
Durante una entrevista con ‘Los Sapazos de Puchungo’, Jean Deza echó vista atrás a su trayectoria y se concentró en su época infantil. Por aquel entonces, cuando apenas asomaba a la adolescencia, llegó a Boca Juniors tras superar unas pruebas y en esa etapa jugó al lado de Leandro Paredes.
Aunque no es una era de la que guarda gratos recuerdos, apareció en su memoria por un suceso puntual: “Hace un día un amigo que fue a la Fiorentina me mandó una foto de cuando estábamos en Boca y sale Leo Paredes. A él lo subieron a nuestra categoría; nosotros éramos 93 y él 94. Era un monstruo”.
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“A Paredes lo querían Barcelona, Real Madrid y Juventus. Tenía 13 años y ya lo buscaban esos clubes”, sumó Deza.
A pesar de que no logró forjar un lazo amical con el actual subcampeón de la Copa del Mundo 2026, sí pudo establecer algunos lazos con otros futbolistas que lograron superar la carrera del peruano. “Nos escribimos por Instagram. Uno está jugando en la Fiorentina, otro en Alemania y yo estoy jugando fulbito”, cerró entre risas.
En la hoja de vida del ‘Loco’ destaca un periodo fugaz en el extranjero con pasos por MSK Zilina y Levski Sofía. Mayor parte de su transitar lo hizo en su natal país defendiendo las camisetas de Alianza Lima, San Martín, Cienciano, Alianza Atlético, entre otros.
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De 33 años, Jean Deza echó por tierra su prometedora trayectoria al sumergirse a la vida indecorosa y las indisciplinas. De ahí que nunca acabara consolidándose en un equipo, aunque algunos —de menor fuste, eso sí— aún lo tienen en sus planes deportivos.

Aunque, ahora, Jean Deza recuerda con simpatía aquella experiencia en las categorías formativas de Boca Juniors, hubo un tiempo en que se sentía humillado e incluso vejado por lo que hoy podría catalogarse como un ‘bullying’ ejercido por otros futbolistas, entre los que sobresalía Leandro Paredes.
Por su incontestable talento, Deza superó unas exigentes pruebas y muy pronto llegó a instalarse en la afamada Casa Amarilla. En ese espacio llegó a ser considerado como un genio en ciernes. Su crecimiento, además, era observado con detenimiento por Carlos Bianchi, personaje clave en su incorporación durante un partido de prueba.
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El camino del peruano parecía de ensueño hasta que se cruzó con un contingente indisciplinado liderado por el mundialista Leandro Paredes. En todo momento, le hicieron la vida imposible al ‘Ratón’, con el único propósito de aturdirlo para que así o perdiera espacio en las consideraciones o se marcharse de la entidad.
“Fue una de las experiencias más tristes de mi carrera. Los argentinos entre ellos se cuidan, no somos como acá. Yo no podía hablar ahí, me decían ‘cállate, peruano’. En el cuarto dormía con tres jugadores más de mi posición. Echaban agua a mi colchón, me quemaban mis cuadernos”, recordó en La Fe de Cuto.
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La paciencia de Jean Deza cruzó el límite cuando Leandro Paredes y compañía lo agarraron a golpes mientras conversaba con su madre. Al no encontrar un apoyo psicológico dentro Boca y mucho menos alguna amistad que sacase cara por su situación, decidió convencer a su entorno para marcharse de Argentina.
Alejado de la institución ‘xeneize’, Deza cruzó el Atlántico para probarse en las inferiores del Friburgo, pero no logró mantenerse por decisiones de la escuadra alemana, aunque tiempo más tarde se enteró que la negativa llegó por parte de su círculo empresarial para ofrecerlo a MSK Zilina, donde inició su carrera profesional.
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