Es muy difícil entender el razonamiento de hoy en día sin la influencia de los grandes filósofos de la historia. Los pensadores clásicos como Demócrito o Anaxágoras fueron referentes para el pensamiento occidental, pero en los siglos posteriores aparecieron los modernos.
Uno de esos filósofos modernos que también ha influido en le pensamiento actual es François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire, un escritor, historiador, filósofo y abogado en plena etapa de la Ilustración en Francia. Nacido en 1694, su vida estuvo marcada por la crítica permanente al poder y la defensa de la libertad de expresión.

Además, fue uno de los presos de la famosa cárcel de la Bastilla y fue exiliado a Inglaterra, en ambas ocasiones por desafiar el poder establecido con sus declaraciones o sus enseñanzas. Igualmente, tuvo conflictos con la iglesia porque criticaba ferozmente el fanatismo religioso y sus actividades.
Voltaire vivió circunstancias diferentes a lo largo de su vida y tuvo que lidiar con los malos tratos de la cárcel, y habló claro de cuál era para él el sentido de la vida, uno de los conceptos más buscados por la humanidad durante toda la historia.

La cita exacta que utilizó Arouet en su obra 'Cándido' fue "la vida no consiste en tener todas las respuestas, sino en no dejar nunca de hacer preguntas". Lo que trata de decir es que vivir bien significa conservar la curiosidad y aceptar que podemos equivocarnos para mantener la voluntad de seguir aprendiendo.
Para Voltaire, el fanatismo religioso y los abusos de poder eran una de las grandes preocupaciones de la libertad de la sociedad, por eso asegura que una persona es verdaderamente libre cuando puede cuestionar lo que se suele presentar como una verdad incuestionable.
Voltaire era muy consciente de que uno no puede elegir muchas de sus circunstancias. En una época en la que las clases sociales y las jerarquías empezaban a estar muy presentes, el filósofo consideraba que hay que fijarse más en uno mismo y en lo que puede controlar antes que en todo lo externo. Además, trataba de centrar su existencia en la mentalidad más profunda.