Entender cómo tomamos decisiones es clave para diseñar intervenciones que realmente funcionen, según un experto en comportamiento

2026/08/30

El especialista mencionó diferentes factores que impactan al momento de decidir y señaló que conocerlos es clave para poder modificar una conducta.

30 de agosto 2026, 20:17hs

El ser humano se enfrenta a miles de decisiones pequeñas y complejas en el día a día. (Foto: Freepik).

Cuáles son los factores que impactan en la toma de decisiones cotidianas. (Foto: Freepik).

Las decisiones que tomamos cada día están condicionadas por muchos factores que suelen pasar desapercibidos: sesgos, normas sociales y características del contexto, entre otros. Por eso, entender cómo influyen esos elementos al momento de decidir es crucial para diseñar intervenciones que ayuden a modificar una conducta.

Así lo explicó Tomás García, máster en Administración Pública por la Universidad de Columbia y Lead Behavioral Scientist en Verily, una empresa del grupo Alphabet que desarrolla herramientas de salud.

“Entender cómo tomamos decisiones es crucial para diseñar intervenciones que realmente funcionen. Sin comprender los sesgos y el contexto, no hay cambio sostenible”, señaló en una entrevista con Ticmas y publicada por Infobae.

Cómo influyen el contexto y las normas sociales en las decisiones cotidianas

De acuerdo con García, el entorno influye “mucho y casi siempre”. Para explicar este punto, mencionó el experimento de Asch, en el que los participantes debían comparar la longitud de una línea mientras el resto de las personas presentes, que eran cómplices del investigador, daban a propósito una respuesta incorrecta.

El experto Tomás García explicó cómo el entorno influye en la toma de decisiones. Foto: LinkedIn Tomás García

El experto Tomás García explicó cómo el entorno influye en la toma de decisiones. Foto: LinkedIn Tomás García

El 35% de los participantes siguieron las opiniones del resto incluso cuando sabían que su respuesta era incorrecta. Esto pasa mucho. El contexto pesa en el eje de nuestras preferencias, seguimos la corriente y nos apegamos a las opiniones de los demás, probablemente por miedo a desencajar”, detalló.

No obstante, aclaró que las normas sociales también pueden utilizarse para favorecer determinadas conductas. “Hay muchos estudios que muestran cómo se puede alentar a un comportamiento deseado mostrando que la mayoría también lo hace. Por ejemplo, como se demostró en varios experimentos relacionados al ahorro energético o a campañas de educación sexual”, señaló.

Cómo influye la búsqueda de la certeza aunque no sea la opción más conveniente

Otro de los factores que intervienen en la toma de decisiones es la búsqueda de control. Según García, los seres humanos son irracionales y, al mismo tiempo, tienen una fuerte preferencia por la certeza.

En ese sentido, recordó un estudio en el que los participantes preferían ganar 30 dólares con seguridad antes que tener un 80% de probabilidades de obtener 45 dólares.

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“Hay mucha investigación sobre nuestra aversión a las pérdidas, el apego al status quo, y cómo nos aferramos a nuestras opiniones a través de sesgos confirmatorios. Pero gran parte de la explicación tiene que ver con que cambiar nos da miedo e implica un gasto de energía, una movilización de recursos, y eso al cerebro no le gusta mucho”, explicó.

Dos sistemas mentales y el peso de los sesgos cognitivos

El especialista indicó que las personas tienen dos modelos mentales:

Necesitamos el sistema 1 para acciones como lavarnos los dientes o tocar un timbre, mientras que el sistema 2 es crucial para situaciones que requieren mayor análisis, como una conversación importante con nuestra pareja o resolver una ecuación matemática en el colegio”, precisó.

Los sesgos cognitivos son atajos mentales automático que usa nuestro cerebro para tomar decisiones rápidas sin gastar demasiada energía (Foto: Shutterstock)

Los sesgos cognitivos son atajos mentales automático que usa nuestro cerebro para tomar decisiones rápidas sin gastar demasiada energía (Foto: Shutterstock)

El problema aparece cuando ambos mecanismos no se utilizan de manera equilibrada. “Con el fin de ahorrar energía y tiempo, utilizamos, por ejemplo, el sistema 1 para escenarios que demandan cierto juicio analítico, y de esta manera caemos en errores sistemáticos”, advirtió.

De acuerdo con el experto, los sesgos cognitivos nacen justamente de este tipo de situaciones. Entre tantas variantes, destacó especialmente el sesgo de anclaje, que ocurre cuando “asociamos a alguien rápidamente con un estereotipo que está disponible en nuestro inconsciente, basándonos únicamente en una primera experiencia o interacción”.

“Falta profundidad y compasión en el entendimiento del otro, y prima la construcción rápida de la idea. Atajos como estos nos ahorran energía, pero nos quitan humanidad”, enfatizó.