León Roldós: ¿Interferencias en 2020? | Columnistas | Opinión

2026/07/20

20 de julio, 2026 - 06h00

El estilo Donald Trump es confrontativo, puede llegar al borde de rupturas, aun cuando luego enmiende o redimensione lo que exprese.

Asume que lo que dice o hace es en beneficio de los Estados Unidos, aun cuando se trate de que al interior del país haya contradicciones, que poco o nada le importan. El tema de represión a los migrantes es demostrativo. La apoya y aun justifica los riesgos de excesos que lamentablemente han causado muertes, aun de personas con todos los papeles en regla, en una aplicación no confesa de la ley de fuga, “quiso evadir los controles”, “nos echó el carro encima y tuvimos que disparar”.

El conflicto bélico con Irán iniciado el 28 de febrero de 2026, supuestamente era cuestión de días, y aún no se vislumbran soluciones, porque las treguas son violadas.

Se debería suponer que las tarifas arancelarias originadas en acuerdos multilaterales o bilaterales deban regir independiente de quienes son gobernantes. En el caso de Donald Trump, a su voluntad ha fijado y modificado aranceles.

Los conflictos y diferencias de Trump con varios gobernantes de Europa –evidenciados con motivo de la reunión de la OTAN, de semanas atrás– por varios requerimientos de Trump, se han conocido.

Reciente es su declaración del pasado jueves, 16 de julio, en que acusa al régimen chino de haber sido parte del fraude contra él, interfiriendo en el proceso electoral del 2020 en el que se declaró electo a Joe Biden. El presidente chino, Xi Jinping, está invitado por Trump a Washington para septiembre del 2026.

Trump cuestionó la confiabilidad del sistema electoral de su país, arremetiendo contra el voto por correo y vinculando la inmigración irregular con la seguridad electoral, al tiempo que presionó al Congreso para aprobar una ley que restringiría el sufragio antes de los comicios de medio mandato de noviembre próximo.

Donald Trump afirmó que por información de inteligencia se conocería de intentos de China de influir en los comicios de 2020, incluida la fabricación de documentos falsos para facilitar votos ilegales. La denuncia de fraude de Trump fue del mismo noviembre del 2020, lo nuevo es la imputación al régimen chino de interferir en el proceso político. Las cadenas ABC, NBC y CNN se abstuvieron de transmitir el discurso de Trump, ¿no le dieron trascendencia?

El pasado viernes, 17 de julio, la Cancillería china rechazó la acusación, señaló que las afirmaciones de Trump son “pura invención” y “una campaña de difamación malintencionada”, así como que cualquier supuesto indicio o prueba que las avale sería una “completa falsedad” (…) “Por el contrario, ¿quién es el que interviene con frecuencia en los asuntos internos de otros países?, ¿quién ha llevado a cabo durante mucho tiempo una vigilancia indiscriminada de Gobiernos, empresas y ciudadanos de todo el mundo?”, cuestionó el portavoz, que llamó a Estados Unidos a hacer “autocrítica”.

Quizás todo se quede en palabras. No se puede tachar que todo es “circo”, porque este puede ser arte, que es diferente a inventar y difamar de ser el caso, o volver espurio a un proceso. (O)