El director técnico de los Zorros del Atlas, Hernán Crespo, ofreció una postura contundente respecto al estatus del fútbol mexicano en la escena global. Para el estratega argentino, la Liga MX cuenta con un potencial notable y un poderío económico envidiable en la región.
Sin embargo, advirtió que para dar un salto cualitativo definitivo es indispensable incrementar de manera constante la exigencia fuera de las fronteras locales: “México necesita más roce internacional, hay que salir un poquito al mundo”.
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Durante sus declaraciones, el experimentado entrenador sudamericano analizó las carencias estructurales que privan al balompié azteca de medirse con escenarios de mayor presión competitiva.
De acuerdo con Crespo, la mejora futbolística de una liga no se garantiza únicamente mediante fuertes inversiones financieras en contrataciones o infraestructura, sino que depende en gran medida de la frecuencia con la que sus clubes y jugadores se enfrentan a estilos de juego ajenos a su zona de confort.
Uno de los puntos centrales expresados por el timonel rojinegro fue la imperiosa necesidad de que los equipos de la Liga MX recuperen presencia en el continente sudamericano, haciendo alusión directa a torneos continentales de alto calibre como la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.
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“Para dar el salto definitivo no basta con tener una liga potente económicamente; el futbolista necesita medirse en escenarios de máxima exigencia internacional de forma recurrente”, dejó entrever el estratega para TUDN.

Asimismo, Crespo puso sobre la mesa el rol que desempeñan las competiciones actuales dentro de la región norteamericana. Si bien reconoció el valor de la Leagues Cup —el certamen que enfrenta a la Liga MX contra la Major League Soccer (MLS)—, enfatizó que para que dicho torneo funcione realmente como una plataforma de crecimiento deportivo, el fútbol mexicano debe tomárselo con total seriedad y rigor competitivo, superando la percepción de ser únicamente un escaparate comercial.
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Crespo fue enfático al señalar que el estancamiento o el avance en la proyección internacional no recae de forma exclusiva en los jugadores o en el trabajo táctico de los entrenadores dentro del terreno de juego. A su juicio, la responsabilidad mayor recae en quienes toman las decisiones administrativas y ejecutivas en las cúpulas del fútbol mexicano.
Para el timonel del Atlas, las directivas deben trazar un proyecto deportivo integral que priorice el crecimiento competitivo por encima del beneficio económico inmediato. La falta de roce en torneos de alta exigencia internacional impacta directamente en el desarrollo de los futbolistas locales, quienes carecen de escenarios con la presión climática, de público y de intensidad que caracterizan a los torneos de la CONMEBOL o la UEFA.
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El diagnóstico de Hernán Crespo resuena en un momento clave para el balompié azteca. La desconexión con los torneos sudamericanos a partir de 2017 ha generado un vacío en el ritmo de alta competencia para los clubes mexicanos.
- Pérdida de competitividad: Al no medirse con clubes de la talla de River Plate, Boca Juniors, Flamengo o Palmeiras, los equipos mexicanos pierden la oportunidad de adaptarse a dinámicas de juego más agresivas y tácticas.
- Desarrollo del talento joven: Los jóvenes talentos que emergen de las canteras locales limitan su experiencia a torneos de ámbito doméstico y compromisos regionales caribeños o norteamericanos.
- Exigencia táctica: Competir en Sudamérica o en torneos internacionales de exigencia máxima obliga a entrenadores y futbolistas a perfeccionar su capacidad de adaptación táctica bajo contextos adversos.
Con su llamado a “salir un poquito al mundo”, Hernán Crespo no solo busca un beneficio para el Atlas en sus aspiraciones continentales, sino que deja una reflexión de fondo para todo el ecosistema de la Liga MX: para que el fútbol mexicano traduzca su potencial financiero en grandeza deportiva, debe buscar medirse sin temor ante las potencias internacionales.