Expertos anticipan que las empresas chilenas pueden beneficiarse en Perú en el gobierno de Fujimori - La Tercera

2026/07/30

Este martes Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú. Para las empresas chilenas, el cambio de signo político podría ser una oportunidad. Las inversiones de las compañías en el país vecino suman US$20 mil millones, por lo que un gobierno más proempresa podría generar beneficios.

Fujimori propuso en campaña reducir el déficit fiscal al 2031 eficientando el gasto; así como eliminar más de 500 trámites administrativos y recortar en 40% en tiempo de tramitación de proyectos de inversión.

Al 2031 se propuso atraer entre US$5.000 millones y US$7.000 millones de dólares adicionales.

En su primer discurso tras asumir el cargo, anunció un incremento de 15% del salario mínimo, medida que será acompañada de un bono compensatorio por única vez para las micro y pequeñas empresas, con el fin de que las ayude a incorporar trabajadores a la formalidad y “afrontar responsablemente” el mayor costo laboral, apuntó.

En 2025 Perú registró un PIB de US$341 mil millones tras reportar un crecimiento de 3,4%, y para este 2026 se estima un 2,8%.

Las empresas chilenas en el país abarcan desde las telecomunicaciones a la minería. Entel, Copec y Sigdo Kopper son algunas de ellas, a las que se suman Falabella a través de Sodimac, Tottus y Banco Falabella; Cencosud con Wong y Metro, además de Plaza y Parque Arauco.

A esto se suman las constructoras Salfacorp, Paz, Besalco, Echeverría Izquierdo e Ingevec; y la compra en 2023 del 19% de la minera Buenaventura por parte de Antofagasta PLC, por la que desembolsó US$539 millones.

En el sector financiero, se encuentran AFP Habitat Perú y Prudential AGF Perú, controladas por ILC y la multinacional Prudential Financial; y LarrainVial.

Las expectativas

Cristián Araya, gerente de Inversiones de CASA Wealth Management, señala que “las expectativas de las compañías chilenas, me parece aspiran a buscar estabilidad en los flujos provenientes desde Perú”, aunque apunta que “la nueva gobernante tendrá la misión de dar tranquilidad y estabilidad en el puesto, y claramente buscará fomentar la industria local por sobre la extranjera, pero también es claro que las inversiones potentes que realmente generen cambios en el empleo o el PIB, deben ser consensuadas y atraídas desde el extranjero, y donde Chile forma parte”.

Una señal de estabilidad fue la dada a inicios de julio, cuando Fujimori anunció que Julio Velarde continuará como presidente del Banco Central de Reserva del Perú por otros cinco años. Velarde preside la entidad desde 2006, y ha sido señalado como un factor relevante en el desempeño de la economía peruana.

Para Rodrigo Godoy, gerente Research Renta Variable Credicorp Capital, explica que, si bien, independientemente del ciclo político, la economía peruana “ha sido muy resiliente, en tanto la paridad cambiaria se apreció consistentemente durante 2025 y se ha mantenido estable este año, sería esperable que las expectativas de negocios para las empresas chilenas se solidifiquen bajo la nueva administración dada su clara orientación promercado”.

“Por ahora, diríamos que las expectativas se mantienen. Sin embargo, existe un potencial sesgo positivo hacia adelante si la nueva administración logra fortalecer la confianza, acelerar proyectos de inversión y entregar señales de estabilidad política”, apunta.

Guillermo Araya, gerente de estudios de Renta4, señala que hay altas expectativas respecto de lo que pueda hacer Keiko Fujimori, y que, más allá de que vaya a aplicar políticas económicas que puedan considerarse pro mercado, “está el desafío de dar estabilidad política al país, teniendo en cuenta que en Perú han gobernado ocho presidentes en los últimos diez años. Por lo tanto, la mirada debe ser diferente a la que tenemos en Chile”.

Sin embargo, advierte que “el primer desafío es no ser derrocada por el Congreso conformado por un sinnúmero de partidos, es decir, hay demasiada atomización y eso atenta en contra de la propia democracia. Por lo tanto, el primer desafío es consolidar el sistema democrático y con ella al mando. Una segunda etapa será la de implementar cambios que faciliten el crecimiento y comercio internacional, pero donde el pilar fundamental esté basado en garantizar estabilidad. En caso que se vaya consolidando su gobierno y no sea cuestionado por el Congreso, entonces la valorización de las empresas chilenas sí se vería realmente favorecida”.

Sin embargo, Cristián Araya indica que “no veo repuntes agresivos en las exposiciones allá, pero si se establece un marco de tranquilidad y seguridad, podrían estabilizar los flujos operativos, y las variaciones cambiarias, y con ello, potenciar acuerdos, aumentar otros y diversificar o atraer mas proyectos”.

Por otra parte, Godoy sostiene que la “apuesta” de las empresas chilenas en Perú “responde más bien a factores estructurales, más que puntuales con relación al sesgo de una determinada administración de gobierno”.

NEWSLETTER

NewsletterPulso PMLunes a viernes, 12:30 PMLo más relevante en mercados, empresas y negocios: información oportuna, contexto y contenido para tomar mejores decisiones.

Al suscribirte estás aceptando los Términos y Condiciones y las Políticas de Privacidad de La Tercera.