Nuevos datos salen a la luz sobre las causas de la tragedia del helicóptero de tipo Bell, que se estrelló en Sifnos, con el resultado de la muerte del piloto, de 53 años, y de una pareja británica de recién casados, de 31 y 30 años.
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Un vídeo de una cámara de seguridad muestra al helicóptero siniestrado aproximarse con normalidad al helipuerto cuando, de repente, pierde bruscamente altura y empieza a girar sin control sobre su eje. La desestabilización dura unos pocos segundos antes de que el aparato se estrelle y quede envuelto en llamas.
Las autoridades analizan ahora el nuevo material gráfico junto con las declaraciones de testigos presenciales para determinar qué provocó la súbita pérdida de control. El escenario que se considera más probable sigue bajo investigación, mientras que se consideran cruciales los hallazgos de la inspección técnica del helicóptero.
Las víctimas eran Alexander Cromie, de 31 años, y Marie Embert, de 30. La joven pareja acababa de casarse y había elegido Sifnos para su luna de miel. Un viaje de luna de miel se convirtió en cuestión de segundos en una tragedia indescriptible.
La Autoridad de Aviación Civil ha pedido a las empresas de alquiler que realicen de inmediato controles en todos los helicópteros de tipo Bell 206, tras la tragedia de Sifnos. Se analiza también con detalle la posible avería en el rotor de cola, mientras continúan las pesquisas para determinar las causas exactas del siniestro.
Expertos en Sifnos: los cuerpos se trasladan a Atenas
Desde la tarde del martes se encuentran en Sifnos equipos de los organismos de inspección competentes, de la Policía griega y de los servicios de criminalística, con el objetivo de examinar la zona del accidente y recoger indicios entre los restos del aparato.
Los especialistas tienen previsto revisar a fondo el estado del helicóptero y no se descarta trasladar algunas de sus partes a un espacio protegido si fueran necesarias pruebas más detalladas. Se calcula que la investigación en la isla durará al menos tres días.
Al mismo tiempo, los cuerpos de las tres personas que perdieron la vida se trasladan a Atenas, donde se practicará la preceptiva autopsia. A la capital ya han llegado familiares de las dos víctimas británicas para proceder al reconocimiento.
Se prevé dar especial importancia a los resultados de la autopsia, que podrían aclarar si se produjo previamente algún problema de salud repentino. En el marco de la investigación se analiza, entre otras hipótesis, la posibilidad de que un factor patológico afectara a la capacidad del piloto.
En esta fase la investigación sigue en curso y las autoridades competentes aún no han llegado a una conclusión definitiva sobre las causas del accidente.