Publicado 21/09/2026 - 7:40 CEST•última actualización 7:48
Los 18 sospechosos de cometer el asesinato, en 2021, del entonces presidente de Haití Jovenel Moïse han sido trasladados a Florida para ser juzgados, según informaron este domingo las autoridades estadounidenses.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Moïse, de 53 años, fue abatido a tiros el 7 de julio de 2021 en su residencia privada por un grupo contratado de unos 20 mercenarios colombianos con formación militar. Su equipo de seguridad no intervino para protegerlo. "Las detenciones múltiples e internacionales de hoy subrayan el compromiso continuo del FBI de llevar ante la justicia a todos los participantes en este complot", declaró en X el agente especial del FBI Brett Skiles.
En el mismo mensaje, el fiscal federal Jason Reding Quinones escribió: "18 trasladados en avión militar desde Haití para enfrentar la justicia estadounidense en el Distrito Sur de Florida. Cinco años después, seguimos llevando acusados ante los tribunales estadounidenses y aún no hemos terminado", añadió Quinones, señalando que hasta ahora han sido imputados 30 sospechosos por el asesinato.
Entre los extraditados figura uno de los principales sospechosos de la investigación, Joseph Felix Badio, exresponsable anticorrupción del Ministerio de Justicia de Haití, según indicaron a la agencia AFP fuentes del Gobierno haitiano y de la Policía.
Los demás son mercenarios colombianos, según las mismas fuentes. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Colombia difundió el domingo un comunicado en el que afirma que sigue de cerca "la transferencia de 17 ciudadanos colombianos desde la República de Haití a Estados Unidos".
En el texto se precisa que Bogotá "no intervino en la decisión ni en el proceso que condujo a la transferencia de sus ciudadanos a Estados Unidos, asunto que corresponde a la jurisdicción de las autoridades competentes de los países implicados".
En mayo, cuatro hombres fueron condenados por un tribunal federal de Miami por cargos que incluyen conspiración para matar o secuestrar a Moïse; conspiración para proporcionar apoyo material y violación de la Ley de Neutralidad de Estados Unidos para participar en una operación militar ilícita en el extranjero. Los acusados se enfrentan a posibles condenas de cadena perpetua.
Los cuatro estaban vinculados a CTU, una empresa privada de seguridad con sede en Florida, y fueron atraídos al complot por la perspectiva de conseguir contratos lucrativos en caso de la destitución de Moïse, según los fiscales federales. En relación con el asesinato, los tribunales estadounidenses, que tienen jurisdicción sobre complots gestados en territorio estadounidense, ya han imputado a 11 personas.
Haití se ha sumido en un caos aún mayor desde el asesinato de Moïse y actualmente no tiene presidente. El país se prepara para celebrar el 13 de diciembre sus primeras elecciones presidenciales y legislativas desde 2016, así como un referéndum sobre la Constitución, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan.
Las bandas controlan alrededor del 80% de la capital, Puerto Príncipe, y delitos violentos como secuestros para exigir rescate, robos a mano armada y robos de vehículos asolan la empobrecida nación. Una fuerza armada respaldada por Naciones Unidas y encargada de ayudar a la Policía local en la lucha contra las bandas no estará completamente desplegada en octubre como estaba previsto, según informó su portavoz a comienzos de este mes.
Fuentes adicionales • AFP