Magyar y el ajuste de cuentas con la corrupción de Orbán

2026/09/29

El nuevo Gobierno de Hungría prometió esclarecer los casos de corrupción en el sistema de su predecesor, Viktor Orbán, recuperar el patrimonio malversado y exigir responsabilidades a los culpables.

Para alcanzar este objetivo, el primer ministro, Péter Magyar, inició a finales de junio de 2026 la llamada "Operación Purgatorio".

No obstante, todavía no se han producido "purgas" a gran escala en el aparato estatal. Lo que sí se ha logrado es detener una parte de los flujos de fondos públicos destinados a empresarios cercanos a Orbán.

Además, la policía y la fiscalía han citado a unas pocas personas, en su mayoría desconocidas. El número de detenciones ha sido aún menor. Asimismo, la recién creada autoridad para la recuperación de activos aún no ha comenzado a funcionar.

Hace unos días, dos destacados diputados y exministros fueron detenidos por acusaciones de corrupción. La operación, que tuvo lugar en el Parlamento húngaro, fue retransmitida en directo a través de las redes sociales, como si fuera un espectáculo.

La cuestión ahora es hasta qué punto la Operación Purgatorio seguirá siendo un espectáculo y si la Justicia investigará los casos de corrupción de forma independiente y conforme al Estado de derecho.

Financiación ilegal de partidos políticos, soborno

El 28 de septiembre de 2026, el grupo parlamentario del gobernante Partido Tisza levantó la inmunidad de dos diputados del bando opositor de Orbán: Balázs Hanko, exministro de Cultura e Innovación y diputado del partido de Orbán, Fidesz, y Miklós Seszták, exministro de Desarrollo y actualmente diputado del pequeño Partido Popular Demócrata Cristiano (KDNP), que desde 2010 era un partido satélite de Fidesz. Ambos son investigados por corrupción.

Miklos Sesztak habla por teléfono celular.
Balázs Hanko, exministro de Cultura e Innovación, es acusado de haber aceptado unos 30 millones de euros en sobornos.Imagen: Robert Szaniszlo/ZUMA/IMAGO

Balasz Hanko no formaba parte de aquellos que, dentro del sistema de Orbán, se enriquecieron a gran escala. Sin embargo, es un ejemplo de la práctica habitual bajo el mandato de Orbán de utilizar sistemáticamente fondos públicos para financiar a su propio partido, a las redes clientelares de Orbán, las campañas electorales y las acciones de propaganda.

Concretamente, se sospecha que Hanko habría asignado ilegalmente, en los años 2025/26, el equivalente a unos 50 millones de euros procedentes del Fondo Nacional de Cultura (NKA), que él mismo supervisaba, entre otros fines, para la campaña electoral.

Por su parte, Miklós Sesztak es uno de los diputados húngaros más ricos. Se sospecha que, como ministro, aceptó, junto con un cómplice, el equivalente a unos 30 millones de euros en sobornos entre 2015 y 2018. Se trataba de contratos relacionados con la empresa estatal húngara de autobuses Volanbusz y con el sector de la construcción.

Atrincherado en el Parlamento con mujer e hijos

Tras la suspensión de su inmunidad, Sesztak se dirigió directamente a la Fiscalía, donde quedó en prisión preventiva. No así Balazs Hanko, quien se presentó en el Parlamento acompañado de su mujer y sus cuatro hijos adolescentes. No abandonó el recinto hasta que la presidenta del Parlamento le instara por escrito a abandonar el lugar.

Todo se retransmitió en directo en la página de Facebook de Viktor Orbán. A última hora de la noche, los medios de comunicación húngaros informaron que Hanko había sido puesto en prisión preventiva.

Balazs Hanko en una rueda de prensa tras abandonar el Parlamento.
27 de julio de 2026: Balazs Hando, diputado del Fidesz y exministro de Cultura e Innovación, comparece ante la prensa tras abandonar el Parlamento de Budapest.Imagen: Balint Szentgallay/NurPhoto/picture alliance

También levantan inmunidad de Magyar

Previamente, el propio primer ministro, Péter Magyar, había solicitado expresamente que se levantara su propia inmunidad en relación con un caso que figura en los expedientes como robo.

En junio de 2024, Magyar le arrebató el teléfono a un hombre que lo había grabado sin su permiso en una discoteca y lo arrojó al Danubio, donde fue encontrado posteriormente. La hábil maniobra de relaciones públicas del jefe de Gobierno sirve para demostrar que se aplican los mismos criterios para todos.

Polémica en torno al fiscal general

Magyar también se pronunció con elocuencia sobre el Poder Judicial húngaro. Elogió a los empleados judiciales de rango más bajo y acusó, sobre todo, a la dirección de la Fiscalía General de haber encubierto una y otra vez casos de corrupción, calificándolos de "colaboradores del sistema de Orbán". Sus palabras fueron pronunciadas en el contexto de una polémica actual en torno al nombramiento de un nuevo fiscal general.

El grupo parlamentario del Tisza rechazó al candidato Zoltán Szathmary, propuesto por el presidente del país, puesto que el hermano de Szathmary trabaja en la Oficina de Protección Constitucional y, en el ejercicio de sus funciones, fue imputado en un proceso político en curso.

La mayoría de los húngaros tienen elevadas expectativas de que se produzca un rápido ajuste de cuentas con el pasado. De ahí que Magyar y su Gobierno se enfrenten al dilema de tener que maniobrar entre el Estado de derecho y lo que espera la sociedad.

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(vt/ms)