Honda y Nissan se alían en software y exploran “oportunidades de colaboración” tras la fusión fallida

2026/08/31

Honda y Nissan estrechan de nuevo sus lazos con un acuerdo sobre el software que definirá los coches del futuro. Los dos fabricantes japoneses han firmado un acuerdo para desarrollar y estandarizar conjuntamente las principales unidades de control electrónico (ECU), el sistema operativo del vehículo y otros componentes de software destinados a sus futuros vehículos definidos por software (SDV). La arquitectura resultante está prevista para llegar a los modelos de ambas compañías a partir del ejercicio fiscal 2029, que comenzará en abril de ese año.

El acuerdo supone un nuevo paso en la alianza estratégica que Honda y Nissan mantienen después de que fracasaran sus negociaciones para una posible fusión patriótica japonesa en 2025. Ambas compañías han pasado de una unión exprés a una senda de progresivos acuerdos de colaboración con el horizonte de una fusión deseada por el Gobierno japonés como mecanismo defensivo frente a potenciales compradores chinos. Honda y Nissan aseguran que continúan explorando “oportunidades de colaboración en diversas áreas” con el objetivo de acelerar su transición hacia la neutralidad de carbono y contribuir a un futuro sin accidentes mortales relacionados con sus vehículos.

El software para vehículos inteligentes se ha convertido precisamente en uno de los ámbitos considerados prioritarios. La creciente incorporación de funciones de conducción asistida, conectividad, entretenimiento, servicios digitales y actualizaciones inalámbricas está elevando la complejidad tecnológica de los automóviles y, con ella, los costes de desarrollo. Al mismo tiempo, los fabricantes japoneses afrontan una creciente presión de los grupos chinos, que han avanzado con rapidez en la integración de software y electrónica en sus vehículos eléctricos e híbridos.

Un 'cerebro' común para los coches del futuro

Honda y Nissan trabajarán para establecer especificaciones comunes para las principales ECU que forman parte de la arquitectura eléctrica y electrónica de sus vehículos de próxima generación. El acuerdo también contempla el desarrollo conjunto del sistema operativo del vehículo y de partes fundamentales del software intermedio y del software de control.

El objetivo es aprovechar los conocimientos de ingeniería y los recursos de desarrollo de ambas compañías para reducir costes, acortar los ciclos de investigación y desarrollo y conseguir economías de escala. La arquitectura eléctrica/electrónica que integre estas tecnologías compartidas se aplicará a los vehículos SDV de próxima generación de Honda y Nissan a partir del ejercicio fiscal 2029.

Los vehículos definidos por software representan uno de los principales cambios tecnológicos de la industria. Frente al automóvil tradicional, en el que gran parte de las funciones están vinculadas a componentes físicos específicos, los SDV permiten que una mayor parte de las prestaciones del vehículo se gestione y actualice mediante software. Esto abre la puerta a nuevas funciones y servicios durante la vida útil del automóvil, pero exige también enormes inversiones en electrónica, sistemas operativos, ciberseguridad y desarrollo de software.

¿Una fusión a fuego lento?

La nueva cooperación tiene especial relevancia porque llega después del fracaso de la operación que podría haber unido a dos de los principales fabricantes japoneses. Honda y Nissan comenzaron formalmente a finales de diciembre de 2024 las negociaciones para explorar una fusión que habría creado uno de los mayores grupos automovilísticos del mundo, al que se podría incorporar Mitsubishi, detrás de la también japonesa Toyota.

Sin embargo, el proceso terminó oficialmente en febrero de 2025 debido a las discrepancias sobre la estructura de poder y propiedad de la futura entidad. La propuesta contemplaba inicialmente estudiar sinergias en áreas como la electrificación, las baterías, la inteligencia artificial y el software, pero las diferencias sobre la gobernanza terminaron bloqueando la operación.

La ruptura de la fusión no significó, sin embargo, el final de la cooperación. Ambas empresas decidieron mantener su alianza estratégica para trabajar conjuntamente ante la transformación de la industria, especialmente en la electrificación y la digitalización del automóvil. En la nueva etapa, Nissan está encabezada por Iván Espinosa, que relevó a Makoto Uchida, que fue cuestionado tanto internamente como externamente.

Dos fabricantes bajo presión

El acuerdo llega además en un momento delicado para ambos fabricantes. Honda cerró su ejercicio fiscal 2025, terminado en marzo, con unas pérdidas netas de 423.941 millones de yenes (unos 2.684 millones de dólares), después de cancelar el desarrollo y lanzamiento de tres vehículos eléctricos que estaban previstos para producirse en Norteamérica. En el primer trimestre del ejercicio fiscal en curso, sin embargo, obtuvo un beneficio neto de 450.915 millones de yenes (unos 2.900 millones de dólares), un 129,3% más que un año antes.

Nissan atraviesa una situación todavía más complicada. El fabricante registró unas pérdidas netas de 553.095 millones de yenes (unos 3.500 millones de dólares) en el ejercicio fiscal 2025, afectado por un profundo plan de reestructuración que incluye el cierre de fábricas y una reducción de costes. Entre abril y junio de 2026 consiguió volver a beneficios, aunque con un resultado neto de apenas 3.761 millones de yenes (unos 24 millones de dólares).

En este contexto, compartir costes de desarrollo y tecnología puede convertirse en una herramienta especialmente relevante para ambas compañías. El software requiere inversiones crecientes y ciclos de desarrollo cada vez más rápidos, mientras que la escala se ha convertido en una ventaja competitiva frente a los grandes grupos mundiales y, especialmente, frente a los fabricantes chinos.