A primera lectura, el oficialismo habría ganado la elección de contralor general de Cuentas, con Elfego Castañón, pero observadores creen que el apoyo de la oposición advierte sobre una gestión al servicio de la clase política, por lo que piden independencia.
Castañón es hermano del diputado oficialista Duvalier Castañón. No era la primera opción de la oposición, que la semana pasada apostaba por Giovanni Castellanos, pero en menos de ocho días cambió de criterio.
En la sesión de este 6 de octubre, el pleno del Congreso, casi unánime, votó por Elfego Castañón como nuevo jefe de la Contraloría General de Cuentas (CGC) para el período 2026-2030.
Castañón rindió ese mismo día juramento ante la Constitución Política de la República y declaró poco después a la prensa que tendrá una gestión independiente y que no tiene compromisos.
Pero esas palabras no terminan de convencer a los observadores, quienes consideran necesario prestar atención a las decisiones que tome Castañón al frente de la CGC, entre ellas, el nombramiento de los subcontralores.
Castañón dijo que la institución tiene más de mil 500 profesionales aptos para esos puestos, con lo que trató de desvanecer cuestionamientos por aparentes acuerdos para ocupar esos cargos en la CGC.

El nuevo contralor comienza su gestión el martes 13 de octubre, a poco más de tres meses de la fecha programada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para convocar a las elecciones generales del 2027.
Aunque la principal tarea de la CGC es velar por el buen uso de los recursos públicos, también es un actor protagónico del evento electoral, lo que, según observadores, pondrá a prueba su independencia.
¿Sin sesgos?
Los 154 votos a favor de Castañón no son “normales”, según los observadores, quienes temen que las negociaciones políticas que no son públicas puedan poner en riesgo la dirección objetiva de la CGC.
“Es un reflejo o espejismo de lo que pasó con el TSE, los diputados buscan un contralor gris, no bueno ni malo, pero que les permita operar en las elecciones 2027 con sus respectivos candidatos a cargos de elección popular”, aseguró Alejandro Solózano, analista y observador independiente.
El experto dio acompañamiento a los procesos de segundo grado de este 2026. El último puesto en juego fue la CGC, que ahora demostrará, según su lectura, cómo será el panorama político y legal para las elecciones del 2027.
“Habrá que entender cuáles serán los patrones que se adapten en la CGC, junto a amparos de la Corte Suprema de Justicia y la Corte de Constitucionalidad, pero con esto se terminan de configurar los actores y ya sabemos con qué tablero se va a jugar en el 2027”, dijo.
Christa Walters, presidenta del Movimiento Cívico Nacional (MCN), también ve como principal reto del nuevo contralor la independencia, ya que su cercanía con el oficialismo es una sombra que solo con actos se podrá quitar.
“Es sorprendente ver esa cantidad de votos por un candidato, en otras elecciones no se había visto un consenso tan grande. Con esta decisión destaca que se coloca al frente de la institución alguien que sea hermano de un diputado oficialista”, indicó.

Algunos aspirantes a candidatos en las elecciones generales del 2023 denunciaron criterios discrecionales de la CGC para emitir finiquitos. Ahora el análisis quedará en la nueva Contraloría a cargo de Castañón.
“Ahora el tema electoral es otro de los retos. En otros ciclos no cobraba tanta atención la elección de contralor, pero ahora sí, por las elecciones 2027, es la Contraloría General de Cuentas quien emite los finiquitos que condicionan quien puede o no participar”, precisó Walters.
Fiscalizar al Gobierno
Los expertos opinan que uno de los roles de la CGC es prevenir cualquier acto que lleve al mal uso de los recursos públicos, por lo que ven positivos los proyectos que ya tiene la institución.
Pero es necesario que esas herramientas se gestionen de manera objetiva. Por ello, advierten de que es vital que la afinidad con el Gobierno de Bernardo Arévalo del hermano del nuevo contralor no se refleje en la estrategia de trabajo.
“Probablemente las designaciones a los Consejos de Desarrollo e incentivos del Ejecutivo, no basta solo con que se ejecute, sino que el contralor vea la calidad de ese gasto y cómo repercute en la ciudadanía”, enfatizó Solórzano.
Walters también opinó que es vital observar la forma en que la CGC cuidará el presupuesto nacional del 2027, que pudo ser una de las monedas de cambio para consolidar el apoyo oficialista y de oposición para la elección del contralor.
“Creo que mucho de lo que se apruebe en las próximas semanas en el Congreso estará condicionado en el presupuesto 2027, por ende, fue la moneda de cambio que se va a estar utilizando estos meses, incluyendo contralor”, concluyó.
Para la elección de Castañón había 155 diputados marcados y solo votó en contra su propio hermano, lo que el contralor electo calificó como una muestra de independencia antes de su toma de posesión.