2022-23. "Cuando me llamó mi representante y me dijo que tenía una oferta del Madrid, no me lo esperaba para nada. Él me dijo antes que ya se pensaba que el Barça no quería seguir conmigo, pero que no me preocupara porque tenía una oferta para mí", señaló Hanga. "Yo le dije: '¿Qué hablas? Llevo cuatro años y quiero acabar mi carrera aquí en el Barça'. Y mira. Si no me echan en el Barça, igual no hubiese ganado la Euroliga", reconoció.
Hanga guarda un gran recuerdo de su etapa azulgrana, aunque tuvo que poner rumbo al Real Madrid. "En estos cuatro años me sentí muy querido, sobre todo por la gente que estaba trabajando conmigo; todavía tengo amigos. Pero claro, es nuestro trabajo. Cuando viene la oportunidad, tenía que intentarlo. Los dos años en Madrid fueron los mejores deportivamente", concluyó.