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Acaba de cumplir 30 años y Jaafar Jackson no podría celebrarlos en un mejor momento personal. Su primera película, Michael , se ha convertido en la biografía cinematográfica más taquillera de la historia, habiendo recaudado hasta la fecha 991 millones de dólares, muy por delante de lo que le dejó Oppenheimer a Universal. Y aunque la crítica no fue precisamente generosa con el filme que dirigió Antoine Fuqua y coprodujo la propia familia de Michael Jackson, el extraordinario trabajo que ha hecho para convertirse en quien fue su tío en la vida real promete darle un lugar en la carrera por el Oscar.
Como si esto no fuese suficiente, todo está en marcha para que haya una segunda parte con fecha prevista de estreno en algún momento del 2028. El estudio que respalda el proyecto, Lionsgate, ha señalado que un 30 por ciento de lo que aparecerá en la secuela ya fue rodado junto con la primera parte y que Jaafar será el protagonista. Y aunque hoy solo sueña con una gran carrera como actor, nada de lo que está viviendo estuvo nunca en sus planes. No muchos saben que cuando el poderoso productor Graham King adquirió los derechos sobre la vida del rey del pop, no tenía claro quién podía hacerse cargo de la ardua tarea de meterse en los zapatos de una figura tan popular.

Jaafar, hijo de Jermaine Jackson con la colombiana Alejandra Genevieve Oaziaza, tampoco pensaba que él iba a jugar un papel en llevar la vida de su tío a la pantalla grande. Es que hasta el momento en que King le convocó para un encuentro informal, su pasión era la música, y lo más cerca que había estado de las cámaras había sido durante el rodaje del reality show Living with the Jacksons emitido en Estados Unidos cuando apenas había superado la adolescencia, el que se mantuvo en el aire durante apenas una temporada. “Yo conocí a Graham cuando tendría 12 o 13 años porque acompañé a mi padre a una reunión que tuvo con él. No le volví a ver desde entonces, pero él vio un vídeo en el que yo canté con él en un concierto de caridad en Europa”, relató Jaafar en una entrevista reciente con La Vanguardia , para luego aclarar: “Inicialmente contactó conmigo porque pensó que mi voz, que se parece a la de Michael, podía ayudarle en la post producción. Pero después de aquella conversación me propuso que nos encontráramos a almorzar. Cuando comimos, noté que observaba todos mis gestos. A lo mejor pensó que yo estaba haciendo una audición para él, pero nunca fue mi intención. Sin embargo notó que había algo muy natural en mi que le recordaba a mi tío. Fue entonces que me preguntó si yo había actuado alguna vez, y le respondí que no”.
Es que en efecto, aunque en la escuela secundaria participó de un grupo de teatro, ese jamás había sido su sueño: “A mi me encanta el cine, pero como espectador. Nunca se me ocurrió la posibilidad de actuar en una película, lo mío siempre fueron la música y los deportes. Graham no se inmutó y me propuso trabajar con un profesor de teatro para ver qué pasaba. Y aunque le dije que tenía que tomarme un tiempo para pensarlo, tenía muy claro cual era su idea cuando empezó a hacerme esas preguntas”, señaló en la entrevista.

Una vez que aceptó la propuesta, se preparó intensamente durante tres años y medio, y en los últimos dos, todo se puso aún más intenso. No alcanzaba con poder actuar con naturalidad, sino que también tuvo que replicar algunos de los icónicos números musicales que convirtieron a Michael Jackson en una superestrella. Cuando se le pregunta si fue más complicado transformarse en su tío o en la leyenda del pop, Jaafar admite que para él fue un doble desafío: “Yo vi al personaje desde las dos perspectivas, pero también es cierto que intenté alejarme de mi relación familiar y verlo todo desde un principio como si no supiese nada sobre Michael Jackson”, admite y describe: “Me puse a leer muchísimos libros sobre él, escuché toda su música, desde que era parte de los Jackson Five hasta sus álbumes como solista y traté de adquirir un conocimiento más profundo sobre quién era él como persona. Pero también es cierto que al ser de su familia, pude recurrir a mis propios recuerdos y hablar con algunos parientes que compartieron detalles conmigo que nunca hubiera encontrado en un libro o en un vídeo”.
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Si bien la primera película evita las polémicas que marcaron sus últimos años, Jaafar dice que el mayor malentendido que rodea a su figura es la situación única que le tocó vivir: “Él era la persona más famosa del planeta, y eso hace que la gente no le viese como un ser humano. Cada uno se formó su propia idea de quién era él, a lo cual ayudó que fuese tan misterioso y privado. Por eso por sobre todas las cosas yo traté de mostrar su humanidad”, dice quien está felizmente comprometido con la cantante Maddie Simpson.