La dirección de Alberto Núñez Feijóo defiende el acuerdo cerrado este lunes con Vox para el Senado como la respuesta a la "maniobra" de Pedro Sánchez de concurrir junto al Frente Amplio y otras formaciones de izquierda a la Cámara Alta.
"Hemos hecho lo que teníamos que hacer", resumen a EL ESPAÑOL en Génova.
Ambos partidos apuraron el último día del plazo, que expiraba esta medianoche, para anunciar un pacto fruto de semanas de negociación.
Vox lo comunicó primero y el secretario general del PP, Miguel Tellado, compareció después en Génova con unos cincuenta minutos de retraso.
El acuerdo tiene tres patas. En la primera, Vox no presentará candidatura propia en seis provincias: Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares.
Allí el PP cederá la segunda o tercera plaza de sus listas a un independiente propuesto por los de Santiago Abascal.
En los archipiélagos, donde se vota por islas, esos independientes solo irán en Tenerife, Gran Canaria y Mallorca. Fuentes de Génova aseguran que el PP no conoce ni controla quiénes serán.
La contrapartida del PP es la segunda pata: se retira en Gerona, Tarragona y Guipúzcoa. Los de Feijóo nunca han obtenido senador en las dos primeras y en la tercera no lo logran desde hace 26 años.
Por eso Génova lo presenta como una "cesión controlada" que no le cuesta escaños.
La tercera pata, la más técnica, afecta a catorce provincias: Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén.
En ellas, Vox presentará un único candidato en lugar de tres, y su votante podrá marcarlo a él y a dos aspirantes del PP.
En la práctica, el voto de la derecha deja de dispersarse.
En el sistema mayoritario del Senado, donde en la mayoría de provincias cada elector marca hasta tres nombres, concentrar papeletas permite arañar escaños que en 2023 se perdieron por la división.
Según las estimaciones que manejan las partes, PP y Vox podrían sumar entre 125 y 140 de los 209 senadores en juego el 29-N.
Solo en las seis provincias donde Vox se retira calculan ganar once o doce escaños.
En Tarragona, por ejemplo, ven una "alta posibilidad" de que Vox logre uno.
"Sánchez rabia porque hemos impedido su última maniobra", sostiene la dirección de Feijóo, que considera que el pacto "convierte una mayoría probable en una mayoría absoluta casi segura".
Respuesta del PSOE
Génova insiste en que no hay fusión: "Damos la respuesta que se esperaba de nosotros, pero no diluimos nuestras siglas".
El presidente difundió en X un vídeo sobre lo que le cuesta "al cerebro" distinguir el azul del verde.
"Dicen lo mismo. Votan lo mismo. Gobiernan juntos. Y ahora presentan listas conjuntas al Senado".
"Dicen lo mismo. Votan lo mismo. Gobiernan juntos. Y ahora presentan listas conjuntas al Senado. PP y Vox. Un mismo proyecto político de involución", escribió junto a la grabación.
Dicen lo mismo. Votan lo mismo. Gobiernan juntos. Y ahora presentan listas conjuntas al Senado. PP y Vox. Un mismo proyecto político de involución. https://t.co/NtGU19UX2W
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 26, 2026
La metáfora de los colores la recogió después la portavoz del PSOE, Rebeca Torró, para quien "el azul del PP y el verde de Vox son ya indistinguibles".
Torró bautizó a ambos partidos como "la coalición de la motosierra y los recortes".
En la misma línea, el ministro Félix Bolaños habló de "la sucursal española de la internacional ultra".
Para Ferraz, "PP y Vox ya son uno", porque "Vox pone las ideas y el PP la ambición de poder".