
Pedro Sola visitó un refugio de animales el viernes 17 de julio de 2026, pero la visita no apagó la presión de los internautas que exigen su salida de Ventaneando y de la televisión.
En las redes sociales del programa, usuarios mantienen activa la campaña de rechazo contra el conductor, cuyas declaraciones del 7 de julio —en las que habló de envenenar perros y dispararle a sus dueños— derivaron en una petición con más de 1,000 firmas en Change.org, un pronunciamiento de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la Ciudad de México (PAOT) y una exigencia penal desde el Congreso.
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El conductor acudió a la Fundación Yaakunah, ubicada en la colonia Narvarte, alcaldía Benito Juárez, un refugio que lleva más de cuarenta años operando como hospital, pensión y espacio de rescate para perros y gatos de calle. El equipo de Ventaneando realizó una donación y recorrió las instalaciones junto a la veterinaria Gaby, directora de la asociación.
Durante el recorrido, Sola conoció a tres perras en situación de vulnerabilidad: Shane, atropellada y con movilidad limitada en una pata; Tasmania, con un tumor en la oreja y pérdida de visión en un ojo; y Kira, diagnosticada con cáncer de vejiga.
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El propio conductor reconoció que la experiencia lo tomó por sorpresa. “Nunca en la vida y para mí fue una experiencia muy peculiar, porque curiosamente cuando hay perros a mi alrededor, a mí no se me acercan. Yo creo que me huelen, que no soy cariñoso, pero tampoco me dan miedo. Simplemente no estoy acostumbrado. Sentí unas emociones muy extrañas”, declaró al aire.
La conductora Mónica Castañeda le enseñó la técnica de acercamiento: extender el puño cerrado para que el animal olfatee antes de cualquier contacto. Sola siguió la indicación. “Todos estaban muy cariñosos, los perritos tranquilos… ni ladraban”, relató después.
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La convivencia lo afectó de forma visible. “Me sentí muy emocionado. Dos veces estuve casi a punto de llorar, pero me contuve. Me dio mucha emoción”, dijo el conductor, quien también recordó que nunca tomó en brazos a la perra de Castañeda cuando la conductora la llevaba al foro: “Nunca la tomé”.

La petición de despido no cede en las redes sociales de Ventaneando
La visita al refugio no fue suficiente para quienes exigen la salida del conductor de la televisión. En las cuentas oficiales de Ventaneando en redes sociales, los usuarios continúan con los pedidos de que Pedro Sola sea retirado de la pantalla, una presión que comenzó horas después de que el clip de sus comentarios se viralizara el 7 de julio.
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En ese episodio, Sola afirmó en vivo: “Con ganas de aventar un trozo de carne envenenada” al referirse a los perros en tiendas y restaurantes, y añadió sobre los dueños que pasean a sus mascotas en carriola: “Dan ganas de darles un balazo… a los dueños”.
- “¿Cuándo sales de Ventaneando?“
- “¿Cuándo se va a ir?”
- “Lamentable”
- “Ya córranlo”
- “¿Todavía no han cancelado este programa?"
- “Y siguen con lo mismo”
- “Que mala decisión”
El miércoles 8 de julio, dos días después de la viralización, Sola leyó un texto en Ventaneando: “No había sido consciente de ello y lo siento de verdad, fue una falta de empatía de mi parte y prometo educarme más sobre este tema y no cometer errores similares”. Atribuyó sus palabras a su generación: “Mi mentalidad, también es la edad, es la época en que yo viví y en la época que estamos viviendo ahora”.
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La disculpa no convenció a los internautas ni a figuras del medio. La ex Miss Universo Lupita Jones cuestionó abiertamente: “No doy crédito a que ese señor siga teniendo un micrófono y una pantalla de un medio de comunicación formal en nuestro país”. La diputada de Morena Margarita Corro Mendoza fue más lejos y exigió la aplicación del artículo 208 del Código Penal, tanto para el conductor como para la televisora.
Al terminar el recorrido por la Fundación Yaakunah, Sola hizo un llamado que sus críticos consideraron tardío: “Esta situación nos demostró el interés tan grande que hay en el país por el cuidado de los animales. Que no solamente quede en un mensaje señalando ciertas conductas, sino que se convierta en una acción. Quiero apoyar, quiero ayudar”.
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La fundación acepta donaciones en especie —alimento, cobijas, transportadoras y otros insumos— y opera un programa de adopción para los animales que alberga.