«Gorosito ya los espera»: los refuerzos que cambiarán el equipo de San Lorenzo

2026/08/06

(BUENOS AIRES).- San Lorenzo cerró cinco incorporaciones sobre el cierre del mercado de pases —Juan Pablo Álvarez, Gustavo Del Prete, Emiliano Amor, Danilo Arboleda y Martín Río— después de levantar una inhibición de la FIFA con el pago de una deuda cercana a los 80 mil dólares. El entrenador Néstor Gorosito ya los tiene a disposición para darle un giro al plantel que afrontará el Torneo Clausura y que el domingo recibirá a Huracán en el Pedro Bidegain.

La dirigencia encabezada por Marcelo Culotta aceleró las gestiones una vez saldado el incumplimiento con el delantero colombiano Andrés Peralta (70 mil dólares) y las sanciones administrativas restantes (10 mil). Con ese frente saneado de inmediato, el Ciclón se movió para cubrir los puestos que más dolían y para aportarle a Gorosito alternativas de peso en la mitad de la cancha y en la ofensiva.

Los refuerzos y el impacto en el once inicial

La defensa era la zona más urgente por la rotura de ligamentos de Gastón Hernández y la venta de Johan Romaña al León de México. Para esa zaga central llegaron dos apellidos con rodaje internacional. Emiliano Amor, campeón de la Copa Intercontinental 2024 con el seleccionado de Siria, se calzará el buzo de marcador zurdo; firmó hasta fines de 2027 con opciones de compra de 500 mil y 750 mil dólares en enero y julio del próximo año. A su lado, como marcador central derecho, se perfila el colombiano Danilo Arboleda, de 31 años, por quien San Lorenzo activó una cláusula de 350 mil dólares por el 70% del pase en Banfield. En su currículum figura la Champions League 2021 con el Sheriff Tiraspol, cuando le ganó 2 a 1 al Real Madrid en el Bernabéu.

El ataque sumó a Gustavo Del Prete, que en su paso por Estudiantes de La Plata dejó 45 partidos, 14 goles y 8 asistencias, aunque en el último semestre apenas acumuló 20 minutos oficiales en Atlas de México. Llega con un vínculo por 18 meses y una cláusula que le permite a San Lorenzo rescindir sin costo en diciembre de 2026, mientras que el jugador tiene una opción de salida que el club puede bloquear abonando 250 mil dólares. Su capacidad para asociarse y llegar al área lo convierte en candidato a ser titular desde el arranque. Para el mediocampo ofensivo, Juan Pablo Álvarez —debutó en Banfield en 2017 con Julio César Falcioni y disputó 174 partidos— llegó libre desde Gimnasia de Mendoza y firmó por 18 meses; es un volante de buen pie que puede jugar detrás del nueve o escorado.

El quinto refuerzo confirmado es Martín Río, volante central de 25 años que desembarcó a préstamo sin cargo desde Talleres de Córdoba por 12 meses, prorrogables por otros seis. San Lorenzo se guardó una opción de compra de 3 millones de dólares por el 75% del pase, mientras que Talleres se reservó una repesca en diciembre —con penalidad de 100 mil dólares— y otra en junio de 2027; si la ejecuta en diciembre para vender al jugador, deberá pagarle al Ciclón el 5% de la suma neta de la transferencia.

El recambio no termina en los nombres nuevos. De los siete refuerzos que habían llegado en la gestión de Sergio Costantino, apenas Rodrigo Auzmendi rindió: 15 partidos, 6 goles y 1.042 minutos que despertaron el interés de la dirigencia por comprar su pase. Mathias De Ritis sumó 1.368 minutos en 20 presentaciones pero nunca convenció y el cuerpo técnico ya pidió un lateral izquierdo. Luciano Vietto, la apuesta de mayor cartel, apenas completó 576 minutos y 5 titularidades por lesiones musculares, y fue uno de los cuatro futbolistas a los que se les pagó la totalidad de la deuda para rescindir.

Con las cuentas ordenadas y una política de contrataciones que fija los vínculos en términos brutos atados al tipo de cambio oficial, San Lorenzo se concentra en el clásico del domingo. La principal incógnita pasa por el arco: si antes del cierre del mercado aparece una oferta del exterior que convenza al club por el mundialista Orlando Gill, la dirigencia no descarta abrir la chequera por última vez.