El sector agrario atraviesa uno de sus peores momentos después de uno de los veranos más calurosos de los últimos años, una situación que ha arrasado numerosas cosechas y a la que se suma el encarecimiento de los carburantes. Entre los más afectados se encuentran los cultivos de viñedo, tal y como han denunciado varios viticultores y asociaciones del sector.
Uno de los afectados es Gil Coma, viticultor de Gelida, que en una intervención en 'Tot es mou' denunció la situación. El problema, además, es que la cosecha se está comprando muy por debajo del coste de producción. Ya no es que no generen beneficios, es que generan pérdidas.

"Si yo quisiera, esta uva que ahora mismo hay aquí, que no se ha vendido, la podría haber vendido, pero no la he recogido, a pesar de tener incluso pactada con alguna bodega la posibilidad de entregarla. ¿Pero cuál es el problema? Que nos la compran a 20 céntimos o menos. Cuando el Institut Català de la Vinya i el Vi (INCAVI) ha hecho un estudio que dice que el coste de producción de la uva base para cava ha estado entre 0,53 y 0,56 euros por kilo", explicó.
Este viticultor de Gelida ha tomado la decisión de no recoger la cosecha, por mucho que la pérdida sea superior: "Lo que he decidido es un pequeño acto de rebeldía, porque en el fondo ningún agricultor debería dejar la cosecha sin recoger, la uva sin vendimiar. Seguramente quien esté ahora escuchando estas declaraciones o viendo estas imágenes pensará: 'Hombre, siempre es mejor venderla a bajo precio que no venderla, porque entonces las pérdidas son superiores'. Evidentemente, si no la vendes, la uva se queda aquí".

Sin embargo, el agricultor considera que es necesario poner freno a esta situación: "Pero es que si no paramos, si no frenamos esta rueda en la que estamos metidos, este año nos la están comprando a 20 céntimos. Pero es que el año pasado, esta misma uva que nos compran a 20 céntimos e incluso menos, la vendíamos a 30. O lo paramos de alguna manera o cada año iremos a peor".