F1 2027: 24 carreras, 10 sprints y un calendario que llega casi a Navidad

2026/09/24

La Fórmula 1 ya tiene calendario para 2027 y, como era de esperar, no ha utilizado la ocasión para reducir la carga de trabajo ni para replantearse el sentido de las carreras sprint. Al contrario: mantiene los 24 grandes premios, eleva a diez las pruebas cortas del sábado y prolonga la temporada hasta prácticamente rozar la Navidad. El Podcast Técnica Fórmula 1 se prepara, en este segundo episodio de la semana, para el año próximo.

Más no significa, necesariamente, mejor

Hay novedades atractivas, como los regresos de Portimão, Spa y Turquía, aunque se queda fuera Barcelona a la espera de la vuelta en 2028 con el nuevo acuerdo de celebración en años alternos por el traslado a Madrid del GP de España anual. Pero el conjunto vuelve a responder a la misma filosofía: si existe un hueco disponible, hay que llenarlo. El campeonato ya no organiza una temporada. La exprime. La gran novedad será la celebración de diez carreras sprint. La Fórmula 1 continúa ampliando un formato que nació como experimento, después se consolidó y ahora amenaza con extenderse a casi la mitad de los fines de semana.

El problema no es que una sprint resulte siempre negativa. En determinados circuitos puede añadir interés, alterar la preparación de los equipos y obligarlos a tomar decisiones con menos información. Al reducirse los entrenamientos, aumenta la posibilidad de que alguien se equivoque con la puesta a punto.

Pero eso no significa que el formato funcione en cualquier pista. La inclusión de Mónaco resulta especialmente difícil de justificar. Si la carrera principal ya ofrece enormes dificultades para adelantar, cuesta imaginar qué puede aportar una prueba más corta, con menos margen estratégico y unos pilotos que evitarán correr riesgos antes del Gran Premio.

Una sprint en Mónaco puede convertirse simplemente en otra procesión, solo que más breve. La elección de los circuitos debería responder a sus características deportivas, no a la necesidad de colocar diez pruebas en el calendario. Hay pistas en las que una salida adicional puede generar acción. En otras, únicamente multiplica un problema que ya conocemos.

Una temporada al límite

Veinticuatro grandes premios significan, además, una sucesión continua de viajes, montajes, desmontajes y fines de semana de competición. Desde fuera puede parecer que la carga recae exclusivamente sobre los pilotos. Son quienes aparecen en televisión y quienes ofrecen las declaraciones más visibles. Sin embargo, cada carrera implica el desplazamiento de centenares de trabajadores de los equipos, la organización, la realización televisiva, los proveedores y los medios de comunicación.

Para muchos de ellos, la temporada comienza antes de la primera carrera y termina después de la última. Cerrar el campeonato prácticamente en Navidad vuelve a reducir al mínimo el tiempo disponible para descansar, preparar la siguiente temporada y atender una vida familiar que el calendario parece considerar secundaria.

La situación se agrava con los tripletes. Tres grandes premios consecutivos pueden resultar muy atractivos para el espectador, pero representan una enorme exigencia logística y humana.

En la parte final de la temporada 2026 todavía quedan tres de esos bloques. La experiencia, sin embargo, no parece haber servido para reducirlos. La Fórmula 1 habla continuamente de eficiencia, sostenibilidad y bienestar, pero después diseña calendarios que obligan a cruzar continentes durante casi todo el año.

Un comienzo demasiado optimista

La pretemporada y las dos primeras carreras volverán a celebrarse en Oriente Próximo. Sobre el papel, la decisión puede tener cierta lógica por las condiciones meteorológicas, las instalaciones disponibles y la cercanía entre algunas de las sedes.

El problema es que el calendario parece construido bajo el supuesto de que para entonces todos los factores de inestabilidad en la región habrán desaparecido. Ojalá sea así.

Pero organizar el comienzo de la temporada alrededor de un escenario tan optimista obliga a preguntarse si la Fórmula 1 cuenta con alternativas reales o si volverá a improvisar en caso de que las circunstancias no evolucionen como espera.

Un campeonato mundial necesita planificación, pero también capacidad de adaptación. No basta con publicar un calendario perfecto sobre el papel y confiar en que la realidad se acomode a él.

Portimão, Spa y Turquía: tres regresos bienvenidos

No todo resulta negativo. La presencia de Portimão, Spa y Turquía recupera tres circuitos con personalidad propia. Portimão ofrece desniveles, curvas ciegas y un trazado muy diferente de los urbanos modernos. Spa continúa siendo una referencia histórica y técnica, incluso cuando los coches actuales no siempre permiten las carreras que esperamos. Turquía, con la curva 8 como gran emblema, también proporciona un desafío reconocible para pilotos y monoplazas.

Sus regresos son una buena noticia porque el calendario necesita circuitos que se distingan entre sí. La Fórmula 1 ha incorporado durante los últimos años numerosos trazados urbanos asociados a grandes ciudades, eventos sociales y oportunidades comerciales. Algunos funcionan bien; otros se parecen demasiado entre ellos o dependen de factores externos para producir carreras interesantes.

Recuperar pistas con carácter ayuda a equilibrar esa tendencia. La cuestión es qué precio deportivo, económico o logístico se ha pagado para incluirlas y cuánto tiempo permanecerán antes de volver a desaparecer.

El calendario también define el campeonato

Un calendario no es una simple lista de fechas. Influye directamente en el desarrollo del Mundial. La acumulación de carreras favorece a los equipos con estructuras más profundas, capaces de reaccionar mientras compiten y de mantener el desarrollo durante toda la temporada. También aumenta la posibilidad de que un piloto o una escudería atraviesen varias pruebas consecutivas sin tiempo suficiente para solucionar sus problemas.

Las diez sprints añadirán más puntos, más salidas y más oportunidades de sufrir accidentes o averías. También modificarán la manera de gestionar componentes y penalizaciones. Todo ello puede generar incertidumbre, pero no necesariamente una competición mejor.

Existe una diferencia entre un campeonato intenso y uno saturado. La intensidad surge de la igualdad, de la variedad de circuitos y de una lucha deportiva abierta. La saturación consiste en añadir carreras hasta que cada gran premio pierde parte de su importancia.

La Fórmula 1 de 2027 tendrá novedades interesantes y algunos regresos muy esperados. Pero también será más larga, más cargada y estará más fragmentada por un formato sprint que continúa creciendo sin haber demostrado que funcione en todas partes.

Veinticuatro grandes premios y diez sprints pueden ofrecer muchas horas de competición. La pregunta es si ofrecerán más Fórmula 1 o simplemente más contenido.