
Los Gobiernos Regionales del Perú acordaron fortalecer las acciones de prevención, vigilancia y fiscalización frente al avance de la minería ilegal, la tala ilegal y otras actividades que amenazan las Áreas de Conservación Regional (ACR). El compromiso quedó establecido en la Declaración de Cusco, suscrita al cierre del III Congreso Nacional de Áreas de Conservación Regional, realizado del 6 al 9 de septiembre en la región Cusco.
El documento plantea una ruta regional preventiva para identificar y atender de manera oportuna las principales amenazas que afectan estos territorios. Entre las medidas acordadas figura la incorporación de tecnología para fortalecer los sistemas de alerta temprana y el monitoreo en tiempo real, además del desarrollo de protocolos para evaluar y fiscalizar actividades que puedan afectar los objetivos de conservación, en coordinación con las entidades competentes.
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La declaración también contempla impulsar acciones de saneamiento físico-legal y estrategias institucionales orientadas a reducir la minería y tala ilegales, además de otros usos incompatibles con las áreas destinadas a la conservación. En ese marco, los Gobiernos Regionales reconocieron la necesidad de fortalecer la capacidad operativa de las ACR para responder a las amenazas que enfrentan.
Para ello, acordaron priorizar de manera progresiva la asignación de personal, equipamiento, logística y herramientas tecnológicas destinadas a las labores de vigilancia, monitoreo, control y conservación. El documento plantea, además, reducir el impacto de la rotación de funcionarios y asegurar la continuidad de las jefaturas y equipos técnicos, con el objetivo de evitar que los cambios de administración interrumpan los procesos de gestión.
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A esta medida se suma el fortalecimiento de los comités de gestión y otros espacios de coordinación, con participación de comunidades, organizaciones territoriales y otros actores vinculados a las ACR. Asimismo, se propone fortalecer y actualizar el Sistema de Información de las Áreas de Conservación Regional (SIRAC), además de mejorar los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas sobre los recursos destinados a la gestión de estos territorios.
Otro de los acuerdos busca modificar los mecanismos de asignación presupuestal para habilitar y asegurar recursos provenientes del canon destinados a la conservación y manejo de las ACR, como parte de una estrategia orientada a garantizar su sostenibilidad en el tiempo.
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Según el documento, cada área deberá identificar de forma progresiva sus brechas financieras y costos esenciales, con el fin de incorporarlos en la programación multianual y articular recursos provenientes del presupuesto regional, la inversión pública, la cooperación internacional, los Mecanismos de Retribución por Servicios Ecosistémicos (MERESE) y otras fuentes compatibles.
La Declaración de Cusco también plantea fortalecer los Sistemas Regionales de Conservación como espacios permanentes de coordinación y planificación, que articulen las ACR con otras modalidades de conservación y con las prioridades de desarrollo de cada territorio. En esa línea, los Gobiernos Regionales acordaron promover evaluaciones sistemáticas de la biodiversidad y establecer líneas base que permitan orientar las decisiones de conservación, restauración, vigilancia e inversión.
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El acuerdo también busca incorporar criterios vinculados a biodiversidad, servicios ecosistémicos, riesgo y conectividad en los instrumentos de planificación territorial y en las carteras de inversión de cada región. Estos compromisos formarán parte de una agenda de seguimiento a cargo de la Red Nacional de Áreas de Conservación Regional, cuyos avances deberán ser evaluados de manera periódica y reportados en los espacios nacionales de coordinación.
Los resultados de este seguimiento también serán presentados en el próximo Congreso Nacional de ACR, instancia donde los Gobiernos Regionales revisarán el cumplimiento de los compromisos asumidos en Cusco y evaluarán posibles ajustes a la ruta de trabajo establecida.
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Los acuerdos alcanzados en Cusco tendrán continuidad en Ucayali, región que fue elegida como sede del IV Congreso Nacional de Áreas de Conservación Regional, previsto para 2027. El próximo encuentro permitirá revisar los avances de la agenda acordada y continuar el intercambio de experiencias entre los Gobiernos Regionales para fortalecer la gestión de estos territorios.
La elección de Ucayali como sede permitirá continuar descentralizando este espacio de coordinación nacional y llevar la discusión sobre conservación regional a una de las principales regiones amazónicas del país.